Elementos de la programación didáctica

Cómo evaluar por criterios de evaluación

evaluación por criterios

Los criterios de evaluación son actualmente los referentes en la evaluación del proceso de enseñanza-aprendizaje, así que debemos tomar en consideración algunos aspectos. Veamos cuáles son y cómo podemos evaluar por criterios de evaluación:

Evaluación por criterios

Si atendemos al currículo de Primaria, encontramos en su artículo 12. Evaluaciones lo siguiente:

Los referentes para la comprobación del grado de adquisición de las competencias y el logro de los objetivos de la etapa en las evaluaciones continua y final de las asignaturas de los bloques de asignaturas troncales y específicas, serán los criterios de evaluación y estándares de aprendizaje evaluables que figuran en los anexos I y II a este real decreto

Real Decreto 126/2014

Esa misma definición la encontramos en el currículo de Secundaria (Real Decreto 1105/2014).

También podemos atender a la propia definición de criterios de evaluación:

Criterios de evaluación: son el referente específico para evaluar el aprendizaje del alumnado. Describen aquello que se quiere valorar y que el alumnado debe lograr, tanto en conocimientos como en competencias; responden a lo que se pretende conseguir en cada asignatura

Real Decreto 1105/2014, en su artículo 2, apartado f)

De esto extraemos que los criterios de evaluación son el referente en la evaluación de los alumnos y que nos indican el grado de adquisición de competencias y el logro de objetivos. Ojo: los criterios no sustituyen a los objetivos, sino que indican el grado de consecución de los mismos. En todo caso, podemos indicar en la programación didáctica que los objetivos de nuestra asignatura son alcanzar los criterios de evaluación, pero no te recomiendo prescindir de los objetivos, ya que son la brújula en nuestro proceso de enseñanza-aprendizaje.

Ponderación de los criterios de evaluación

Hasta ahora lo más común ha sido evaluar por instrumentos de evaluación. Por ejemplo:

  • Exámenes: 60%
  • Proyecto: 30%
  • Trabajo en clase: 10%

Si quieres, puedes seguir aplicándolo pero debes tener en cuenta que nuestra referencia son los criterios. Por tanto, lo que debes ponderar primero son los criterios de evaluación. ¿Cómo lo hacemos? Aplicando porcentajes según el peso que cada uno tenga en tu asignatura. Visitaremos virgulaweb.virgulablog.es para verlo con ejemplos:

Ejemplo de cómo evaluar por criterios en Secundaria

Vamos a coger los criterios de evaluación de Imagen y Sonido 2º Bachillerato. Lo primero que vemos es que tenemos solo 1 criterio en cada bloque de contenidos, así que cada criterio será el 100% de cada bloque. En el caso de que tengas varios criterios en un mismo bloque podrás dividirlo como quieras (50%-50%, 65%-35%, 80%-20%,…).

Mis criterios de evaluación son:

Bloque 1. Recursos expresivos utilizados en producciones audiovisuales:

1. Analizar críticamente los recursos expresivos utilizados en las producciones audiovisuales, relacionando las características funcionales y tipológicas con la consecución de los objetivos comunicativos.

Bloque 2. Análisis de situaciones audiovisuales:

1. Analizar situaciones audiovisuales extraídas de productos cinematográficos de diversos géneros, aplicando las técnicas de lenguaje audiovisual y valorando los elementos que garantizan el mantenimiento de la continuidad narrativa y formal en una producción audiovisual.

Bloque 3. Elaboración de guiones audiovisuales:

1. Elaborar guiones audiovisuales aplicando una estructura narrativa coherente con las posibilidades expresivas de la imagen, el sonido y la música.

Bloque 4. Captación de imágenes fotográficas y de vídeo:

1. Grabar piezas audiovisuales aplicando técnicas de captación de imágenes fotográficas y de vídeo, y reforzando su expresividad mediante los recursos y medios técnicos del lenguaje audiovisual.

Bloque 5. Tratamiento digital de imágenes:

1. Realizar el tratamiento digital de imágenes valorando características de color, formatos y contraste y empleando técnicas de generación, procesamiento y retoque de imagen fija.

Bloque 6. Edición de piezas visuales:

1. Editar piezas visuales aplicando técnicas de creación de secuencias dinámicas de gráficos e imágenes fijas y de montaje audiovisual ajustándolas a piezas musicales.

Bloque 7. Diseño de bandas sonoras:

1. Integrar el sonido e imagen en un producto multimedia, audiovisual o programa de radio, aplicando los recursos expresivos del lenguaje sonoro y relacionando sus posibilidades de articulación y combinación según los tipos de destinatarios.

Bloque 8. Cualidades técnicas del equipamiento de sonido idóneo en radio y medios audiovisuales:

1. Reconocer las cualidades técnicas del equipamiento de sonido idóneo en programas de radio, grabaciones musicales, y proyectos audiovisuales, justificando sus características funcionales y operativas.

Bloque 9. Equipamiento técnico en proyectos multimedia:

1. Reconocer las prestaciones del equipamiento técnico en proyectos multimedia, identificando sus especificaciones y justificando sus aptitudes en relación con los requerimientos del medio y las necesidades de los proyectos.

Trabajaré 2 bloques en la 1ªEV, 4 bloques en la 2ªEV y 3 en la 3ªEV. Ahora la pregunta es ¿cuánto vale cada bloque, cada evaluación y cada criterio? Debes mirar los propios criterios y determinar qué peso tiene cada uno. En mi caso, los dos primeros bloques son muy básicos, así que les daré un 5% a cada uno. A los criterios de los bloques 3 y 4 les daré un 20% porque son más complejos y realizaremos algún proyecto que llevará bastante trabajo. En cambio, en esa misma evaluación, trabajaremos los bloques 5 y6 cuyos criterios valdrán un 10%. Por último, todos los criterios de la 3ªEV tendrán un peso del 10% y así completamos el 100%.

En resumen:

  • B1 – C1 = 5%
  • B2 – C1 = 5%
  • B3 – C1 = 20%
  • B4 – C1 = 20%
  • B5 – C1 = 10%
  • B6 – C1 = 10%
  • B7 – C1 = 10%
  • B8 – C1 = 10%
  • B9 – C1 = 10%

Y, en consecuencia:

  • 1ªEV = 10%
  • 2ªEV = 60%
  • 3ªEV = 30%

Lógicamente, esto es solo un ejemplo y puedes organizarlo como mejor consideres, siempre que tenga sentido y tenga una justificación.

¿Evaluar por criterios o por instrumentos de evaluación?

Antes se evaluaba por instrumentos y ahora por criterios, pero… ¿se pueden combinar ambas?

Una vez que hemos hecho la ponderación de los criterios de evaluación, podemos pensar en los instrumentos de evaluación que vamos a aplicar. Por ejemplo, haré exámenes y proyectos, y también evaluaré tareas diarias (cuaderno de clase). El porcentaje de cada instrumento de evaluación irá en función del peso de los criterios que se apliquen:

  • Cuaderno de clase: debe estar completo para hacer media
  • 1ªEV:
    • Examen de los bloques 1 y 2 –> 10% (recordemos que cada criterio valía un 5%)
  • 2ªEV. Combinamos proyecto (valdrá un 60%) y examen (40%)
    • Proyecto de los bloques 3, 4, 5 y 6 –> 36% (el 60% del 60% de los criterios de estos 4 bloques)
    • Examen de los bloques 3, 4, 5 y 6 –> 24% (el 40% del 60%)
  • 3ªEV. Combinamos un proyecto de bandas sonoras con un examen de los bloques 8 y 9:
    • Proyecto del bloque 7 –> 10% (recuerda que el criterio de este bloque valía un 10%)
    • Examen de los bloques 8 y 9 –> 20% (ya que cada criterio valía un 10%)

De esta forma puedo evaluar a cada alumno objetivamente y teniendo en cuenta diferentes formas de trabajar. Además, he aplicado un peso proporcional a cada criterio dependiendo de su importancia en la asignatura.

