Elaborar Unidad Didáctica paso a paso

Cómo hacer una unidad didáctica

Elaborar una unidad didáctica (o una unidad de trabajo si estás en FP) es el pan nuestro de cada día de un profesor. Diseñar unidades didácticas implica preparar las clases para lograr unos objetivos, obtener unos resultados concretos de aprendizaje y trabajar unos contenidos curriculares. Aunque debes seguir unos criterios preestablecidos, las unidades didácticas admiten bastante personalización. De hecho, cuanto más únicas sean tus unidades, mejor impresión darás al tribunal en las oposiciones. ¿Quieres ver qué pasos seguir para elaborar una unidad didáctica? ¡Mira!

Elaborar una unidad didáctica en 7 pasos

A pesar de lo complejo que pueda parecer, hacer una unidad didáctica, además de algo creativo y ameno, es sencillo si lo afrontas con ganas. Se trata de preparar las clases que hipotéticamente darías en un colegio o en un instituto. Cuando ya tienes la plaza, tus unidades didácticas se harán realidad. Así que, son la mejor forma de demostrar lo buen profe que eres.

Introducción

Presenta la unidad didáctica que te dispones a desarrollar. Aunque sea el primer paso, no tiene por qué ser el primero que hagas, al menos no de forma definitiva. Es decir, puede ser que, antes de elaborar la unidad, ya tengas una idea de lo que vas a hacer, pero una vez que la termines, esa idea inicial será mucho más completa. Por eso, puedes hacer una breve introducción y completarla cuando hayas acabado la unidad. Así, le darás un tratamiento mucho más global.

Lo que debes incluir en este apartado de introducción es el título de la unidad didáctica, el bloque de contenidos y el trimestre al que pertenece y, como decíamos antes, una breve presentación. ¿Por qué es importante esta unidad? ¿Qué van a aprender los alumnos? ¿Se basa en alguna unidad anterior? ¿Es necesaria para trabajar próximas unidades? Acuérdate siempre de hacerte preguntas reflexivas sobre lo que estás haciendo para darle sentido.

Resultados o estándares de aprendizaje y objetivos

Como bien sabes, el currículo trae una lista de estándares de aprendizaje (resultados de aprendizaje en Formación Profesional) y de objetivos, los cuales debemos cumplir. Así que puedes empezar por aquí. Si has leído el artículo sobre cómo elaborar una programación didáctica en cascada, ya tienes parte del trabajo hecho. Si no, tienes que coger esa lista de objetivos y criterios de evaluación y ver cuáles son más afines a tu unidad didáctica.

Veamos un ejemplo en Lengua Castellana y Literatura de 1º de Bachillerato. Nos vamos al bloque de contenidos 4, sobre Literatura. Dentro de este bloque, proponemos diversas unidades didácticas que van a abarcar todo el tercer trimestre. La unidad didáctica que nos ocupa ahora es la Literatura medieval en España. Si miramos los estándares de aprendizaje, todos hacen referencia a un periodo histórico: desde la Edad Media hasta el siglo XIX. Por tanto, todas las unidades didácticas de este bloque de contenidos van a incluir estos 4 estándares de aprendizaje:

  • Realizar el estudio de las obras más representativas de la literatura española desde la Edad Media hasta el siglo XlX a través de la lectura y análisis de fragmentos y obras significativas.
  • Leer y analizar fragmentos u obras completas significativas desde la Edad Media al siglo XlX , identificando sus características temáticas y formales relacionándolas con el contexto, el movimiento, el género al que pertenece y la obra del autor y constatando la evolución histórica de temas y formas.
  • Interpretar críticamente fragmentos u obras significativas desde la Edad Media al siglo XlX, detectando las ideas que manifiestan la relación de la obra con su contexto histórico, artístico y cultural.
  • Planificar y elaborar trabajos de investigación escritos o presentaciones sobre temas, obras o autores de la literatura desde la Edad Media hasta el siglo XlX, obteniendo la información de fuentes diversas y aportando un juicio crítico personal y argumentado con rigor.

Si te presentas a las oposiciones de FP, debes mirar los resultados de aprendizaje. Por ejemplo, el primer bloque de contenidos del módulo Recursos expresivos audiovisuales y escénicos tiene como resultado de aprendizaje: “Valora los recursos expresivos utilizados en producciones audiovisuales, relacionando sus características funcionales con la consecución de los objetivos comunicativos del proyecto”. Dentro de este primer bloque de contenidos, etablecemos, según nuestro propio criterior, tres unidades didácticas. Y las tres van a tener en común este resultado de aprendizaje. ¿Has visto qué fácil es avanzar?

