Las situaciones de aprendizaje son actividades de clase que se realizan en momentos concretos con un fin claro: aplicar y desarrollar las competencias clave y específicas. Es un nuevo concepto que aparece con la LOMLOE y que enmarcamos dentro de la metodología. Veamos qué son las situaciones de aprendizaje y cómo trabajarlas.

Qué son las situaciones de aprendizaje

De acuerdo con los nuevos currículos LOMLOE, las situaciones de aprendizaje son:

situaciones y actividades que implican el despliegue por parte del alumnado de actuaciones asociadas a competencias clave y competencias específicas y que contribuyen a la adquisición y desarrollo de las mismas.

Proyecto de real decreto por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria.

Esto quiere decir que las situaciones de aprendizaje no son actividades simples y aisladas, sino una situación en la que ponemos al alumnos y debe «exprimirse» para resolverla. Al hacerlo, pondrá en práctica el nivel competencial que ya tiene y, a su vez, desarrollará esas competencias en un nivel más complejo.

Ahora bien, ¿cómo conseguimos esto?

Características de las situaciones de aprendizaje

Si nos vamos al anexo III del currículo, encontramos un apartado dedicado a las situaciones de aprendizaje, donde nos hablan un poco más de ellas. De ahí podemos extraer sus características:

Enfoque constructivista

Para diseñas situaciones de aprendizaje, necesitamos partir de un planteamiento pedagógico donde el alumno sea el centro y construya su propio aprendizaje (con la guía del profesor). Para que tomen un rol activo, necesitamos motivarles y una forma de hacerlo es tener en cuenta sus intereses. De esta manera, ellos toman la iniciativa y aprenden de manera autónoma y creativa resolviendo los problemas que les planteemos. Y lo más importante: lo hacen aplicando aprendizajes que ya tienen fruto de la experiencia mientras adquieren nuevos aprendizajes a base de experiencia.

Quizás te resulte un poco confuso al principio el hecho de que haya que aplicar y desarrollar competencias a la vez y de que apliquen y adquieran experiencia al mismo tiempo, pero piénsalo de esta forma:

Cuando aprendes a montar en bici, al principio no sabes nada. Cuando te montas, te explican que debes dar pedales e ir recto. Para guiarte y apoyarte, llevas ruedines y alguien te sujeta la bici. En ese punto, ya tienes una primera experiencia y un nivel muy básico de competencia para montar en bici. La segunda vez que montas, ya tienes la experiencia del primer día, pero adquieres una nueva y cada vez se te da mejor montar en bici. Así, poco a poco, vas retirando apoyos hasta que llega un punto en que eres totalmente independiente. Es el punto en el que tienes una competencia absoluta, pero lo has logrado sumando experiencias antiguas a otras nuevas. Con el aprendizaje en clase es igual.

Aprendizaje significativo

Nunca debemos olvidarnos de este concepto clave y fundamental para cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje. Lo que los alumnos aprendan debe modificar sus esquemas cognitivos y permanecer en el tiempo. Memorizar una lista de fechas no es aprendizaje significativo. Entender el contexto histórico de diferentes épocas sí lo es.

Las situaciones de aprendizaje nos permiten interrelacionar los elementos curriculares en actividades o tareas conectadas con la realidad, por lo que se favorece la transferencia de los aprendizajes, es decir, lo que el alumno aprenda en clase podrá aplicarlo a la vida real fuera del centro.

Además, estas actividades deben plantear problemas que se resuelvan de forma «creativa y cooperativa, reforzando la autoestima, la autonomía, la reflexión y la responsabilidad» (Anexo III del Proyecto de real decreto por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria, 2021).

No hay una única verdad

Y esto es importante destacarlo porque a veces se olvida. Las situaciones de aprendizaje deben estar bien contextualizadas y respetar las distintas formas de ver el mundo, de comprender la realidad, de trabajar y de aprender. Nunca habrá un único camino ni una única respuesta para resolver una situación de aprendizaje. Si la hubiese, mataríamos la creatividad y la autonomía. Resulta obvio, pues, que las situaciones de aprendizaje conectan con el Diseño Universal de Aprendizaje (DUA).

Aprendizaje durante toda la vida

Gracias a esa autonomía, a la adquisición de competencias, a la experiencia y a la conexión con la realidad, se favorece la transferencia de aprendizajes y, por tanto, también el aprendizaje a lo largo de toda la vida. Si el alumno es capaz de resolver por sí mismo problemas de manera guiada y cada vez es más independiente, llegará un punto en que podrá dar pedales solo, es decir, podrá resolver los problemas que le surjan en el día a día aplicando las competencias que ya tiene adquiridas. Y, en el caso de que no sepa algo, podrá aprender aquello que necesite en cada momento.

Cómo diseñar situaciones de aprendizaje eficaces

Teniendo en cuenta todo lo anterior, si quieres diseñar situaciones de aprendizaje que logren un aprendizaje significativo, debes seguir estos pasos:

  1. Establece objetivos claros y precisos.
  2. Integra diversos saberes básicos.
  3. Plantea escenarios que requieran diferentes tipos de agrupamientos (individual y en grupos).
  4. Moviliza responsabilidades personales y colectivas.
  5. Aplica la comunicación oral.
  6. Utiliza distintos recursos, tanto analógicos como digitales.
  7. Define temas relacionados con el interés común, la sostenibilidad o la convivencia democrática.
  8. Haz un planteamiento adecuado al nivel educativo.