Programación didáctica

¿Qué son los indicadores de logro?

qué son los indicadores de logro

Los indicadores de logro son niveles de cumplimiento de un estándar de aprendizaje. Por tanto, nos señalan en qué grado nuestros alumnos han desarrollado un estándar y/o una competencia clave. Vamos a verlo paso a paso:

¿Qué es un indicador de logro en Educación?

Un indicador de logro en Educación es una señal que marca cuánto han aprendido los alumnos. Ya que los resultados en la enseñanza-aprendizaje no son blanco o negro, necesitamos una escala con diferentes grados de “éxito”. De esta manera podemos decir mucho más que “el alumno ha aprendido todo” o “no ha aprendido nada”.

Si lo recuerdas, al principio de la programación didáctica proponíamos unos objetivos y unas competencias clave. Ese es nuestro punto de partida; aquello a lo que aspiramos. Y así, el proceso de enseñanza-aprendizaje va avanzando dirigido por esos objetivos y esas competencias. Ahora bien, ¿cómo sabemos si los alumnos han logrado llegar a esos resultados esperados? A través de la evaluación. Aquí teníamos los criterios de evaluación, que miden el logro de objetivos, y los estándares de aprendizaje, que son especificaciones de los criterios de evaluación y miden el grado de desarrollo de competencias.

Los indicadores de logro son especificaciones de los estándares de aprendizaje y que presentamos como niveles. Por ejemplo, cada competencia tendrá 4 niveles de desarrollo:

  1. Nivel 0: no se ha desarrollado la competencia
  2. Nivel 1: se ha desarrollado en parte
  3. Nivel 2: se ha desarrollado la competencia pero no por completo
  4. Nivel 3: se ha desarrollado la competencia al 100%

Gracias a esta gradación, podemos ver si el alumno tiene una tendencia positiva (niveles 2 y 3) hacia el desarrollo de la competencia o si tiene una tendencia negativa (niveles 0 y 1). Y de esta forma, el proceso de E-A es mucho más enriquecedor para alumnos y docentes, porque no se trata de aprender o no; de enseñar o no. Se trata de ver en qué punto estamos (nivel 0, 1, 2 o 3 del indicador de logro), hacia dónde nos dirigimos (competencia clave) y qué podemos mejorar.

Indicadores de logro. Tendencia hacia el desarrollo de competencias

Indicadores de logro, estándares de aprendizaje y criterios de evaluación

Existe una relación estrecha en los indicadores de logro y los criterios de evaluación, ya que ambos sirven para evaluar, pero lo hacen en distintos niveles. Concretamente, tenemos 3 niveles: criterios, estándares e indicadores. Si vamos de menos a más, los indicadores de logro muestran el grado de cumplimiento de un estándar. Este, a su vez, es una especificación de un criterio de evaluación. Así que, según se cumplan más o menos estándares, tendremos un cumplimiento completo o incompleto de los criterios de evaluación.

Indicadores de logro y competencias

Como las competencias clave se miden a través de los estándares de aprendizaje, los indicadores de logro quedan relacionados también con ellas. Así que los indicadores de logro, si miden el grado de cumplimiento de un estándar, también miden el grado de desarrollo de la competencia que lleve pareja el estándar. Pero ¿cómo sé qué competencia corresponde a cada estándar?

En tu unidad didáctica, desarrollas unos contenidos y unas actividades, junto con el resto de elementos de la unidad. Pues bien, si te fijas en esos contenidos y en esas actividades, podrás deducir qué competencias clave trabajas. Por ejemplo, si realizas una actividad de búsqueda de información con ordenadores, se trata de la competencia digital. O si propones una exposición oral, estamos hablando de la competencia en comunicación lingüística. Por tanto, estarás evaluando esas competencias a través de tus indicadores.

Veamos unos ejemplos para aclararnos las ideas:

Ejemplos de indicadores de logro

Normalmente tendremos que elaborar nuestros propios indicadores, como veremos a continuación, pero en algunas comunidades autónomas ya nos los da hecho, así que vamos a ver algunos ejemplos de indicadores de logro:

Competencia 1. Obtener información, interpretar y valorar el contenido de textos escritos de la vida cotidiana, de los medios de comunicación y académicos para comprenderlos

Nivel 1: 1.1. Obtener información literal e interpretar el propósito principal de los textos escritos.

