15 formas de desarrollar la Competencia en Comunicación Lingüística

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La comunicación lingüística es una de las 7 competencias clave establecidas por la LOMCE y que debemos desarrollar en los niveles de Primaria y Secundaria. Comúnmente acudimos a las exposiciones orales para trabajar esta competencia, pero ¿hemos parado a pensar si esta metodología desarrolla la CCL? ¿Y si hay más formas de hacerlo?

¿Qué es la Comunicación Lingüística?

La competencia en comunicación lingüística es la habilidad de interactuar con otras personas a través del lenguaje. Esto implica hablar, pero también escuchar, escribir y comprender. Por tanto, se trata de una competencia multidimensional que debemos abordar a través de diversas actividades.

Cómo trabajar la competencia en comunicación lingüística

No existe una fórmula mágica que puedas poner en la programación y valga para todo. Así que siempre debes tener en cuenta cuál es tu asignatura, cuál es tu nivel y cómo es tu grupo de alumnos. Por supuesto, como siempre decimos en Vírgula, es igual de importante tu manera de enseñar. Así que piensa en todo esto a la hora de detallar el desarrollo de las competencias clave en tu programación.

En segundo lugar, debes tener claro que todas las asignaturas han de desarrollar todas las competencias clave. Por ser de Matemáticas no te vas a librar de la comunicación lingüística, y viceversa. Aunque, como es obvio, la manera de trabajar cada competencia en cada asignatura variará en función de las propias características de la materia.

Pero vamos al grano. ¿Cómo desarrollamos la competencia en comunicación lingüística?

Comprensión oral

En pocas palabras podemos decir que la comprensión oral se trata de entender aquello que se escucha, ya sea la explicación de un profesor, una noticia de radio o las instrucciones de evaluación de un edificio. Imagina que por no entender esas instrucciones, tus alumnos quedan atrapados por el fuego… No queremos eso.

Para desarrollar esta dimensión de la competencia podemos realizar actividades como:

  • Tomar apuntes, ya sea de tus explicaciones o de un discurso oral externo.
  • Rellenar rúbricas evaluando a compañeros que estén haciendo una exposición oral. Tendrán que entender qué están diciendo y cómo responde a los criterios de evaluación dados.
  • Debatir temas de la asignatura o de actualidad. De esta forma, deben entender muy bien qué dicen los compañeros, tanto de su equipo como del contrario.

Comprensión escrita

La comprensión escrita se trata de entender lo que se lee. Muchas veces, por querer leer rápido o por falta de atención, los alumnos no entienden lo que está escrito. Seguro que has visto algún examen con una pregunta mal respondida por no haber leído bien. En un futuro, tus alumnos tendrán que leer contratos de trabajo o de aseguradoras e hipotecas,… Con lo importante que resulta entender bien lo que dicen esos documentos. Así que vamos a ver cómo podemos prepararles.

  • Hacer un resumen o un esquema de un texto escrito.
  • Analizar un texto, ya sea literariamente o, por ejemplo, prestando atención a sus argumentos, a los datos que aporta,… Lo que se relacione con tu asignatura.
  • Leer varios textos sobre un mismo tema contrastando la información y seleccionando aquello que sea más relevante. Esto lo puedes llevar a cabo en proyectos y trabajos de investigación.
  • Leer y estudiar los apuntes o el libro de texto. Nunca hay que renunciar a metodologías más clásicas que también funcionan.

Expresión oral

La expresión oral se refiere a la habilidad de expresar mensajes hablados (orales). Y aquí es importante apreciar las características de cada situación, por ejemplo, para no hablar igual a un profesor que a un colega. Además, deben atender a aspectos formales (vestimenta, mirada, lenguaje no verbal) y estructurales (coherencia y claridad).

  • Exponer en grupos o individualmente un trabajo previamente hecho. Pero no solo debemos empujar a los alumnos al frente de la clase y abandonarlos a su suerte, como muchas veces se hace, sino darles pautas previamente para que desarrollen esta dimensión y corregirles en la ejecución.
  • Debatir, una vez más. Si antes nos centrábamos en la escucha, ahora se trata de dar réplicas coherentes con las intervenciones de los compañeros. En ningún caso vale el “yo me entiendo”, ni aquí ni en ninguna otra actividad.
  • Realizar juegos de rol en los que cada alumno interpreta a un personaje en una situación concreta. Deberán usar el vocabulario específico y una expresión adecuada a la situación. Si hacemos una dinámica fluida en la que los alumnos cambien de rol y situación, potenciaremos esas diferencias entre las situaciones, siendo así más palpables para el alumno.

Expresión escrita

La dimensión de expresión escrita se refiere a la habilidad de redactar textos coherentes, bien estructurados, cohesionados, adecuados a la situación comunicativa y, por supuesto, correctamente escritos, respetando todas las normas ortográficas y gramaticales. Además, siempre es importante cuidar la riqueza léxica. Para todo ello, podemos realizar las siguientes actividades:

  • Redactar un texto argumentativo sobre un tema tratado en clase o de actualidad. Los alumnos tendrán que darle una estructura y presentar sus argumentos ordenados, claros y coherentes.
  • Redactar un texto literario, prestando especial atención a la forma.
  • Penalizar las faltas de ortografía en los textos escritos. En este sentido nuestra labor será enseñar cómo escribir correctamente, prestando especial atención a los errores más comunes.
  • Redactar un documento oficial (simulacro), como una reclamación, un CV o una solicitud.

Interacción social

Esta última dimensión de la comunicación lingüística se refiere al diálogo interpersonal, del que depende una adecuada inserción, no solo laboral sino también social. De un tiempo a esta parte estamos perdiendo, como sociedad, la capacidad de dialogar con la mente abierta, sin tachar al otro con etiquetas rápidas que hemos escuchado por la tele. La comprensión y la expresión oral y escrita confluyen aquí, por lo que, si no dominamos aquellas, aquí hay poco que hacer. Debemos enseñar a nuestros alumnos a respetar todas las opiniones, a expresar la propia desde la libertad, a conocer los límites que imponen el derecho al honor o a la honra, y a adecuarse al contexto. Porque, como decíamos antes, una conversación con un profesor nunca será igual que con un colega.

Trabajaremos la interacción social con actividades como:

  • Juegos de rol
  • Debates
  • Trabajo en equipo, donde las tareas de unos dependen de las tareas de otros. De esta manera, están obligados a dialogar, a entenderse, a llegar a acuerdos y a tomar decisiones por consenso.

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cómo trabajar la competencia en comunicación lingüística en clase

Por supuesto existen muchas más formas de desarrollar la competencia en comunicación lingüística (CCL). ¿Se te ocurren? ¡Déjalo en comentarios! 🙂

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