El segundo paso dentro de este apartado es mirar a los objetivos. El currículo, hemos dicho, nos da una lista de objetivos para cada materia, ¿verdad? Ahora tenemos que ver cuál de esos objetivo encaja bien con nuestra unidad didáctica.

Para el ejemplo de Lengua de 1º de Bachillerato, nos vamos a la lista de objetivos de la LOMCE para este nivel educativo. Y de ahí escogemos los que entendmos que son acordes a nuestra unidad didáctica de literatura medieval. Por ejemplo, de acuerdo a como yo tengo pensado diseñar esta unidad, dos objetivos acordes son:

  • d) Afianzar los hábitos de lectura, estudio y disciplina, como condiciones necesarias para el eficaz aprovechamiento del aprendizaje, y como medio de desarrollo personal.
  • l) Desarrollar la sensibilidad artística y literaria, así como el criterio estético, como fuentes de formación y enriquecimiento cultural.

En el ejemplo de FP, vemos que nos vienen bien dos de los tres objetivos que propone el curríuculo:

  • a) Valorar los códigos expresivos y comunicativos que confluyen en la producción de programas audiovisuales, espectáculos y eventos, analizando su estructura funcional y sus relaciones, para deducir las características formales y expresivas de los proyectos.
  • v) Identificar y aplicar parámetros de calidad en los trabajos y actividades realizados en el proceso de aprendizaje, para valorar la cultura de la evaluación y de la calidad y ser capaces de supervisar y mejorar procedimientos de gestión de calidad.
  •  

Con esto ya tenemos una primera parte hecha, que nos va a orientar en el resto de unidad. Los objetivos guían nuestro camino en el proceso de enseñanza-aprendizaje y los resultados de aprendizaje o los criterios de evaluación podemos entenderlos como la meta que queremos alcanzar.

Contenidos

Del mismo modo que antes, para ver los contenidos tenemos que irnos al currículo. En el documento nacional verás los contenidos básicos, es decir, aquellos contenidos que todos los alumnos del país deben aprender. Si te vas al documento de tu comunidad autónoma puedes ver una lista de contenidos más desarrollada. Es sobre la que tienes que trabajar. Puedes añadir contenidos, cambiar el orden y definir unos contenidos mínimos necesarios para aprobar la asignatura. Lo que nos importa ahora son aquellos ítems que incluirás en tu unidad didáctica.

Volviendo al ejemplo de Recursos Audiovisuales de FP, de todos los contenidos del primer bloque, en esta unidad de trabajo voy a incluir solo estos:

  • La comunicación audiovisual:
    • El proceso de comunicación.
    • El lenguaje audiovisual.
    • Los medios de comunicación: características y funciones.

Esta es la base. Sobre estos contenidos, puedes añadir contenidos propios que, a tu juicio, son necesarios tratar. Son los contenidos extendidos. Por ejemplo, aquí, dentro de cada punto, añadiremos más subapartados que amplíen el temario y nos ayuden, por un lado, a explicar el tema y, por otro, ayuden a los alumnos a entender mejor la unidad. Pero esto es una tarea individual, así que, te dejo pensar 😉

Competencias

¿Recuerdas que en otros artículos hemos hablado de las competencias clave, las competencias básicas y las competencias profesionales, personales y sociales? En este apartado tienes que indicar qué competencias desarrollas con esta unidad didáctica y argumentar por qué. Por ejemplo, en la unidad de Literatura, trabajaremos las competencias de Comunicación Lingüística y Conciencia y Expresiones Culturales. Claramente, al trabajar con textos que forman parte de nuestra historia y nuestra cultura, al leer y al recitar, estamos desarrollando estas competencias.

Actividades

Aquí viene la parte divertida. Con todo lo anterior, ahora ¿cómo enseñas todo eso? ¿Qué actividades harás en clase para facilitar el aprendizaje de los alumnos? ¿Vas a hacer exposiciones? ¿Vas a dar apuntes? ¿Qué ejercicios vas a mandar? ¿Seguirás un libro de texto? ¿Propondrás actividades digitales y online? Y, ¿qué recursos vas a utilizar? A este último punto puedes dedicarle un espacio propio en tu unidad, si quieres. Añade imágenes, presentaciones, vídeos, enlaces web,… todo lo que quieras. Eso sí, ten en cuenta que probablemente, en las oposiciones, no puedas mostrarlo.