Nivel 2: 1. 2. Interpretar información explícita e implícita, y valorar el propósito de los textos escritos.

Nivel 3: 1.3. Valorar de manera razonada y crítica los contenidos y el propósito de los textos escritos poniendo en funcionamiento conocimientos externos del texto y previos.

(Estos indicadores están extraídos del currículo de Secundaria de Cataluña).

Como ves, tenemos una competencia que queremos desarrollar y, para evaluarla, contamos con 3 indicadores de logro: el nivel 1, el nivel 2 y el nivel 3. Vamos a fijarnos en sus diferencias:

  • El nivel 1 marca la obtención de información, mientras que el nivel 2 señala la interpretación de esa información y el nivel 3, la valoración de manera razonada y crítica. Como ves, cuanto mayor es el nivel, más complejidad requiere. O, en otras palabras, se muestra un mayor grado de desarrollo de la competencia.
  • En el nivel 1 nos hablan de información literal, mientras que en el nivel 2 es información explícita e implícita. Por su parte, el nivel 3 ya no habla de información, sino de los contenidos.
  • Y si seguimos avanzando, vemos que el nivel 1 habla del propósito principal de los textos escritos, mientras el nivel 2 señala el propósito (a secas) de los textos escritos, y el nivel 3 añade “poniendo en funcionamiento conocimientos externos del texto y previos”.
desarrollo competencia por indicadores de logro
Desarrollo competencial con indicadores de logro

Por tanto, podemos decir que si identificamos a nuestro alumno en el nivel 1, no ha desarrollado la competencia en gran medida, ya que se mantiene en la base. Si lo identificamos en el nivel 2, está a medio camino, así que tiene margen de mejora todavía. Por contra, si lo identificamos en el nivel 3 podremos felicitarle por el desarrollo completo de la competencia.

¿Cómo se formulan los indicadores de logro?

Si te presentas a las oposiciones en una comunidad que no desarrolla indicadores en el currículo, tendrás que elaborarlos por tu cuenta. Si quieres conseguirlo de una manera rápida y sencilla, te aconsejo seguir este proceso:

  1. Ve a virgulaweb.es y dirígete a tu nivel y tu asignatura.
  2. Navega en el menú inferior hasta la pestaña de “Criterios de evaluación” y selecciona tu curso.
  3. Echa un vistazo a los criterios y estándares. Si aún no lo has hecho, relaciónalos con tus contenidos y con tus unidades didácticas. Simplemente decide con qué criterios vas a evaluar cada unidad.
  4. Ahora céntrate en los estándares y decide qué actividades de evaluación realizarás en la unidad didáctica y qué estándar/es corresponde a cada una.
  5. Desgrana el estándar y establece diferentes niveles de consecución que vayan de menos a más.

Veamos un ejemplo:

Estándar de aprendizaje: ¿Se han especificado el tema y la idea del relato, incluyendo conflicto e intriga?

  • Nivel 0: No se ha especificado el tema ni la idea del relato, y tampoco incluye conflicto e intriga
  • Nivel 1: Se ha especificado el tema y la idea, pero no incluye conflicto e intriga
  • Nivel 2: Se han especificado el tema y la idea del relato, incluyendo conflicto e intriga

¿Qué análisis hacemos de estos indicadores de logro? El nivel 0 marca que el alumno no ha cumplido con lo esperado. El nivel 1 señala que se ha hecho parte del trabajo, pero no todo. Y, por último, el nivel 2 muestra que se cumple 100% con el estándar. Gracias a esto, podemos calificar fácilmente las actividades de evaluación. ¿Cómo? Dándole un valor a cada estándar y un porcentaje a cada nivel. Por ejemplo, en este caso, mi estándar vale 1 punto y los niveles tienen estos porcentajes: 0% para el nivel 0; 50% para el nivel 1, y 100% para el nivel 2.

También podrías dividirlo de otras maneras. Si tuviera 4 niveles, podría darles un 25%, un 50%, un 75% y un 100%. Esto ya depende de tu planteamiento.