En otro artículo compartimos una hoja de cálculo en la que aplicar esto a través de rúbricas: Cómo evaluar con rúbricas.

Combinando esta técnica con el resto de procesos en la evaluación, obtendré el grado de adquisición de competencias y logro de objetivos de mis alumnos. Ahora, mira un resumen más visual y ¡compártelo con todos!

¿Cuál es la diferencia entre criterios de evaluación y criterios de calificación?

Diferencia entre criterios de evaluación y criterios de calificación

Tanto los criterios de evaluación como los criterios de calificación nos permiten determinar en qué grado ha aprendido cada alumno. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre ambos términos? Mientras la evaluación muestra de manera cualitativa en qué medida ha aprendido un alumno, la calificación muestra de manera numérica los logros conseguidos por el estudiante en el proceso de evaluación. Vamos a analizarlo con mayor profundidad:

Criterios de evaluación vs. criterios de calificación

La diferencia entre ambos términos está en su segunda palabra: evaluación vs. calificación. Mientras los criterios son unos requisitos que se deben cumplir para obtener unos resultados, la evaluación tiene una naturaleza cualitativa y la calificación, cuantitativa. ¿Qué quiere decir esto?

Con la evaluación podemos saber grosso modo si un alumno no está alcanzando los resultados esperados, si los alcanza por muy poco o de una manera notable o sobresaliente. Por tanto, con la evaluación, por ejemplo, podemos saber a través de la observación qué alumnos necesitan refuerzo y cuáles necesitan actividades de ampliación. Pero, ¿cómo sé exactamente en qué nivel de aprendizaje está cada alumno? ¿Cómo sé en qué medida ha desarrollado las competencias y ha alcanzado los objetivos propuestos?

Para ello necesitamos la calificación, que hace la evaluación cuantificable. Gracias a la calificación voy a saber qué alumno tiene 4,9 o un 5,1, por ejemplo. Por tanto, los criterios de calificación son aquellos requisitos que diseñamos para determinar el grado de aprendizaje de un alumno en una escala determinada (que normalmente es del 0 al 10).

¿Cómo combinar criterios de evaluación y criterios de calificación?

A la hora de evaluación, necesitas conjugar bien estos dos elementos para que todo cobre sentido. Para ello, vamos a seguir estos pasos:

  1. Analizar los criterios de evaluación del currículo
  2. En el caso de que sea necesario, añadir nuestros propios criterios de evaluación
  3. Asignarle un porcentaje a cada criterio de evaluación según su importancia
  4. Diseñar los instrumentos de evaluación a través de los cuales voy a implementar esos criterios de evaluación
  5. Determinar los criterios de calificación para cada instrumento y criterio de evaluación

Aquí tienes un ejemplo de cómo llevarlo a cabo: Instrumentos y criterios de calificación.

¿Cómo distinguir criterios de evaluación y criterios de calificación?

Es fácil ver la diferencia entre criterios de evaluación y criterios de calificación, ya que tienen un planteamiento totalmente diferente. Lo veremos mejor con un ejemplo:

Ejemplo de criterio de evaluación

Realizar el análisis de fragmentos de los textos más relevantes de la Historia de la Filosofía, especialmente de los autores tratados, identificando los problemas que en ellos se plantean y las ideas que se defienden y reconociendo el orden lógico de la argumentación, y ser capaz de transferir los conocimientos a otros autores o problemas.

Currículo nacional Bachillerato

Este criterio de evaluación forma parte del Bloque 1 de contenidos y criterios de Historia de la Filosofía en 2º de Bachillerato, y está acompañado de otros 3 criterios de evaluación, cada uno con sus estándares de aprendizaje, pero eso lo analizamos en el artículo que enlazamos antes.

La cuestión es que tengo que cuantificar de alguna manera ese criterio para poder establecer el grado de consecución de cada alumno. Para ello, usaré mis criterios de calificación.

Ejemplo de criterio de calificación

El criterio 1 del Bloque 1 tendrá un peso del 20% en dicho bloque. Luego iremos haciendo media aritmética de todos los bloques con una escala 0-10.

Además, puedo incluir otros criterios de calificación, como por ejemplo, restar 1 décima por cada falta de ortografía, o cualquier otro que consideres necesario. De esta forma, tu evaluación quedará perfectamente definida y será concreta y medible.

Ahora sabrás exactamente en qué punto del aprendizaje está cada alumno. Solo queda ponerlo en práctica.

Más sobre los criterios de evaluación y calificación

instrumentos de calificación y criterios de calificación
elaborar rúbricas de evaluación
qué son los criterios de evaluación de la programacion didactica

Instrumentos y criterios de calificación

escala de calificación

Los instrumentos de calificación son herramientas con las que convertimos una evaluación cualitativa en cuantitativa. Es decir, nos da el grado de consecución de objetivos, competencias o criterios de evaluación que ha alcanzado un alumno. Al combinar instrumentos y criterios de calificación podremos diseñar una evaluación perfecta. Vamos a verlo paso a paso para entenderlo bien y poder aplicarlo a la programación didáctica.

Definición de instrumentos de calificación

Según el DRAE, un instrumento es una «cosa que sirve para hacer algo o conseguir un fin». Por tanto un instrumento de calificación es aquello que nos permite calificar. Y en este punto es importante distinguir entre instrumentos de evaluación e instrumentos de calificación. Ambos son cosas para conseguir un fin, pero ese fin es diferente.

Evaluar, también según la RAE, es «estimar los conocimientosaptitudes y rendimiento de los alumnos». Es un proceso cualitativo muy amplio, donde entran tantas opciones como Progresa adecuadamente, Bien, Regular, Notable, Insuficiente, Apto y un largo etcétera.

Para salir de ese mar de ambigüedades necesitamos concretar más, por eso calificar significa «juzgar el grado de suficiencia o la insuficiencia de los conocimientos demostrados por un alumno u opositor en examen o ejercicio». Aquí no estamos solo hablando de aprobado/suspenso, sino del grado de suficiencia (normalmente entre el 5 y el 10) y de insuficiencia (del 0 al 4,99).

En consecuencia, podemos dar una definición de instrumentos de calificación como:

Herramientas de evaluación pedagógica con las que determinar el grado de suficiencia o insuficiencia de los conocimientos demostrados por un alumno, tomando como referentes los criterios de calificación y (cuando proceda) los estándares de aprendizaje.

Programaciones Didácticas Vírgula (2021).

Definición de criterios de calificación

En la misma dirección, los criterios de calificación son especificaciones que indican qué es necesario para obtener una calificación en lugar de otra.

A menudo es difícil dibujar la línea que separa todos estos términos, así que lo más fácil y rápido es combinarlo. A cada instrumento de evaluación le aparejaremos un instrumento de calificación. Hecho esto, daremos valores a los diferentes grados de consecución. Por tanto, a partir de aquí, trabajaremos conjuntamente los instrumentos y criterios de calificación.

