Los instrumentos de evaluación son pruebas que permiten al docente recoger los resultados de un proceso de enseñanza-aprendizaje y, a partir de ellos, tomar decisiones. En este artículo vamos a entenderlos en profundidad y ver cómo aplicarlos en nuestra programación didáctica.

Definición de instrumentos de evaluación

Según la RAE, un instrumento es:

Cosa o persona de que alguien se sirve para hacer algo o conseguir un fin.

DRAE

Por tanto un instrumento de evaluación es algo que usamos para conseguir un fin, que, en este caso, es evaluar. Pero esta definición es muy amplia, así que vamos a concretar un poco más.

En la actualidad hablamos de enseñanza-aprendizaje, y es en este ámbito en el que queremos evaluar. Por tanto, nuestra evaluación tendrá en cuenta ese binomio enseñanza-aprendizaje. En otras palabras, usaremos instrumentos para evaluar al docente (enseñanza) y al alumnado (aprendizaje).

Por otra parte, ya hemos comentado alguna vez que debemos aplicar una evaluación formativa, esto es, que busque la mejora continua. Y esto solo podemos conseguirlo a través de instrumentos de evaluación.

Asimismo, existen tantas posibilidades evaluativas como docentes, por lo que no hay un único instrumento de evaluación, sino múltiples.

Con todo esto, podemos definir un instrumento de evaluación como una herramienta pedagógica que detecta tanto el grado de adquisición de objetivos y competencias en los alumnos (aprendizaje) como la consecución de objetivos docentes (enseñanza), con el fin de mejorar el proceso educativo (Moreno, 2021).

Instrumentos de evaluación LOMLOE

Los currículos LOMLOE no nos ofrecen una definición de instrumento de evaluación, pero sí nos dan algunas pistas de cómo usarlos.

El Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria nos dice en su artículo 14, apartado 6, que «se promoverá el uso generalizado de instrumentos de evaluación variados, diversos, accesibles y adaptados a las distintas situaciones de aprendizaje que permitan la valoración objetiva de todo el alumnado».

De manera similar, el Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, por el que se establece la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria en su artículo 15, apartado 10, establece el «uso generalizado de instrumentos de evaluación variados, diversos, accesibles y adaptados a las distintas situaciones de aprendizaje que permitan la valoración objetiva de todo el alumnado garantizándose, asimismo, que las condiciones de realización de los procesos asociados a la evaluación se adapten a las necesidades del alumnado con necesidad específica de apoyo educativo».

Exactamente lo mismo nos dicen en el Real Decreto 243/2022, de 5 de abril, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas mínimas del Bachillerato, artículo 20, apartado 6.

De aquí extraemos varias conclusiones:

  • No vale hacer un examen a final de trimestre. Tampoco cuenta como variedad el trío examen – trabajo en clase – actitud. Debemos aplicar una variedad real, que va a depender de ti y de tu asignatura. Por ejemplo, puedes combinar exámenes con exposiciones orales, debates, juegos de rol, trabajos de investigación, cuestionarios interactivos, proyectos,…
  • Siempre debemos tener en mente el DUA para lograr un aprendizaje universal y adaptado a las necesidades de los alumnos, especialmente de aquellos que necesitan apoyo.
  • Tampoco podemos plantear nuestras clases e improvisar al final con los instrumentos de evaluación. Para empezar, debe haber una coherencia absoluta en toda tu programación. Eso implica una coherencia con las situaciones de aprendizaje. Por ello, si estoy trabajando en clase los géneros discursivos combinando teoría y práctica, ¿no crees que una forma adecuada de evaluar pueden ser los juegos de rol aplicando distintos géneros discursivos dependiendo de la situación que les presentemos a los alumnos? ¿O crees que sería más adecuado un examen donde les pregunte la definición de cada género discursivo? La LOMLOE se decanta por la primera (ten en cuenta que es solo un ejemplo ilustrativo).
  • Debemos valorar objetivamente (y objetivamente no es a ojo de buen cubero). La evaluación objetiva se basa en los criterios de evaluación (que evalúan las competencias). Aplicando los criterios a los instrumentos de evaluación, lograremos una evaluación justa para cada alumno, donde se mide el grado de desarrollo de cada competencia. Ya hablamos de cómo evaluar por rúbricas en otro artículo.

Características de los instrumentos de evaluación

Ahora que ya tienes un pequeño marco contextual, seguro que puedes deducir las ventajas de los instrumentos de evaluación:

  • Se adaptan a distintos tipo de aprendizaje y enseñanza, así como a diferentes soportes (analógico, digital o híbrido).
  • Ayudan a detectar necesidades educativas
  • Dejan ver si necesitamos reforzar alguna parte de los contenidos, objetivos o competencias
  • Personalizan la enseñanza y el aprendizaje
  • Miden el grado de cumplimiento de objetivos y competencias
  • Dan una valoración objetiva del desarrollo de competencias
  • Ayudan a ver el progreso de cada alumno, que queda registrado por escrito
  • Permiten evaluar la labor docente
  • Mejoran progresivamente el proceso de enseñanza-aprendizaje
  • Evalúa diferentes tipos de aprendizaje de maneras diversas

¿Cómo evaluar con instrumentos de evaluación de acuerdo a la LOMLOE?

