Tipos de objetivos didácticos

Existen diferentes tipos de objetivos didácticos dependiendo de sus características. Sabiendo qué son los objetivos de la programación didáctica, podemos prestar más o menos atención a su categorización, lo cierto es que nos ayudará a entender más a fondo qué son y cómo redactarlos en nuestra programación didáctica.

Tipos de objetivos didácticos según su nivel de especificación

En primer lugar, atenderemos a los objetivos fijándonos en su profundización, es decir, si plantean metas generales o muy específicas. De esta manera, tenemos:

Generales

Son objetivos que abarcan todo un nivel educativo o un curso completo. Se pueden entender como las directrices que orientan el proceso de enseñanza-aprendizaje y que pueden ser comunes a diferentes asignaturas. Por ejemplo, el currículo de Educación Secundaria expone, entre otros, el siguiente objetivo genral:

a) Asumir responsablemente sus deberes, conocer y ejercer sus derechos en el respeto a los demás, practicar la tolerancia, la cooperación y la solidaridad entre las personas y grupos, ejercitarse en el diálogo afianzando los derechos humanos y la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, como valores comunes de una sociedad plural y prepararse para el ejercicio de la ciudadanía democrática.

Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato

Por tanto, en este nivel de concreción no tienes que preocuparte por formular los objetivos, por ya vienen establecidos en el propio currículo. Este es el marco general que contextualiza el proceso en enseñanza-aprendizaje. A partir de aquí, iremos concretando cada vez un poco más.

Específicos

Los objetivos específicos señalan aquellos resultados que se persiguen en una materia. Es decir, estos, a diferencia de los generales, se centran en una asignatura concreta y en sus contenidos. En función de ello, se establecen objetivos que serán diferentes para cada materia y para cada nivel. Porque los objetivos específicos de Matemáticas 1º ESO serán diferentes de los de Matemáticas 4º ESO, ¿no crees? Por tanto, los objetivos generales son compartidos por todas las asignaturas de un nivel mientras que los objetivos específicos son distintos. ¿Vemos un ejemplo?

Valorar cómo la investigación científica puede generar nuevas ideas e impulsar nuevos descubrimientos y aplicaciones, así como su importancia en la industria y en el desarrollo de la sociedad.

En este caso, este objetivo no viene desarrollado en el currículo, ni a nivel nacional ni autonómico. ¿Por qué? Porque el currículo establece un marco general con objetivos también generales. En su caso, los objetivos específicos serán diseñados por el docente o por el departamento correspondiente. Entonces, ¿de dónde he sacado este objetivo? ¿Cómo elaboro estos objetivos específicos en mi programación didáctica para las oposiciones? Muy sencillo. El currículo no nos da objetivos específicos, pero sí nos ofrece los criterios de evaluación de cada materia o asignatura. Aquí es importante que tengas claro el esquema de la programación didáctica en cascada y entiendas su filosofía. Los criterios de evaluación son, a fin de cuentas, los resultados que debemos alcanzar al final del proceso de E-A. Y los objetivos son el planteamiento de aquello que queremos alcanzar. Por tanto, objetivos y evaluación están íntimamente relacionados; son el principio y el final del proceso. Por ello podemos establecer los objetivos específicos en función de los criterios de evaluación. ¿Ves como elaborar una programación didáctica es mucho más fácil de lo que parece?

Objetivos operativos

Este es el último nivel de concreción, los objetivos que describen con más detalle aquello que esperamos lograr y se plantean a nivel de aula. Esto es, dependiendo de tu secuanciación de contenidos, de las competencias que vas a desarrollar, de tu metodología,… plantearás unos objetivos u otros. Imagina que compartes asignatura en 2º ESO, por poner un ejemplo, con otro compañero. Tú das al grupo A y él o ella da al grupo B. Vuestros objetivos generales serán los mismos, ¿sí? Así como los objetivos específicos, que dijimos que se establecían en el departamento. Genial. Ahora bien, vuestros objetivos operativos seguro que difieren. Y esto se debe a que tendreis diferentes formas de enseñar, los grupos son diferentes, realizais distintas actividades, etc. Lo entenderemos mejor con un ejemplo. Supón que hemos propuesto un trabajo individual, donde los alumnos tienen que realizar una pequeña presentación oral. Aunque el trabajo es el mismo, cada profesor puede poner objetivos diferentes:

1. Expone sus propias ideas y reflexiones de forma ordenada acerca del texto X.

2. Resumen las ideas principales del texto X, relacionándolas con los conocimientos adquiridos en la unidad.

Ves la diferencia, ¿verdad? Llevando a cabo una misma actividad, el enfoque que podemos darle es diferente. Por ello es una buena idea darle una vuelta a los objetivos y trabajarlos bien, ya que pueden ser una buena forma de destacar en las oposiciones.