Instrumentos de calificación y de evaluación

Debemos diseñar los instrumentos de calificación en paralelo con los de evaluación, ya que no tendrían sentido sin ellos. Así que, a la hora de enfrentarte a la programación, debes analizar los contenidos de cada unidad didáctica, con sus correspondientes criterios y estándares (o resultados de aprendizaje y criterios, en FP). Después, piensa qué actividades harás para trabajar todo el contenido curricular. Una vez que lo tengas, establece un instrumento de evaluación, como pueden ser exámenes, exposiciones orales o trabajos de investigación, entre muchos otros. El último paso es vincular el mejor instrumento de calificación a cada instrumento de evaluación. Y ¿cuál es mejor instrumento de calificación? Dependerá de la actividad, del momento e incluso del grupo de alumnos, así que vamos a ver qué tipos de instrumentos de calificación tenemos a nuestra disposición.

Tipos de instrumentos de calificación con sus criterios de calificación

Aunque podemos desarrollar multitud de instrumentos de calificación distintos, casi siempre vamos a usar dos tipos:

  1. Escala de valores: establece varios valores para determinar ese grado de suficiencia o insuficiencia del que hablábamos antes.
  2. Rúbricas: tablas que relacionan criterios y estándares con indicadores de logro (a modo de escala de valores).

Si te fijas, ambos tipos son parecidos, la diferencia es que la escala de valores evalúa todo un instrumento o toda una actividad, mientras que la rúbrica establece una escala para cada criterio y estándar, y todos evalúan un instrumento o una actividad. Lo veremos mejor con algunos ejemplos:

Escala de valores

Imagina que hacemos un examen a nuestros alumnos. En ese examen voy a tomar de referencia los criterios 1, 2 y 3, con sus estándares 1.1 y 1.2, 2.1, 3.1, 3.2 y 3.3.

Para ello voy a dividir el examen en 3 partes:

  • Parte 1: evalúo el criterio 1 y consta de 2 preguntas:
    • Pregunta 1 evalúa el estándar 1.1
    • Pregunta 2 evalúa el estándar 1.2
  • Parte 2: evalúo el criterio 2 y consta de 1 pregunta:
    • Pregunta 3 evalúa el estándar 2.1
  • Parte 3: evalúo el criterio 3 y consta de 3 preguntas:
    • Pregunta 4 evalúa el estándar 3.1
    • Pregunta 5 evalúa el estándar 3.2
    • Pregunta 6 evalúa el estándar 3.3

Cada una de esas preguntas tiene 4 niveles de consecución (o grados):

  • Primer nivel: no se han adquirido los conocimientos necesarios, por lo que ese estándar tiene un 0%.
  • Segundo nivel: se han adquirido conocimientos, pero son insuficientes, por lo que ese estándar tiene un 33%.
  • Tercer nivel: se han adquirido los conocimientos mínimos, por lo que ese estándar tiene un 66%.
  • Cuarto nivel: se han adquirido los conocimientos completamente, por lo que ese estándar tiene un 100%.

A su vez, puedo establecer una jerarquía en los criterios de evaluación y los estándares (mis criterios de calificación) si considero que no todos tienen el mismo peso. Por ejemplo, le puedo dar un 50% al criterio 3 y un 25% a los criterios 1 y 2. A los estándares les daré el mismo peso, de manera que:

  • Criterio 1 = 25%
    • Estándar 1.1 = 50% (dentro del 25% del criterio 1).
    • Estándar 1.2 = 50%
  • Criterio 2 = 25%
    • Estándar 2.1 = 100%
  • Criterio 3 = 50%
    • Estándar 3.1 =33%
    • Estándar 3.2 = 33%
    • Estándar 3.3 = 33%

Pasando a la práctica, imagina que estamos corrigiendo el primer examen y determinamos que la primera pregunta está perfecta. En ese caso, el estándar 1.1 tiene toda su calificación, es decir, el 50% del primer criterio y el 12,5% del examen. En otras palabras, nuestro alumno ya tiene un 1,25 en su examen.

Seguimos corrigiendo y vemos que la segunda pregunta está en blanco, lo que corresponde al primer nivel de consecución. Eso supone 0% en el estándar 1.2.

De esta manera el criterio 1 queda definido por la media aritmética de sus dos estándares (las 2 primeras preguntas del examen). Al sumar 1,25 + 0 obtenemos que el criterio 1 tiene una calificación de 1,25 puntos. Si hablamos en porcentajes: (50% + 0%) x 25% = 12,5%.

Si procedemos igual con todo el examen, obtendremos la calificación final (0-10) gracias a nuestra escala de valores.

Rúbrica

Una rúbrica es una escala de valores combinada con ítem que determinan diferentes aspectos de consecución en una actividad. Esos ítems serán, por lo general, criterios y estándares del currículo y de cosecha propia. Así que el funcionamiento es muy parecido al anterior, pero suele aplicarse a instrumentos más complejos como exposiciones orales o proyectos. Si quieres adentrarte en el apasionante mundo de las rúbricas, aquí te contamos cómo hacer una rúbrica.

Infografía: Instrumentos y Criterios de Calificación

criterios de calificación

¿Qué son los instrumentos de evaluación?

Instrumentos de evaluación

Los instrumentos de evaluación permiten al docente recoger los resultados de un proceso de enseñanza-aprendizaje y, a partir de ellos, tomar decisiones. En este artículo vamos a entenderlos en profundidad y ver cómo aplicarlos en nuestra programación didáctica.

Definición de instrumentos de evaluación

Según la RAE, un instrumento es:

Cosa o persona de que alguien se sirve para hacer algo o conseguir un fin.

DRAE

Por tanto un instrumento de evaluación es algo que usamos para conseguir un fin, que, en este caso, es evaluar. Pero esta definición es muy amplia, así que vamos a concretar un poco más.

En la actualidad hablamos de enseñanza-aprendizaje, y es en este ámbito en el que queremos evaluar. Por tanto, nuestra evaluación tendrá en cuenta ese binomio enseñanza-aprendizaje. En otras palabras, usaremos instrumentos para evaluar al docente (enseñanza) y al alumnado (aprendizaje).

Por otra parte, ya hemos comentado alguna vez que la evaluación debe ser formativa, esto es, que busque la mejora continua. Y esto solo podemos conseguirlo a través de instrumentos de evaluación.

Asimismo, existen tantas posibilidades evaluativas como docentes hay, por lo que no hay un único instrumento de evaluación, sino múltiples.

Con todo esto, podemos definir un instrumento de evaluación como una herramienta pedagógica que detecta tanto el grado de adquisición de objetivos y competencias en los alumnos (aprendizaje) como la consecución de objetivos docentes (enseñanza), con el fin de mejorar el proceso educativo.