Comencemos echando un ojo a la legislación, centrándonos ahora en las situaciones de aprendizaje. ¿Por qué hablo ahora de situaciones de aprendizaje? Porque en ella vamos a incluir las actividades de evaluación, en las que usaremos nuestros instrumentos.

Los currículos nacionales nos dan 3 parrafitos de descripción de este nuevo elemento. A nivel autonómico, hay currículos que desarrollan algo más; puedes echarle un ojo al de tu comunidad. El nacional, en el primer párrafo ya nos da algunas pistas de cómo plantear nuestras actividades: «tareas y actividades significativas y relevantes para resolver problemas de manera creativa y cooperativa, reforzando la autoestima, la autonomía, la iniciativa, la reflexión crítica y la responsabilidad» (currículos nacionales de Primaria, ESO y Bachillerato).

De aquí podemos extraer que las actividades deben llevar a la acción para resolver un problema. Pero no un problema que me interese a mí, sino que despierte la motivación de los alumnos. Tampoco puede ser un problema aburrido, fácil de resolver o con una única respuesta posible, sino que debe resolverse de de forma creativa.

Las actividades de las que se compone una situación de aprendizaje deben ser, de acuerdo al currículo, «tareas complejas cuya resolución conlleve la construcción de nuevos aprendizajes». Por tanto, tampoco vamos a plantear actividades fáciles o simples para evaluar con nuestros criterios, más bien algo que suponga un reto. Eso sí, tampoco plantearemos retos inalcanzables ni abandonaremos al alumnado a su suerte; debemos encontrar el equilibrio.

Si seguimos analizando el anexo III, nos explican que las situaciones deben suponer «transferencia de los aprendizajes», usando «distintos conocimientos, destrezas y actitudes propios de esta etapa». Además, deben favorecer «diferentes tipos de agrupamientos», «la producción y la interacción verbal e incluir el uso de recursos auténticos». Aquí es donde vemos la variedad de recursos. No crearé un mismo instrumento para evaluar individualmente que en grupo, ¿verdad? Tampoco plantearé igual una evaluación escrita que otra oral, e incluso un análisis de texto o sintáctico no será igual si lo creo yo que si uso un recurso auténtico, ya existente.

Por tanto, para evaluar con instrumentos de evaluación LOMLOE, lo primero es diseñar situaciones de aprendizaje adecuadas al nivel, a la materia y al grupo.

Hecho esto, te doy algunas ideas para evaluar con instrumentos:

  • Individual – escrito: Proyecto donde aplicar todo lo aprendido en la unidad. Integrará partes más teóricas con otras prácticas y habrá parte de aprendizaje autónomo.
  • Grupal oral: Exposiciones orales para presentar los resultados a los que se ha llegado en un trabajo en grupo. Todos deben asumir responsabilidades de igual peso, aunque tomen roles diferentes.
  • Grupal – oral: Debates en los que dos grupos defiendan posiciones opuestas respecto a un tema ya estudiado.
  • Parejas – oral: Juegos de rol, que pueden ser especialmente aplicables en Lengua y Literatura y Lenguas Extranjeras.
  • Individual – escrito: El típico examen que todos conocemos. También puedes hacer exámenes «de pensar», permitiendo que los alumnos miren los apuntes y, de esta forma, tengan que reflexionar y elaborar sus propias respuestas.
  • Individual – interactivo: Cuestionarios interactivos usando plataformas online o creando tus propios juegos de preguntas y respuestas, como este Quizz analógico.
  • Grupal – escrito: Trabajo de investigación donde deban aplicar lo aprendido y también crear nuevos aprendizajes por indagación.

Estos son solo algunos ejemplos, pero puedes pensar mil más. Párate un momento y piensa: ¿cuál es la mejor forma de que tus alumnos aprendan? ¿Cómo te gustaría aprender a ti?

Tipos de instrumentos de evaluación

Los instrumentos de evaluación abren la puerta a muchas opciones con las que evaluar a tus alumnos. Si quieres teorizar un poco más, aquí tienes algunos tipos de instrumentos de evaluación combinados con técnicas de evaluación:

Aplicando técnicas de observación

A través de la observación, podemos ver cómo se comportan los alumnos en clase, cómo interactúan en los trabajos en grupo o su participación en las actividades en el aula. Con esta base, aplicaremos los criterios de evaluación y sus estándares, junto con los indicadores de logro, para obtener una nota (cuando proceda).