Teniendo en cuenta lo anterior, también debes saber que puedes diseñar tus objetivos operativos en función de los estándares de aprendizaje. ¿Por qué? Por que son un nivel más concreto que los criterios de evaluación, los cuales usamos de referencia para redactar objetivos específicos. Vayámonos al currículo y busquemos alguno. El objetivo reformulardo será:

Resumir textos, de forma oral, recogiendo las ideas principales e integrándolas, de forma clara, en oraciones que se relacionen lógica y semánticamente.

La ventaja de fijarnos en los criterios de evaluación y en los estándares de aprendizaje para formular los objetivos didácticos es que, a la hora de relacionar los elementos en las unidades didácticas, ¡el trabajo ya estará hecho!

Elabora tus unidades didácticas 3 veces más rápido

Tipos de objetivos didácticos según sus características

Aquí tenemos los famosos objetivos conceptuales, procedimentales y actitudinales. ¿Te suena? Son iguales que los tipos de contenidos de la programación didáctica. Realmente, a la hora de aprender, podemos hacerlo de estas tres maneras: conceptos, procedimientos y actitudes.

Objetivos conceptuales

Son aquellos objetivos que suponen un aprendizaje teórico y que pueden redactarse con los verbos analizar, reflexionar, argumentar, demostrar, comprender, conocer, etc.

Comprender el funcionamiento de un motor de combustión.

Objetivos procedimentales

Los objetivos procedimentales se relacionan con el “saber hacer”, es decir, llevar a cabo ciertos procesos. Es un saber práctico y metodológico, y se formula con verbos como investigar, desarrollar, diseñar, observar, debatir, diferenciar, etc.

Diseñar un motor de combustión, especificando sus piezas y fases.

Objetivos actitudinales

Estos objetivos, como podrás intuir, se refieren al comportamiento, a la actitud que adopta el alumno ante el aprendizaje o la actividad. Se formula con verbos como respetar, aceptar, valorar, interesarse, apreciar, colaborar, etc.

Colabora activamente en las actividades en grupo.

Tipos de objetivos didácticos según el contexto

De nuevo, volvemos a plantear objetivos más generales o más concretos, centrándonos ahora en las personas. Así, podemos encontrar objetivos escolares, grupales y personales.

Objetivos escolares

Se plantean desde el centro educativo, asumiendo como propios los objetivos generales del currículo y de las leyes educativas y/o elaborando unos propios que rijan el centro. Por ejemplo:

Colaborar en las actividades culturales programadas, como el Día de la Paz o Navidad.

Objetivos grupales

Estos son los objetivos que incumben a todo un grupo, ya sea el conjunto de la clase o subgrupos dentro del aula cuando planteamos proyectos colaborativos. Un ejemplo:

Dialogar desde el respeto para alcanzar un consenso.

Objetivos personales

Llegamos al nivel más específico, donde nos centramos en los resultados esperados para cada alumno individualmente. En este sentido pueden plantearse objetivos iguales para todos o diferentes si tenemos algún ACNEE.

Resumir las ideas principales de un texto de forma gerárquica para llegar a una conclusión final.

Ahora que conoces los tipos de objetivos didácticos que existen y cuentas con toda la información, podrás redactar y formular mejores objetivos para impactar al tribunal. Lo último que debes saber es que no es necesario especificar estas clasificaciones en la programación didáctica, aunque puedes hacerlo si lo crees conveniente. Asimismo, no hay que aplicar las 3 clasificaciones, sino solo una, ya que, de lo contrario, nos quitaría bastante espacio. Lo que sí has de tener claro es que existen diferentes niveles de concreción a la hora de diseñar los objetivos, tanto en el contexto como en la forma de aprender de los alumnos. Así que tenlo en cuenta para ofrecer una gama de objetivos variados. Encuentra el equilibrio entre la teoría, la práctica y el comportamiento, así como entre el cumplimiento del currículo y tu propio planteamiento.

Ve directo a por tu plaza de profesor

elaborar programación didáctica oposiciones

Mejora aún más tus objetivos en la programación didáctica

objetivos programación didáctica

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × 1 =