Características de los instrumentos de evaluación

Ahora que ya sabes qué son los instrumentos de evaluación, seguro que puedes deducir sus ventajas:

  • Ayudan a detectar necesidades educativas
  • Dejan ver si necesitamos reforzar alguna parte de los contenidos, objetivos o competencias
  • Personalizan la enseñanza y el aprendizaje
  • Miden el grado de cumplimiento de objetivos y competencias
  • Permiten evaluar la labor docente
  • Mejoran progresivamente el proceso de enseñanza-aprendizaje
  • Evalúa diferentes tipos de aprendizaje de maneras diversas

Tipos de instrumentos de evaluación

Los instrumentos de evaluación abren la puerta a muchas opciones distintas con las que evaluar a tus alumnos. Veamos algunos tipos:

Técnicas de observación

A través de la observación, podemos ver cómo se comportan los alumnos en clase, cómo interactúan en los trabajos en grupo o su participación en las actividades de clase. Con esta base, aplicaremos los criterios de evaluación y sus estándares, junto con los indicadores de logro, para obtener una nota (cuando proceda).

Técnicas por escrito

Este tipo de instrumentos de evaluación te permitirá mucho mejor registrar los resultados de los alumnos para calificarlo. Dentro de esta categoría tenemos:

  • Exámenes
  • Trabajos y proyectos
  • Ensayos
  • Resúmenes
  • Portafolio o cuaderno de clase
  • Cuestionarios
  • Fichas de ejercicios

Técnicas multimedia e interactivas

Podemos establecer una tercera categoría dentro del mundo digital y online. Disponemos de herramientas en la web con las que evaluar a nuestros alumnos, tanto antes del proceso de enseñanza, como durante y después.

  • Cuestionarios
  • Infografías
  • Mapas mentales
  • Presentaciones
  • Wikis

Instrumentos de evaluación y su relación con los criterios de evaluación

Ya sabes que los instrumentos de evaluación son herramientas que recogen información para determinar en qué grado nuestros alumnos han alcanzado ciertos objetivos y competencias. Por su parte, los criterios de evaluación se vinculan con los objetivos y las competencias, para el mismo fin. Por tanto, ¿cuál es la relación de estos dos elementos?

Imagina que tengo el siguiente criterio de evaluación:

Analizar críticamente los recursos expresivos utilizados en las producciones audiovisuales, relacionando las características funcionales y tipológicas con la consecución de los objetivos comunicativos.

Necesito una herramienta para ver en qué medida los alumnos son capaces de analizar críticamente los recursos expresivos utilizados en las producciones audiovisuales, relacionando las características funcionales y tipológicas con la consecución de los objetivos comunicativos. Esa herramienta será mi instrumento de evaluación. En este caso voy a elegir un trabajo individual en el que los alumnos analicen una película por escrito. De esta manera, quedan relacionados el instrumento y el criterio. Por separado no me permitirían llegar a ninguna conclusión, pero juntos sí.

A su vez, los estándares de aprendizaje que vayan parejos con el criterio también jugarán su papel aquí, al igual que los indicadores de logro.

Descubre todos los secretos de la EVALUACIÓN.

Instrumentos de evaluación en la programación didáctica

Hasta aquí todo bien, pero ¿cómo aplico los instrumentos de evaluación a mi programación didáctica? Vamos a seguir dos pasos:

Instrumentos para evaluar el aprendizaje

Aquí lo que te interesa es medir el grado de cumplimiento de objetivos y competencias por parte de los alumnos. Por tanto, tienes que organizar tus criterios y estándares, si aún no lo has hecho, en las unidades. Y una vez que lo tengas, debes decidir cómo vas a evaluar a tus alumnos, es decir, con qué instrumentos. Podrás hacer exámenes de cada unidad, o en cada trimestre. También puedes realizar proyectos, calificar el cuaderno de clase, exposiciones orales, debates, cuestionarios… Y lo mejor de todo es que no son excluyentes. Ahí radica la grandeza de los instrumentos. Imagina que tienes un alumno que hace muy bien los exámenes pero le cuesta hablar en público. O un alumno que no obtiene buenos resultados en los cuestionarios de clase pero cuando le dedica más tiempo a la tarea lo hace muy bien.

No debes quedarte en un único instrumento ni desarrollar una programación monótona que solo se fije en una parte del aprendizaje. Igual que debes usar metodologías variadas tendrás que evaluar de forma diferente capacidades distintas. Por ejemplo:

  • Debate previo sobre el tema que trataremos en clase: evalúo la participación y los conocimientos previos.
  • Cuestionario post-instruccional: evalúo la asimilación de contenidos y veo si hay algo que necesita refuerzo.
  • Actividad en clase: observo la puesta en práctica de los contenidos. Evaluaré el cuaderno de clase.
  • Proyecto: evalúo los objetivos y competencias de la unidad.
  • Examen parcial: evalúo todo el trimestre.

Instrumentos para evaluar la enseñanza

Ahora se trata de evaluar tu propia labor docente, así que tendrás que ponerte objetivos e indicadores de logro para aquellas cuestiones que consideres relevantes. Podrás elaborar, por ejemplo, un cuestionario que tus alumnos rellenarán en cada trimestre o a final de curso. Algunos aspectos a los que puedes prestar atención son:

  • El uso de TICs ha mejorado el rendimiento respecto a actividades offline
  • Los debates han fomentado la participación
  • Los recursos usados han facilitado la comprensión de los contenidos
  • Los contenidos se han explicado de manera clara y ordenada
  • El profesor ha estado disponible para tutorías
  • El profesor ha resuelto las dudas satisfactoriamente

Estas son solo algunas opciones con las que te puedes inspirar. La elección de instrumentos depende de tu manera de enseñar y del planteamiento general de tu programación. Recuerda que los instrumentos de evaluación son herramientas con las analizamos qué tal va el aprendizaje y la enseñanza, con el fin de mejorar el proceso.

Ahora podrás implementarlo en tu programación didáctica dándole un plus de calidad.

Más como instrumentos de evaluación

qué son los criterios de evaluación de la programacion didactica
actividades de evaluación en primaria, secundaria y fp
elaborar rúbricas de evaluación

La Introducción de la Programación Didáctica

La Introducción de la Programación Didáctica

La introducción de la programación didáctica es tu carta de presentación. En ella redactas las primeras palabras que leerá el tribunal, por lo que es importante dar una buena imagen desde el principio. Pero eso no es todo. Además, debes añadir algunos puntos indispensables para contextualizar tu plan pedagógico. Aquí te contamos todo:

Nuestros artículos sobre la introducción

Echa un vistazo a nuestros artículos, donde detallamos paso a paso cómo elaborar la introducción de la programación didáctica:

La importancia del contexto en la programación didáctica

contexto programación didáctica oposiciones

El contexto de la programación didáctica es el elemento clave con el que comienzas el documento y que da sentido a todo lo que viene después. Ahí radica su importancia. El contexto determina las decisiones que tomaré respecto a los elementos curriculares, tales como objetivos, competencias, contenidos, metodología, evaluación y atención a la diversidad. A continuación te explico por qué y cómo debes afrontar este apartado:

El contexto de la programación didáctica para oposiciones

Antes de nada, debes plantearte si quieres describir un contexto real o ficticio. Si tienes experiencia docente y conoces bien un municipio y/o un centro, puedes basarte en ello para redactar el contexto en tu programación. De esta manera, vas sobre terreno conocido y probablemente tu descripción sea más detallada.

Si no tienes experiencia, no te preocupes, porque puedes optar por un contexto inventado. Para ello, describe una localidad ficticia con un hipotético centro que tendrá las características que tú le quieras dar. Piensa siempre en escribir aquello que más te beneficie y que más comodidad te aporte para con el resto de la programación. Es decir, no te metas en camisa de once varas.

