Introducción de la programacion de aula

La Introducción de una Programación Didáctica

La introducción de la programación didáctica es como la entrada a una casa. Después de la portada, que da la primera impresión, la introducción debe invitar al tribunal a seguir leyendo. A la vez, sirve de anticipación de lo que vas a contar. Pero, aparte, ha de incluir algunos aspectos importantes y que, de hecho, son el punto de partida.

Primeras líneas de la introducción en la programación didáctica

Las primeras palabras de tu programación de aula en la introducción se dirigirán a presentar el documento: qué materia enseñas, en qué curso, qué año, etc.

En cuanto al tipo de letra y su tamaño, mira en la convocatoria de oposiciones qué indican. Sería maravilloso usar la letra que más nos gusta, con diferentes tamaños y sangrías, pero no suele ser posible. Cíñete a lo que dicen las bases de la convocatoria y ante la duda, no arriesgues.

Justificación de la programación didáctica en la introducción

Aquí debes explicar el por qué de tu programación: ¿por qué es importante realizar la programación educativa?, ¿cuál es la relevancia de tu materia?, ¿cómo vas a estructurar el contenido?… Puedes hacer todas las preguntas derivadas que quieras. Lo fundamental es que le des valor a tu programación, es decir, que justifiques su existencia.

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Vas a presentar un librito al tribunal de oposiciones de Infantil, de Primaria o de Secundaria. Y lo vas a hacer junto a otras decenas de personas. Por ello, tu programación de aula, de entrada, no tiene un valor añadido a las demás. El tribunal tiene el mismo interés en todas ellas. Así que, en este apartado trata de enganchar a tus futuros compañeros, de diferenciarte, de convencerles de que tu propuesta merece la pena y es mejor que las demás. ¿Cómo? Respondiendo claramente a la pregunta “¿por qué mi programación didáctica es importante y necesaria?”. No hace falta que explicites la pregunta, pero sí que respondas con argumentos contundentes. Tendrás mucho ganado.

La contextualización en la introducción a la programación didáctica

Este apartado, como puedes imaginar, aporta el contexto en que se engloba tu programación docente. Puedes utilizar un contexto real que conozcas o uno ficticio. Si ya has estado dando clase y sientes seguridad hablando de un centro concreto, adelante. Si no, puedes inventarte el contexto, siempre que sea creíble.

Centro educativo

Es la institución en la que impartirás el curso para el cual has programado. Aquí toca hablar de la ciudad o el pueblo en el que está situado, con sus características sociales, políticas, culturales, étnicas, etc. ¿Es una ciudad grande como Madrid? ¿Es un pueblo aislado en la montaña? ¿Cuántos habitantes tiene la localidad?

Después de describir el contexto externo, pasa al interno. ¿Cómo de grande es el centro? ¿Cuántos alumnos tiene? ¿Con qué instalaciones cuenta? ¿Qué recursos tienes a tu disposición? Por ejemplo, yo programé para un ciclo formativo de Imagen y Sonido. Era necesario mencionar que el centro contaba con salas de informática y estudios de TV, radio y foto. Si no, el 80% de las actividades serían inviables. ¿Cuántos departamentos hay? ¿Cuántos profesores? ¿Hay un departamento de Orientación? ¿Tenéis especialistas en AL y PT? Piensa en todo aquello que necesites describir para dar sentido a tu programación.

Grupo de alumnos

Ahora céntrate en el alumnado al que vas a dirigirte. ¿Qué edad tienen y qué características implican esa edad? ¿Es un grupo homogéneo o heterogéneo? ¿Hay inmigrantes? ¿Hay ANEAE? ¿A qué clase social pertenecen? ¿Cuál es la implicación de las familias? ¿Hay absentismo? ¿Cuántos alumnos tiene la clase? Todos estos son factores que afectan a la enseñanza y, por tanto, a la programación. No es lo mismo un grupo de clase alta con familias que colaboran activamente en la comunidad educativa que un grupo formado mayoritariamente por alumnos en reisgo de pobreza o exclusión social cuyos padres pasan gran parte del día trabajando fuera de casa. Tampoco es igual enseñar a 15 alumnos que a 30. Por ello, debes tener esto en cuenta.

Reflexiona bien sobre el contexto antes de entrar de lleno con objetivos, competencias, etc. Definir un buen contexto te facilitará mucho el diseño de la programación de aula y, sobre todo, de las unidades didácticas.

Ahora te toca a ti

¿Cómo vas a empezar tu programación didáctica? ¿Qué estilo o registro vas a utilizar? ¿Cuántas páginas le dedicarás a este apartado? ¿Cuánto vas a profundizar? Es importante, si quieres ser convincente, que pienses muy bien antes de escribir. Cuanto las ideas hayan madurado bien en tu cabeza, escribe de forma concisa y dibuja puerta atractiva hacia el resto de programación de aula.

Sigue avanzando con tu programación didáctica

Objetivos educativos programación de aula

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