Instrumentos y criterios de calificación

escala de calificación

Los instrumentos de calificación son herramientas con las que convertimos una evaluación cualitativa en cuantitativa. Es decir, nos da el grado de consecución de objetivos, competencias o criterios de evaluación que ha alcanzado un alumno. Al combinar instrumentos y criterios de calificación podremos diseñar una evaluación perfecta. Vamos a verlo paso a paso para entenderlo bien y poder aplicarlo a la programación didáctica.

Definición de instrumentos de calificación

Según el DRAE, un instrumento es una «cosa que sirve para hacer algo o conseguir un fin». Por tanto un instrumento de calificación es aquello que nos permite calificar. Y en este punto es importante distinguir entre instrumentos de evaluación e instrumentos de calificación. Ambos son cosas para conseguir un fin, pero ese fin es diferente.

Evaluar, también según la RAE, es «estimar los conocimientosaptitudes y rendimiento de los alumnos». Es un proceso cualitativo muy amplio, donde entran tantas opciones como Progresa adecuadamente, Bien, Regular, Notable, Insuficiente, Apto y un largo etcétera.

Para salir de ese mar de ambigüedades necesitamos concretar más, por eso calificar significa «juzgar el grado de suficiencia o la insuficiencia de los conocimientos demostrados por un alumno u opositor en examen o ejercicio». Aquí no estamos solo hablando de aprobado/suspenso, sino del grado de suficiencia (normalmente entre el 5 y el 10) y de insuficiencia (del 0 al 4,99).

En consecuencia, podemos dar una definición de instrumentos de calificación como:

Herramientas de evaluación pedagógica con las que determinar el grado de suficiencia o insuficiencia de los conocimientos demostrados por un alumno, tomando como referentes los criterios de calificación y (cuando proceda) los estándares de aprendizaje.

Programaciones Didácticas Vírgula (2021).

Definición de criterios de calificación

En la misma dirección, los criterios de calificación son especificaciones que indican qué es necesario para obtener una calificación en lugar de otra.

A menudo es difícil dibujar la línea que separa todos estos términos, así que lo más fácil y rápido es combinarlo. A cada instrumento de evaluación le aparejaremos un instrumento de calificación. Hecho esto, daremos valores a los diferentes grados de consecución. Por tanto, a partir de aquí, trabajaremos conjuntamente los instrumentos y criterios de calificación.

Instrumentos de calificación y de evaluación

Debemos diseñar los instrumentos de calificación en paralelo con los de evaluación, ya que no tendrían sentido sin ellos. Así que, a la hora de enfrentarte a la programación, debes analizar los contenidos de cada unidad didáctica, con sus correspondientes criterios y estándares (o resultados de aprendizaje y criterios, en FP). Después, piensa qué actividades harás para trabajar todo el contenido curricular. Una vez que lo tengas, establece un instrumento de evaluación, como pueden ser exámenes, exposiciones orales o trabajos de investigación, entre muchos otros. El último paso es vincular el mejor instrumento de calificación a cada instrumento de evaluación. Y ¿cuál es mejor instrumento de calificación? Dependerá de la actividad, del momento e incluso del grupo de alumnos, así que vamos a ver qué tipos de instrumentos de calificación tenemos a nuestra disposición.

Tipos de instrumentos de calificación con sus criterios de calificación

Aunque podemos desarrollar multitud de instrumentos de calificación distintos, casi siempre vamos a usar dos tipos:

  1. Escala de valores: establece varios valores para determinar ese grado de suficiencia o insuficiencia del que hablábamos antes.
  2. Rúbricas: tablas que relacionan criterios y estándares con indicadores de logro (a modo de escala de valores).

Si te fijas, ambos tipos son parecidos, la diferencia es que la escala de valores evalúa todo un instrumento o toda una actividad, mientras que la rúbrica establece una escala para cada criterio y estándar, y todos evalúan un instrumento o una actividad. Lo veremos mejor con algunos ejemplos:

Escala de valores

Imagina que hacemos un examen a nuestros alumnos. En ese examen voy a tomar de referencia los criterios 1, 2 y 3, con sus estándares 1.1 y 1.2, 2.1, 3.1, 3.2 y 3.3.

Para ello voy a dividir el examen en 3 partes:

  • Parte 1: evalúo el criterio 1 y consta de 2 preguntas:
    • Pregunta 1 evalúa el estándar 1.1
    • Pregunta 2 evalúa el estándar 1.2
  • Parte 2: evalúo el criterio 2 y consta de 1 pregunta:
    • Pregunta 3 evalúa el estándar 2.1
  • Parte 3: evalúo el criterio 3 y consta de 3 preguntas:
    • Pregunta 4 evalúa el estándar 3.1
    • Pregunta 5 evalúa el estándar 3.2
    • Pregunta 6 evalúa el estándar 3.3

Cada una de esas preguntas tiene 4 niveles de consecución (o grados):

  • Primer nivel: no se han adquirido los conocimientos necesarios, por lo que ese estándar tiene un 0%.
  • Segundo nivel: se han adquirido conocimientos, pero son insuficientes, por lo que ese estándar tiene un 33%.
  • Tercer nivel: se han adquirido los conocimientos mínimos, por lo que ese estándar tiene un 66%.
  • Cuarto nivel: se han adquirido los conocimientos completamente, por lo que ese estándar tiene un 100%.

A su vez, puedo establecer una jerarquía en los criterios de evaluación y los estándares (mis criterios de calificación) si considero que no todos tienen el mismo peso. Por ejemplo, le puedo dar un 50% al criterio 3 y un 25% a los criterios 1 y 2. A los estándares les daré el mismo peso, de manera que:

  • Criterio 1 = 25%
    • Estándar 1.1 = 50% (dentro del 25% del criterio 1).
    • Estándar 1.2 = 50%
  • Criterio 2 = 25%
    • Estándar 2.1 = 100%
  • Criterio 3 = 50%
    • Estándar 3.1 =33%
    • Estándar 3.2 = 33%
    • Estándar 3.3 = 33%

Pasando a la práctica, imagina que estamos corrigiendo el primer examen y determinamos que la primera pregunta está perfecta. En ese caso, el estándar 1.1 tiene toda su calificación, es decir, el 50% del primer criterio y el 12,5% del examen. En otras palabras, nuestro alumno ya tiene un 1,25 en su examen.

Seguimos corrigiendo y vemos que la segunda pregunta está en blanco, lo que corresponde al primer nivel de consecución. Eso supone 0% en el estándar 1.2.

De esta manera el criterio 1 queda definido por la media aritmética de sus dos estándares (las 2 primeras preguntas del examen). Al sumar 1,25 + 0 obtenemos que el criterio 1 tiene una calificación de 1,25 puntos. Si hablamos en porcentajes: (50% + 0%) x 25% = 12,5%.

Si procedemos igual con todo el examen, obtendremos la calificación final (0-10) gracias a nuestra escala de valores.

Rúbrica

Una rúbrica es una escala de valores combinada con ítem que determinan diferentes aspectos de consecución en una actividad. Esos ítems serán, por lo general, criterios y estándares del currículo y de cosecha propia. Así que el funcionamiento es muy parecido al anterior, pero suele aplicarse a instrumentos más complejos como exposiciones orales o proyectos. Si quieres adentrarte en el apasionante mundo de las rúbricas, aquí te contamos cómo hacer una rúbrica.

Infografía: Instrumentos y Criterios de Calificación

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