Esto lo puedes hacer tanto con el entorno y el centro como con el grupo de alumno. En el caso de que tengas experiencia, puedes recurrir a tu propio grupo de alumnos, si ves que eso te va a beneficiar. Si lo prefieres, puedes optar por un grupo totalmente inventado. Lo importante es que esté bien descrito, porque, cuanto mejor hagas este apartado, mejor será el resto de tu programación.

Tómate el tiempo que necesites para elaborar este apartado. Estás empezando y es normal que te cueste avanzar al principio. No te frustres; respira hondo y trata de aclarar tus ideas. Como ya te he contado, cuanto mejor hagas este apartado, mejor será tu programación completa.

Los elementos del contexto

Ahora que tienes claro el planteamiento general y la importancia del contexto en la programación didáctica, vamos a ver qué apartados debe contener:

Entorno

Es la descripción de la ciudad, municipio o barrio en el que se ubica tu centro. Si estás en una ciudad grande como Madrid, lo mejor es que describas solamente el barrio, puesto que será suficiente para tu programación. Otras zonas, poco tendrán que ver con tu centro y tu programación.

Por su parte, si te encuentras en ciudades más pequeñas, o incluso en pueblos, descríbelos completos, porque será entornos más homogéneos y tendrán influencia directa sobre tu centro.

Así pues, ¿qué debemos decir sobre el entorno?

  • Ubicación: especifica si es un entorno rural o urbano
  • Descripción demográfica: nº de habitantes, ocupación, estatus socioeconómico, etc.
  • Recursos a nuestra disposición: es decir, qué tiene el entorno que podamos usar en nuestro proceso de enseñanza-aprendizaje (empresas relacionadas, museos, parques,…)

Son aspectos generales que definen el entorno en el que se mueven nuestros alumnos y que, por tanto, les influye directa o indirectamente. Por ejemplo, en una zona costera donde hay mucho turismo, es más fácil que los alumnos se orienten hacia la hostelería.

El centro

Ahora que ya tenemos la descripción general del entorno, pasamos al centro, el “hábitat” donde los alumnos se moverán en el día a día. Aquí debemos pensar en el funcionamiento del centro y en los recursos con que cuenta:

  • Aspectos generales: tamaño, niveles, líneas, etc.
  • Funcionamiento: echa un vistazo al PEC de algún centro y fíjate en cómo diseñan su funcionamiento: objetivos, programas de lectura o de resolución pacífica de conflictos, AICLE, etc. Quédate con aquello que te interese y menciónalo brevemente en tu contexto.
  • Recursos: laboratorios, aulas TIC, pizarras digitales, biblioteca, cafetería, etc.

Todo esto determina cómo vamos a planificar nuestro proceso de E-A, ya que si tengo pizarra digital, la podré usar, pero si no la tengo, será imposible. Asimismo, no funcionan igual un centro donde conviven alumnos de Infantil, Primaria y Secundaria que un IES. De todo ello dependerán tus objetivos, competencias, metodología, etc., así que préstale la suficiente atención.

Grupo de alumnos

Este es el punto más importante. Si bien los dos anteriores influyen sobre este, el grupo de alumnos es con quien el profesor va a interactuar directamente. Ya no son objetos o ubicaciones, sino personas, con sus motivaciones, intereses y problemas. Así que procura entender bien a tus alumnos, con sus similitudes y sus diferencias, porque de esto va a depender las actividades y los recursos que propongas después.

Para describir a tu grupo de alumnos debes tener en cuenta:

  • Nº de alumnos
  • Edades
  • Necesidades educativas y distintos ritmos y estilos de aprendizaje
  • Aspectos pedagógicos, psicológicos, cognitivos, evolutivos,… Dependiendo de la edad y la etapa educativa, los alumnos tienen unas características u otras. Asimismo, cada alumno tiene su personalidad y su manera de aprender. Tenlo en cuenta para plantear una metodología flexible que se adapte a todos.

Resumen del contexto

En definitiva, recoge toda aquella información que sea relevante para tu asignatura. Ve de más a menos, de lo general a lo concreto, ya que te permitirá entender a fondo cómo son tus alumnos, dónde se mueven y a qué aspiran. Cuando tengas este importantísimo trabajo hecho, será mucho más difícil que te bloquees a la hora de plantear objetivos, ver cómo desarrollar las competencias o planificar actividades.

Más sobre el contexto de la programación didáctica

qué poner en la introducción de la programación didáctica

Taxonomía de Bloom

Taxonomía de bloom ejemplos

La taxonomía de Bloom es una categorización de los niveles de enseñanza y aprendizaje con la clara intención de facilitar la evaluación. En la Escuela de Chicago, a la que pertenecía Bloom, se dieron cuenta en los años 50 que no todas las tareas tenían la misma complejidad. Esto originó que Benjamin Bloom expusiera su famosa clasificación.

¿Qué es la taxonomía de Bloom?

La taxonomía de Benjamin Bloom, formulada en 1956, es una ordenación de los niveles de aprendizaje, de manera que los educadores pudieran plantear objetivos en cada nivel y, posteriormente, evaluarlo fácilmente y con mayor eficacia. Imagina que estamos estudiando los ríos de España. Puede que se te dé muy bien memorizar los nombres, pero no sepas ubicarlos en el mapa. ¿De qué manera podríamos observar esa diferencia si no es estableciendo distintos niveles?

Por eso la taxonomía de Bloom es tan importante aún hoy, ya que permite crear unos objetivos realistas, combinados con una evaluación coherente, que tendrá en cuenta cada uno de esos niveles.

Más allá de esos niveles, Bloom también formuló 3 ámbitos o dominios psicológicos, con su correspondiente clasificación:

Ámbito cognitivo

El ámbito cognitivo tiene que ver con la información que recibimos y procesamos. No somos máquinas que absorben pasivamente lo que les llega, sino que elaboramos esa información, dándole sentido para aprenderla a largo plazo.

Dentro de este ámbito, se establecen 6 niveles:

  • Conocimiento
  • Comprensión
  • Aplicación
  • Análisis
  • Síntesis
  • Evaluación

Ámbito afectivo

El segundo dominio es el afectivo, que tiene que ver con las emociones. Por muy racional que queramos hacer un proceso de enseñanza-aprendizaje, la emoción siempre juega un papel crucial; sin emoción no hay aprendizaje. ¿Sabes por qué? Porque nuestro cerebro emocional es el más primitivo y, por tanto, es el primero que recibe y procesa la información. En consecuencia, aquí entran en juego aspectos como el interés, la motivación, los valores, los sentimientos y, por supuesto, las propias emociones.

Se definen 5 niveles:

  • Recepción
  • Respuesta
  • Valoración
  • Organización
  • Caracterización

Ámbito psicomotor

El dominio psicomotor está relacionado con el desarrollo de habilidades, es decir, destreza, coordinación, equilibrio, etc. Caminar, montar en bici o tocar un instrumento son ejemplos de actividades que requieren habilidades psicomotrices.

Se proponen 6 niveles:

  • Imitación
  • Manipulación
  • Precisión
  • Control
  • Automatización
  • Creatividad

Taxonomía de Bloom revisada por Anderson y Krathwhol

Anderson y Krathwohl, que eran alumnos de Benjamin Bloom, revisaron el modelo para modernizarlo. Centrándose en el ámbito cognitivo, cambiaron los sustantivos por verbos y modificaron el primer y los últimos niveles.