Evaluación

Es el momento de pensar cómo vas a evaluar a los alumnos, es decir, cómo sabrás si han aprendido y en qué grado. Y aquí, por una parte, tienes que mirar al curríuclo y por otra, proponer tu propia forma de evaluar. Empecemos por la primera. ¿Recuerdas que antes estuvimos viendo los resultados y estándares de aprendizaje? Bien, pues ahora tenemos que centrarnos en los criterios de evaluación, que son los subapartados de esos estándares de aprendizaje. ¿En cuáles tenemos que fijarnos? En los relativos a los estándares que hemos vinculado con nuestra unidad. Pero… ¿los añadimos todos? No tiene por qué, solo aquellos relevantes en la unidad didáctica.

Criterios de evaluación

Para la unidad de Literatura, propongo estos criterios de evaluación:

  • 1.1. Lee y analiza fragmentos y obras significativas desde la Edad Media al siglo XIX.
  • 2.1. Identifica las características temáticas y formales relacionándolas con el contexto, movimiento y género al que pertenece y la obra del autor.
  • 3.1 Interpreta críticamente fragmentos u obras significativas desde la Edad Media al siglo XIX.
  • 3.2. Detecta las ideas que manifiestan la relación de la obra con su contexto histórico, artístico y cultural.

Puedes modificar ligeramente los enunciados si lo consideras conveniente. Por ejemplo, en este caso, no quiero que mis alumnos trabajen obras del siglo XVI en adelante, solo nos vamos a centrar en la Edad Media. El primer enunciado, por ejemplo, quedará así: “Lee y analiza fragmentos y obras significativas de la Edad Media”.

instrumentos de evaluación

Para saber en qué grado los alumnos han alcanzado los objetivos de la unidad, aparte de los criterios de evaluación, necesitas instrumentos de evaluación. Y aquí puedes dar rienda suelta a tu imaginación. Puedes usar exámenes, exposiciones orales, trabajos grupales o individuales, trabajos de investigación,… Cualquier forma de tarea que te permita ver el progreso de los alumnos y probar sus conocimientos. No se trata de ir a pillar, sino de ver cuánto y cómo han aprendido. Esto también te sirve para ver qué actividades y recursos dan mejores resultados. Si muestras honestidad y autocrítica, el tribunal confiará en ti y pensará que eres buen profe.

criterios de calificación e instrumentos de calificación

¿Cómo vas a calificar esas tareas propuestas? Sabemos que el tipo de evaluación más conocida es el examen con una nota del 0 al 10, pero seguro que tienes algo más original que ofrecer, ¿no? Puedes establecer una escala con 3 o 5 valores que indique al alumno si debe mejorar, si va bien o si está aprendiendo de manera excelente; si progresa o si se está estancando. En fin, los instrumentos de calificación ofrecen una retroalimentación al alumno sobre su proceso de enseñanza-aprendizaje. O hablando en plata, le dan una nota.

Los criterios de calificación son parecidos a los criterios de evaluación, pero centrados en la nota que obtiene el alumno. Por ejemplo, en un examen tipo test de 20 preguntas, responder 20 preguntas correctamente garantiza un 10, mientras que responder 10 bien y dejar otras 10 en blanco da un 5 como nota. También se usan mucho las rúbricas, sobre todo para cuantificar aspectos cualitativos. Por ejemplo, calificar un texto escrito no es tan cuadriculado como un examen tipo test. Así podemos establecer unos criterios para dar una nota u otra: puntúa correctamente las oraciones, no abusa de las subordinadas, no utiliza lenguaje coloquial, pone correctamente las tildes,… Dentro de cada apartado, puedes establecer diferentes niveles para dar una nota. Por ejemplo, si hay 3 faltas de ortografía se resta 0,5 puntos; si hay más de 5 faltas de ortografía se resta 1 punto.

Todo esto, va configurando un sistema de evaluación y calificación que nos permite poner una nota a los alumnos a final de trimestre y de curso, pero que nos da buenas pistas sobre cómo aprende el grupo.

Conclusión

Cierra tu trabajo con una conclusión que capte la atención del tribunal y resuma lo que has tratado en tu unidad didáctica. Destaca por qué es importante, qué han aprendido los alumno y qué utilidad tiene ese aprendizaje. Haz valer tu trabajo y déjales saber por qué merecer esa plaza.

unidad didáctica ejemplo

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