GUION UNIDAD DIDÁCTICA | Defensa de la Programación Didáctica

Los nervios o el miedo a hablar en público pueden jugarte una mala pasada en la defensa de tu programación didáctica. Por eso es importante llevar preparado un buen guion, que te sirva de base y te dé seguridad.

Pero… si ese guion de la unidad y de la programación solo puede ocupar una página y no puede incluir contenido curriclar… ¿cómo me acuerdo de todo lo que tengo que decir?

Fácil. Con la técnica “Dibuja tu casa”.

Esta técnica te va a ayudar a recordar de forma casi involuntaria todo lo que debes tratar en tu exposición. Se trata de utilizar dibujos o imágenes mentales en las que basar la estructura de tu exposición.

Piensa en una casa. Fácil de recordad, ¿no? Y piensa ahora en la estructura de esa casa y las conexiones que puedes hacer con el guion de tu defensa de la unidad didáctica, por ejemplo.

Para empezar, una casa es algo que hay que construir de abajo a arriba, de menos a más, igual que la unidad didáctica. Así que, podemos entender que el jardín o la entrada de esa casa es la Introducción y el Contexto o la Justificación de la unidad.

Una vez que nos hemos ubicado, colocaremos los cimientos con objetivos, competencias y contenidos. Son los que van a guiar el proceso de enseñanza-aprendizaje, son la base. Sobre ellos, voy a construir la siguiente parte.

Cuando los cimientos ya están bien sentados, podemos empezar a levantar paredes y a hacer habitaciones. Esto es, metodología, actividades, recursos, agrupaciones,… Todo el trabajo de clase. Fíjate que sin objetivos o competencias o contenidos estas actividades no tendrían un sentido completo. O al menos no tendrían una finalidad.

Por último, es hora de colocar el tejado y ver si la edificación resiste o se cae. Esta parte corresponde a la evaluación: en qué medida los alumnos han aprendido y en qué grado ese aprendizaje ha sido significativo, se mantiene en pie y no se derrumba.

Teniendo este símil basado en una imagen en la cabeza, resulta mucho más sencillo recordar la estructura de nuestra exposición y el guion que hemos preparado. Puede ser que incluso no necesites mirarlo en el momento de la defensa.

Así que ten en cuenta esta técnica y busca tu propia imagen para enlazar con tu guion. Puedes usar una casa o cualquier otro dibujo, como un árbol o un camino. Lo que se te ocurra. Lo importante es que esa imagen tenga sentido para ti, de manera que puedas recordarla sin esfuerzo. Con esto conseguimos que, a la hora de exponer, en lugar de estar recordando un guion, estemos dando un paseo por ese dibujo. Es mucho más agradable :).

Con la programación didáctica puedes hacer lo mismo. Piensa en una imagen para relacionar con la estructura de tu defensa y pasea por ella.

Hasta aquí ya has aprendido una técnica para recordar tu guion… Pero, ¿cómo elaboro el guion de la programación didáctica y el guion de la unidad didáctica para mi defensa?

Guion para la programación didáctica

Siempre que elabores un discurso, puedes apoyarte en una estructura en 3 partes: Introducción, desarrollo y final. Empieza por ahí.

Comienza numerando las partes de tu exposición y luego complátala con los apartados de tu programación de aula:

  1. Introducción: Presentación + Contexto
  2. Desarrollo:
    1. Objetivos, Competencias y Contenidos de la unidad.
    2. Actividades, Recursos, Metodología, Agrupaciones, Atención a la diversidad… Todo el trabajo en clase.
  3. Final: Evaluación y Conclusión.

Guion para la unidad didáctica

Para la unidad didáctica o de trabajo sigue esa misma gran estructura de 3 partes y plantea los mismos elementos, pero centrándote mucho más en las actividades y el trabajo en clase.

  1. Introducción: Presentación + Justificación
  2. Desarrollo:
    1. Objetivos
    2. Competencias
    3. Contenidos
    4. Actividades y trabajo en clase
    5. Atención a la diversidad
  3. Final: Evaluación + Conclusión

Dentro de esta estructura básica, añade todas las notas que necesites. Por ejemplo, puedes enumerar las actividades que vas a hacer, o los objetivos que persigues, las competencias que trabajas, el número de sesiones,… Eso va a tu gusto. Eso sí: NO PUEDES INCLUIR INFORMACIÓN CURRICULAR. Es decir, no puedes añadir un objetivo o un criterio de evaluación tal cual viene en el curriculo. Probablemente os lo diga el tribunal el día de la presentación. Y aquí viene el gran problema: ¿cómo memorizo ese contenido curricular?

Algunos opositores memorizan estratégicamente dos o tres objetivos y algunas competencias o algunos criterios de evaluación para que parezca que tienen mucha idea. Pero la verdad es que eso no demuestra nada. No tiene ninguna utilidad que memorices algo que está en la ley si no le das sentido dentro de tu programación y de tu unidad didáctica. Es decir, no sirve de nada que repitas como un papagayo tres líneas de la LOMCE si no eres capaz de sacar una conclusión de ahí ni de contextualizarlo dentro de tu propuesta didáctica.

Entonces, lo primero que tienes que hacer es coger ese contenido curricular y entender a fondo su significado. Por ejemplo, uno de mis objetivos es:

Valorar los códigos expresivos y comunicativos que confluyen en la producción de programas audiovisuales, espectáculos y eventos, analizando su estructura funcional y sus relaciones, para deducir las características formales y expresivas de los proyectos.

Este objetivo tiene sentido en mi programación porque les voy a enseñar a los alumnos a analizar y crear historias audiovisuales a través de recursos expresivos que transmitan emociones e ideas.

¿Cómo consigo acordarme de este objetivo? Cuando le hayas dado un sentido dentro de tu propuesta y entiendas el objetivo, te resultará mucho más sencillo recordar la idea. El siguiente paso es replantear el objetivo con tus propias palabras. En este caso puedo decir que el objetivo es:

Valorar los códigos expresivos y comunicativos de proyectos audiovisuales, analizando las funciones que cumplen en ellos, para deducir sus características formales y expresivas.

Hemos conseguido reducir el objetivo casi una línea y ahora es más sencillo de decir y recordar. Haz lo mismo con todo el contenido curricular que quieran introducir en tu exposición oral. Verás como, poco a poco, va tomando forma. Si ganas seguirdad recordando estos contenidos y te apoyas en un guion fácil de recordar (por el que puedas incluso pasear), vas a ver cómo tus nervios se reducen a la hora de defender tu programación y tu unidad didáctica.

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