De menor a mayor complejidad, su propuesta queda así:

  • Recordar
  • Comprender
  • Aplicar
  • Analizar
  • Evaluar
  • Crear

Objetivos en la taxonomía de Bloom actualizada

Vamos a aplicar estos niveles a un ejemplo de la taxonomía de Bloom aplicado al aula. Imagina que estamos estudiando la creación de personajes para ficción. El primer paso es dar una base teórica que luego permita pasar a la práctica. Por tanto, voy a proponer una serie de objetivos escalonados siguiendo los niveles de Anderson y Krathwohl:

  • Recordar los tipos de personajes (protagonista, antagonista, secundarios, figuración especial, extras).
  • Comprender la función que cumple cada tipo de personaje (el protagonista persigue un deseo, el antagonista le aleja de él, los secundarios apoyan el relato mientras figuración especial y extras ayudan a dar credibilidad a los ambientes).
  • Aplicar la categorización de personajes a un ejemplo dado (capítulo de una sitcom).
  • Analizar los tipos de personajes y su función en una película de libre elección.
  • Evaluar el análisis propio y de los compañeros, comprobando si se ajusta a lo aprendido.
  • Crear un relato audiovisual breve con los distintos tipos de personajes y sus funciones.

De esta manera, durante 2 o 3 sesiones estudiaremos los personajes, trabajando desde lo más básico hasta lo más complejo. El rol del profesor debe ser el de guía y apoyo de ese proceso, vigilando que cada nivel está completo antes de pasar al siguiente. Por ejemplo, si no recordamos cuáles son los tipos de personajes, difícilmente podremos identificarlos luego en un ejemplo. Es por ello que esta taxonomía es una pequeña parte que puedes aplicar a tu programación didáctica, pero sin olvidarte de otras como la atención a la diversidad y la metodología.

Taxonomía de Bloom: Pirámide y Verbos

Descarga gratis la infografía completa sobre la taxonomía de Bloom, incluyendo ejemplos de verbos que puedes usar para plantear tus objetivos didácticos.

Taxonomía de Bloom pirámide

Puedes usar esta infografía libremente en tu programación didáctica y compartirla con los demás siempre que cites este artículo 🙂

Cómo citar este artículo: Vírgula (2020). Taxonomía de Bloom. [Artículo de un blog]. Programaciones Didácticas Vírgula. Recuperado de virgulablog.es/programacion-didactica/elementos-de-la-programacion-didactica/objetivos/taxonomia-de-bloom

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Referencias

Equipo pedagógico de Campuseducación.com (2020). Taxonomía de Bloom. Qué es y para qué sirve. [Mensaje en un blog]. Blog de Campuseducación.com. Recuperado de https://www.campuseducacion.com/blog/recursos/articulos-campuseducacion/taxonomia-de-bloom/

Méndez, M. A. (2015). La taxonomía de Bloom, una herramienta imprescindible para enseñar y aprender. [Mensaje en un blog]. Recuperado de http://www3.gobiernodecanarias.org/medusa/edublog/cprofestenerifesur/2015/12/03/la-taxonomia-de-bloom-una-herramienta-imprescindible-para-ensenar-y-aprender/

Evaluación online

cómo evaluar online

Una pregunta que cada vez más profesores se hacen es cómo evaluar online un proceso de enseñanza-aprendizaje que siempre ha sido presencial. ¿Cómo nos adaptamos a las nuevas exigencias de la sociedad y a los imprevistos como una pandemia? En este artículo vamos a ver algunas herramientas con las que llevar a cabo una evaluación online y también algunas estrategias para que todo sea más fácil.

Cómo evaluar online

La evaluación online o a través de TIC, aunque parece nueva, es similar a la evaluación tradicional. En realidad, evaluar online es igual a “evaluar”, con la característica añadida de ser “online”. Por tanto, debemos plantearlo como un proceso de evaluación tal y como veníamos haciéndolo hasta ahora. Con esa base, debemos pensar qué herramientas usamos para hacerlo a distancia.

Por tanto, hay 4 puntos que debes plantearte:

  • ¿A quién evalúo?: a niños de 3 años, de 7 o de 15…
  • ¿Qué evaluar?: un examen, un proyecto, una prueba oral, un cuestionario, una redacción…
  • ¿Cómo evaluar?: evaluación continua, sumativa, formativa, cualitativa o cuantitativa, con media aritmética o ponderada,…
  • ¿Con qué herramientas?: por último, debemos pensar qué plataformas usaremos para evaluar

Plataformas para evaluar online

A grandes rasgos podemos dividir las herramientas de evaluación online en dos según el tipo de evaluación:

Formativa

En la evaluación formativa buscamos una mejora continua del proceso de enseñanza-aprendizaje, comprobando si los alumnos están aprendiendo en la medida de lo esperado. Para ello, un método muy sencillo es ir planteando preguntas. En la enseñanza tradicional, son preguntas que lanza el profesor sobre la marcha. En la evaluación online también podemos hacerlo:

Edpuzzle

Es una plataforma online que permite coger vídeos de YouTube o crear los tuyos propios y hacerlos interactivos. ¿Cómo? Añadiendo preguntas en ciertos puntos del vídeo que tú elijas. Así simulas esas preguntas que tú harías en clase para comprobar si tus alumnos se están enterando de la explicación.

Tiene una opción gratuita que te da acceso a más de 5 millones de vídeos; permite crear tus propias lecciones en vídeo y añadir preguntas, notas y audios. Además, permite ver los resultados de tus alumnos. Con esta opción podrás almacenar hasta 20 vídeos, ampliable si recomiendas la web a otros compañeros. Podrás ampliar la capacidad de almacenamiento con la opción Pro Teacher por 11,50$ al mes.

Por último, tienen una opción para centros formativos con muchas otras ventajas.

Metimeter

Con Mentimeter puedes crear divertidas presentaciones y cuestionarios interactivos, ya sea para trabajar en clase u online. Tiene una versión gratuita con limitaciones y otras opciones de pago con más funcionalidades, pero podrás crear cuestionarios atractivos para tus clases sin gastar un euro.

Además de estos dos ejemplos, cuentas con muchas más herramientas similares, como Kahoot, Socartive, Google Forms, Trivinet, Edmondo o Flipquiz entre otros. Échales un vistazo y quédate con el que más te guste.

Sumativa

Con la evaluación sumativa comprobamos el grado de adquisición de contenidos, objetivos y competencias en los alumnos a través de una prueba de la que obtenemos una calificación. Por ejemplo, puedo proponer un trabajo de investigación, un proyecto o un ensayo que los alumnos deban entregar online y yo calificaré.

Google Drive y G Suite

Hay muchas formas de hacerlo, entre ellas evaluar con rúbricas, como veíamos anteriormente. Tus alumnos te enviarían sus trabajos por Google Drive o por correo electrónico o por alguna otra plataforma y tú llevarías el control en tus propias hojas de cálculo. Este es el método más artesanal, pero veamos otros.

Google Forms

Una sencilla herramienta disponible si tienes una cuenta Google y con la que puedes hacer exámenes tipo test y con respuestas cortas. Al ser online, cabe la posibilidad de que los alumnos copien, por eso debes plantear un examen que se más de pensar que de memorizar. Así, aunque los alumnos consulten los apuntes, deban elaborar por sí mismos las respuestas.