Aplicando técnicas por escrito

Este tipo de instrumentos de evaluación te permitirá mucho mejor registrar los resultados de los alumnos para calificarlo. Dentro de esta categoría tenemos:

  • Exámenes
  • Trabajos y proyectos
  • Ensayos
  • Resúmenes
  • Portafolio o cuaderno de clase
  • Cuestionarios
  • Fichas de ejercicios

Aplicando técnicas multimedia e interactivas

Podemos establecer una tercera categoría para nuestros instrumentos de evaluación dentro del mundo digital y online. Disponemos de herramientas en la web con las que evaluar a nuestros alumnos, tanto antes del proceso de enseñanza, como durante y después.

  • Cuestionarios
  • Infografías
  • Mapas mentales
  • Presentaciones
  • Wikis

Instrumentos de evaluación y su relación con los criterios de evaluación

Ya sabes que los instrumentos de evaluación son herramientas que recogen información para determinar en qué grado nuestros alumnos han alcanzado ciertos objetivos y competencias. Por su parte, los criterios de evaluación se vinculan con los objetivos y las competencias, para el mismo fin. Por tanto, ¿cuál es la relación de estos dos elementos?

Imagina que tengo el siguiente criterio de evaluación:

  1. Analizar críticamente los recursos expresivos utilizados en las producciones audiovisuales, relacionando las características funcionales y tipológicas con la consecución de los objetivos comunicativos.

Necesito una herramienta para ver en qué medida los alumnos son capaces de analizar críticamente los recursos expresivos utilizados en las producciones audiovisuales, relacionando las características funcionales y tipológicas con la consecución de los objetivos comunicativos. Esa herramienta será mi instrumento de evaluación. En este caso voy a elegir un trabajo individual en el que los alumnos analicen una película por escrito. De esta manera, quedan relacionados el instrumento y el criterio. Por separado no me permitirían llegar a ninguna conclusión, pero juntos sí.

A su vez, los estándares de aprendizaje que vayan parejos con el criterio también jugarán su papel aquí, al igual que los indicadores de logro.

Instrumentos de evaluación en la programación didáctica

Hasta aquí todo bien, pero ¿cómo aplico los instrumentos de evaluación a mi programación didáctica? Vamos a seguir dos pasos:

Instrumentos para evaluar el aprendizaje

Aquí lo que te interesa es medir el grado de cumplimiento de objetivos y competencias por parte de los alumnos. Por tanto, tienes que organizar tus criterios y estándares, si aún no lo has hecho, en las unidades. Y una vez que lo tengas, debes decidir cómo vas a evaluar a tus alumnos, es decir, con qué instrumentos. Podrás hacer exámenes de cada unidad, o en cada trimestre. También puedes realizar proyectos, calificar el cuaderno de clase, exposiciones orales, debates, cuestionarios… Y lo mejor de todo es que no son excluyentes. Ahí radica la grandeza de los instrumentos de evaluación. Imagina que tienes un alumno que hace muy bien los exámenes pero le cuesta hablar en público. O un alumno que no obtiene buenos resultados en los cuestionarios de clase pero cuando le dedica más tiempo a la tarea lo hace muy bien.

No debes quedarte en un único instrumento ni desarrollar una programación monótona que solo se fije en una parte del aprendizaje. Igual que debes usar metodologías variadas tendrás que evaluar de forma diferente capacidades distintas. Por ejemplo:

  • Debate previo sobre el tema que trataremos en clase: evalúo la participación y los conocimientos previos.
  • Cuestionario post-instruccional: evalúo la asimilación de contenidos y veo si hay algo que necesita refuerzo.
  • Actividad en clase: observo la puesta en práctica de los contenidos. Evaluaré el cuaderno de clase.
  • Proyecto: evalúo los objetivos y competencias de la unidad.
  • Examen parcial: evalúo todo el trimestre.

Instrumentos para evaluar la enseñanza

Ahora se trata de evaluar tu propia labor docente, así que tendrás que ponerte objetivos e indicadores de logro para aquellas cuestiones que consideres relevantes. Podrás elaborar, por ejemplo, un cuestionario que tus alumnos rellenarán en cada trimestre o a final de curso. Algunos aspectos a los que puedes prestar atención son:

  • El uso de TICs ha mejorado el rendimiento respecto a actividades offline
  • Los debates han fomentado la participación
  • Los recursos usados han facilitado la comprensión de los contenidos
  • Los contenidos se han explicado de manera clara y ordenada
  • El profesor ha estado disponible para tutorías
  • El profesor ha resuelto las dudas satisfactoriamente

Estas son solo algunas opciones con las que te puedes inspirar. La elección de instrumentos depende de tu manera de enseñar y del planteamiento general de tu programación didáctica. Recuerda que los instrumentos de evaluación son herramientas con las analizamos qué tal va el aprendizaje y la enseñanza, con el fin de mejorar el proceso.

Ahora podrás implementarlo en tu programación didáctica dándole un plus de calidad.

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