Moodle

Es la plataforma por excelencia y de la cual ya hablamos también previamente en el blog. Además de organizar todo el contenido de tu asignatura en unidades y compartirlo con los alumnos, puedes crear tareas para entregar en un plazo determinado y que luego podrás corregir en la misma plataforma. Una vez publiques las notas, los alumnos tendrán acceso a ellas. E incluso puedes añadir comentarios a las tareas para un dar una retroalimentación a cada alumno.

Otras plataformas online con las que podrás evaluar a tus alumnos y gestionar todo el proceso de E-A son Nearpod, Formative, Classkick, Classflow o Educaplay.

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Metodología Didáctica Online

Metodología didáctia online

La metodología didáctica online es el conjunto de estrategias y técnicas que el profesor planifica para facilitar el aprendizaje de sus alumnos. Su principal característica es la intermediación de las tecnologías. Por ello es importante que ambos dispongan de los recursos y conocimientos suficientes. En este artículo vamos a ver cómo abordar las clases online.

Metodología didáctica tradicional

Si miramos al paradigma clásico, la enseñanza se basaba en una comunicación unidireccional en la que el docente, como gran portador de conocimientos, recitaba esa sabiduría. La obligación del alumno era captarla y memorizarla. En su momento era una metodología adecuada, pero ¿sigue siendo eficaz?

Claramente, no, porque el mundo ha cambiado y las necesidades de la sociedad ahora son otras. Por tanto, no necesitamos alumnos papagayos, sino que sepan enfrentar los problemas actuales. Por eso pasamos de la metodología clásica, tradicional y pasiva a las metodologías activas.

Metodologías activas en la enseñanza

Conscientes de los nuevos retos, la enseñanza pasó a ser bidireccional y a convertirse en enseñanza-aprendizaje. Actualmente, se fomenta la participación del alumno en unas actividades en las que él es el núcleo. Por eso se recurre a metodologías activas como el aprendizaje basado en proyectos, visual thinking o juegos de rol, entre otros muchos.

No obstante, la enseñanza tradicional no tiene por qué quedar desterrada del todo. De hecho, (casi) siempre será necesaria una exposición de contenidos por parte del docente para poner una base sobre la que trabajar. Es por ello que conviven metodologías tradicionales y activas para garantizar un aprendizaje significativo. Pero, ¿qué pasa si tenemos que abandonar las aulas y pasar a la enseñanza online?

Metodología de enseñanza online

En ese momento se trastocan todos nuestros planes y se rompen los esquemas. La carga de trabajo se multiplica y muchas veces el resultado no es el esperado. Pero, ¿se debe esto a la metodología online?

La respuesta es no. Se debe a una precipitación de los acontecimientos. Como veíamos al inicio, la metodología necesita una planificación y que docentes y discentes cuenten con los recursos necesarios. Por eso vamos a ver cómo prepararnos para una enseñanza online.

¿Cómo afrontar la metodología didáctica online?

Para empezar, necesitas saber cuál es tu metodología, porque, por encima del “online” está la metodología didáctica. Lo único que cambia es el medio. Así que primero de todo debes tener claro cuál es el objetivo de tu clase. Después, debes diseñar una estructura con las actividades que llevarás a cabo. Por ejemplo, presentación, exposición de contenidos y proyecto; o cuestionario, investigación y ejercicios. Hecho esto, encuentra los recursos adecuados o créalos, ya sea una infografía, un vídeo de YouTube o una página de ejercicios. En paralelo, piensa a través de qué medio o herramienta realizarás cada actividad. Por ejemplo, puede que quieras hacer el cuestionario con Kahoot, que la investigación sea en la hemeroteca de RTVE y la exposición de contenidos a través de Zoom. Además, necesitas algún tipo de “hogar”, una plataforma para todos esos contenidos, ya sea Moodle, Drive, Blogger, una plataforma creada por el centro… Una vez que tienes todo organizado, solo queda rellenar con contenido.

¿Qué necesito para dar clases online?

Tan solo necesitas un dispositivo con conexión a internet y unos alumnos que también tengan de dispositivos con conexión a la red. Tu enseñanza debe adaptarse a las posibilidades del grupo. Si todos tienen ordenador individual, todo será mucho más fácil, pero si hay alumnos que solo tienen un móvil, quizás tendrás que buscar fórmulas más creativas, como subir tus explicaciones a IGTV y realizar cuestiones en stories. Por su parte, si sabes que hay alumnos que comparten ordenador con sus hermanos y sus padres, procura no cargarles con trabajo excesivo (al menos no con trabajo online).

Además de recursos técnicos, necesitas conocimientos sobre ellos. Si ya los tienes, perfecto. Si no, busca ayuda, ya sea en la red o con alguien de tu entorno que pueda enseñarte. Necesitas conocer las herramientas de que dispones y sus características para elegir la más adecuada en cada momento. Y también para solventar los problemas técnicos que puedan surgir y ralentizar el proceso de E-A.

Y por último, necesitas tiempo para preparar las clases. Cuanto más organizado tengas el proceso y más conozcas las herramientas, menos tiempo te llevará esta parte.

Metodologías activas online

Al igual que de forma presencial, en la metodología online también podemos llevar a cabo dinámicas activas. El aprendizaje basado en proyectos sigue siendo idóneo también online, porque permite al alumno aprender a base de pequeñas píldoras teóricas y luego trabajar por su cuenta, construyendo su propio aprendizaje, siempre guiado por el profesor. Asimismo, el aprendizaje basado en el pensamiento o en problemas también sigue funcionando muy bien online. Recordemos que el grupo de alumnos ya no está en contacto en persona pero sí tienen redes que les permiten hablar, así que podemos mantener el trabajo en grupos o incluso fomentar debates. Además, resulta una ocasión perfecta para desarrollar la competencia digital, aplicando el aprendizaje colaborativo mediante la creación de contenido audiovisual (uno de los elementos transversales).

La gamificación está “en su salsa” en la metodología online, ya que casi cualquier herramienta permitirá el juego a la vez que los alumnos aprenden. Y dispones de multitud de herramientas con las que dotar a tus clases de los principios del juego, entre ellas, Kahoot. Las metodologías visual y design thinking o el aprendizaje por indagación se ven incluso favorecidas en la metodología online, ya que el alumno tiene su dispositivo conectado a la mayor red de conocimiento. Solo necesita que tú le orientes respecto a qué fuentes visitar para encontrar la información necesaria.

Realmente, cualquier metodología se puede adaptar a la enseñanza online, e incluso ser más eficaz que de manera presencial. Eso sí, debes tener bien claro qué quieres conseguir, cuáles son las circunstancias del grupo y cuáles son las herramientas y los tiempos más adecuados.

Plataformas de enseñanza online

Veamos algunas plataformas que puedes usar para con tu metodología online:

Moodle

Es la plataforma por excelencia, usada por colegios, universidades o academias. Con ella, puedes estructurar tus contenidos en unidades, subir archivos, incrustar vídeos o podcast, crear enlaces a recursos u otras plataformas o añadir tareas calificables.

Sakai

Es una plataforma que se creó como alternativa a otras de pago como Blackboard.

Google Classroom

Es la propuesta de Google para dar clases online aunque también está enfocado al modelo semipresencial. Puedes crear presentaciones, formularios, tareas y evaluaciones. Además cuenta con la integración del resto de herramientas de Google, como Gmail o Google Calendar.

Herramientas para una metodología didáctica online

Dentro de estas grandes plataformas de enseñanza online podemos agregar pequeñas actividades con otras herramientas también muy interesantes.

Genially

Una excelente herramienta para crear contenidos atractivos.

Kahoot

Kahoot te ayuda a crear cuestionarios interactivos y divertidos para evaluar a tus alumnos o simplemente para hacer juegos. También ellos pueden crear cuestionarios para que sus compañeros los respondan y así probar los conocimientos de todos.

Mentimeter

Muy parecida a Kahoot pero con otro estilo.

Padlet

Es una herramienta con la que crear espacios de trabajo “muros” para organizar el contenido de tu asignatura.

Otras

Además, también puedes reinventar otras plataformas como YouTube o Vimeo, Instagram o Twitter, WordPress, Drive y todas las que se te ocurran. Recuerdan que en la metodolgía online, las plataformas son solo el último paso y suponen una pequeña parte del proceso. Lo verdaderamente importante es cómo planteas esa metodología adaptándote a tu grupo de alumnos.

Con toda esta información, ¿sabes ya cómo vas a implementar la metodología online a tu programación didáctica? ¿Conoces otras plataformas que no hayamos mencionado? Deja tus comentarios 🙂

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¿Cómo evaluar por competencias?

Desde que aparecieron las competencias clave, se han convertido en núcleo de la programación didáctica. Es por ello que debemos saber cómo evaluar por competencias si queremos conseguir un aprendizaje significativo en nuestros alumnos. Veamos cómo hacerlo:

Evaluación por competencias en la programación didáctica

Evaluar, según la RAE, es “valorar conocimientos, actitud o rendimiento de una persona o de un servicio“. En nuestro caso, vamos a valorar en qué grado los alumnos han alcanzado las competencias clave. Para ello, vamos a crear una tabla con 4 columnas: competencias, actividades, criterios de evaluación y estándares de aprendizaje. Puedes hacerlo directamente en tus unidades didácticas o crear un cuadro aparte.

cómo evaluar por competencias
Tabla para evaluar por competencias clave

En otro artículo veíamos sobre cómo diseñar actividades de evaluación. Vamos a aprovechar ese cuadro para añadir nuestras competencias clave, aunque si quieres puedes empezar de cero.

Bloque y unidad didáctica

En primer lugar, vamos a indicar qué bloque de contenidos estamos trabajando y, debajo, la unidad didáctica. Así, por ejemplo, tendré el Bloque 1. Imagen y significado con la Unidad 1. La imagen. A continuación detallo mis 4 columnas: Competencias, Actividades, Criterios y Estándares.

Criterios, estándares y actividades

Ahora, lo que tengo que hacer es irme al currículo y coger los criterios y estándares que correspondan a esta unidad. Es algo que debes elegir tú, ya que encontrarás todos los CE y EA del bloque de contenidos. Si ya has hecho la secuenciación de contenidos en tu programación didáctica, solo tienes que mirarlo. Si aún no lo has hecho, piensa qué contenidos vas a tratar en esta unidad y encontrarás fácilmente qué CE y EA le corresponden.

Partiendo de esos estándares de aprendizaje, puedes diseñar actividades de evaluación.

Competencias clave

Y ahora solo queda pensar qué competencias se trabajan en cada una de esas actividades. Por ejemplo, si se trata de una exposición oral, está claro que desarrollaremos la Competencia en Comunicación Lingüística, pero a la vez estaremos desarrollando también otras como la Conciencia y Expresiones Culturales o el Sentido de la Iniciativa y Espíritu Emprendedor. Si se trata de una actividad de búsqueda de información con las TIC, desarrollaremos la Competencia Digital y Aprender a Aprender.

Esto son solo ejemplos, depende de la actividad, así que piensa para cada una de ellas qué competencia se desarrolla y apúntala en la columna correspondiente. Recuerda que cada actividad tiene que provocar el desarrollo de varias competencias a la vez, tal y como veíamos en el párrafo anterior.

También es importante que desarrolles las 7 competencias clave. Si tu asignatura es Lengua, no te quedes en la competencia lingüística, o si tu asignatura es Matemáticas, no te quedes en la competencia matemática. Todas las materias deben desarrollar las 7 competencias clave. Esto preparará a los alumnos para afrontar los retos de la vida contemporánea y les facilitará la inserción laboral.

Indicadores de logro

Por último, solo falta añadir los indicadores de logro en la evaluación de cada actividad. Abajo tienes la referencia al artículo donde explicamos cómo hacerlo.

Características de la evaluación por competencias

En Educación Primaria la evaluación debe ser continua y global. Esto quiere decir que se trata de un proceso que se alarga durante todo el curso. No evaluamos en momentos determinados, por ejemplo cuando preguntamos la lección o hacemos un examen, sino en todo momento, con el objetivo de saber si el alumno está aprendiendo según lo esperado.

Por otra parte, el término “global” se refiere a que se tiene en cuenta todo.

En Educación Secundaria, la evaluación debe ser continua, formativa e integradora. Que la evaluación sea “formativa” supone que no buscamos poner una nota o clasificar a los niños por rendimiento, sino mejorar el proceso de enseñanza y de aprendizaje. Por ejemplo, si hay algún contenido que cuesta más, tengo que detectarlo y buscar la manera de reforzarlo para que el aprendizaje sea significativo.

Por su parte, la evaluación integradora es aquella en la que todas las asignaturas van encaminadas hacia el logro de objetivos y competencias propias del nivel. Por eso tú debes poner tu granito de arena, en este, con el desarrollo de competencias. El resto de profesores harán lo mismo y juntos conseguimos que los alumnos completen estas competencias clave.

¿Qué beneficios tiene la evaluación por competencias?

La evaluación por competencias es crucial actualmente, ya que preparamos a los alumnos para desenvolverse en su día a día a lo largo de toda su vida. Además, enriquece el proceso de enseñanza-aprendizaje. Por eso, podemos destacar 3 beneficios de la evaluación competencias clave:

  • Permite adquirir conocimientos a la vez que desarrollar habilidades, conectando la teoría con el análisis y la práctica. Esto configura un aprendizaje global, integrado y práctico, mucho más atractivo y eficaz.
  • Tiene un enfoque constructivista que va construyendo nuevos aprendizajes desde la base. Así, el alumno va mejorando progresivamente de manera orgánica.
  • Prepara al alumno para la vida real. Nos alejamos así de la enseñanza memorística en la que no hay una transferencia de conocimientos del aula a la vida fuera de ella.

Evaluar por competencias en FP

En Formación Profesional el proceso es el mismo, pero cambian los términos. Para ello, vamos a crear nuestra tabla de 4 columnas con Competencias, Actividades, Resultados de Aprendizaje y Criterios de Evaluación. A partir de nuestros CE vamos a diseñar actividades de evaluación y, ahora, pensaremos qué competencias se desarrollan con esa actividad. Por lo general, nos centraremos en las competencias profesionales, personales y sociales, pero recuerda que también debes contribuir a la competencia general del ciclo y a las cualificaciones profesionales. Así que piensa qué competencias encajan con cada actividad y escríbelo en la tabla.

Los beneficios de la evaluación por competencias en FP son los mismos que veíamos antes. Eso sí, en este nivel tenemos un enfoque mucho más práctico, por lo que tanto las actividades como las competencias están íntimamente relacionadas con el ámbito laboral.

A continuación puedes descargar un ejemplo de evaluación por competencias totalmente gratis:

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