Si hago lo mismo para todos los estándares que evalúan una actividad, obtengo algo así:

indicadores de logro programación didáctica
Rúbrica de evaluación con indicadores de logro
(Haz clic en la imagen para ampliar)

Indicadores de logro en la programación didáctica

Además de para evaluar a los alumnos, puedes diseñar indicadores de logro para autoevaluar la programación docente. En este sentido tienes que pensar qué criterios usas o qué objetivos persigues con tu acción educativa. Por ejemplo, si las actividades propuestas fomentan la participación o si los recursos utilizados facilitan el aprendizaje. Para cuantificarlo, describe varios niveles de cumplimiento, como por ejemplo:

  1. Nivel 0: las actividades no han conseguido fomentar la participación del alumnado
  2. Nivel 1: las actividades han fomentado la participación de parte del grupo
  3. Nivel 2: las actividades han conseguido que todo o casi todo el grupo participe

De esta manera, diseñarás una evaluación mucho más rica en tu programación didáctica y que marcará la diferencia con otros opositores que presten menos atención al detalle. Es importante tener en cuenta los indicadores de logro para poder cuantificar la evaluación y dar una calificación objetiva. Así que, ¡manos a la obra!

Descubre cómo marcar la diferencia

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Además de indicadores de logro debes conocer…

actividades de evaluación en primaria, secundaria y fp
elaborar rúbricas de evaluación
Evaluación LOMCE con Rúbricas (2020)

Actividades de evaluación

Para evaluar a tus alumnos en la programación didáctica necesitas unas actividades de evaluación. El problema está en que no siempre es fácil encontrar las actividades adecuadas y relacionarlas con los criterios y los estándares de aprendizaje o los indicadores de logro. Para solventarlo, hoy te enseño una técnica con la que plantear tus actividades de evaluación de una manera más rápida y sencilla.

Evaluación de las unidades didácticas

Las actividades se desarrollan en las unidades didácticas, por tanto es aquí donde vamos a incluir nuestras actividades de evaluación.

En este punto debes recordar que evaluamos en función de 2 elementos curriculares: los criterios de evaluación y los estándares de aprendizaje (o indicadores de logro en algunas CCAA). También es necesario que tengas claro que los criterios de evaluación se relacionan con los objetivos y los estándares con las competencias clave. De esta manera, los principales elementos de tu unidad didáctica quedan relacionados. Veamos ahora qué hacer con las actividades.

Cómo diseñar actividades de evaluación para las unidades didácticas

Vamos al grano:

  1. Lo primero que tienes que hacer es ir al currículo. Si quieres, puedes consultarlo en virgulaweb.es.
  2. Dirígete al apartado de criterios de evaluación de tu asignatura y curso.
  3. Si no lo has hecho, antes de entrar de lleno en las actividades, relaciona los criterios con los bloques de contenidos y sus correspondientes unidades. Por ejemplo, en mi caso, a la UD1 le corresponden los criterios 1, 2 y 3.
  4. Lee atentamente cada uno de los criterios con sus estándares. Te dicen lo que debes evaluar en los alumnos. Es decir, tu actividad debe permitir al alumno demostrar que es capaz de cumplir con lo que marcan los criterios y los estándares. Así que, piensa qué actividad/es son idóneas para cada criterio y estándar. Ten en cuenta que puedes diseñar 1 actividad para cada estándar, varias actividades para 1 solo estándar o 1 actividad para varios estándares. Igual con los criterios. ¿De qué depende? De los propios criterios y estándares, del planteamiento de tu programación didáctica, de tu grupo de alumnos, de tu metodología, de tu manera de enseñar… Así que no hay una única propuesta válida.
  5. Abre un archivo de texto o tu programación didáctica y crea una tabla con 3 columnas como mínimo: una para las actividades, otra para los criterios y otra para los estándares o indicadores. Escribe tus actividades de evaluación y vincúlalas con sus correspondientes criterios y estándares.

Actividades de evaluación en FP

Para Formación Profesional, el procedimiento es el mismo, solo cambian algunos términos y, lógicamente, las actividades serán más prácticas.

  1. Ve al currículo o a virgulaweb.
  2. Avanza hasta tu módulo.
  3. Relaciona los resultados de aprendizaje y criterios de evaluación con cada unidad de trabajo.
  4. Lee cada resultado de aprendizaje y sus criterios y piensa qué actividades permiten al alumno demostrar que es capaz de cumplir con lo que enuncian. Puede que varias UT compartan un mismo RA, o que un criterio se aplique a distintas actividades, e incluso que varios criterios y RA evalúen una única actividad. Aquí tampoco hay una única opción válida.
  5. Ve a tu documento de texto y crea una tabla con esas 3 columnas: actividades, resultados de aprendizaje y criterios de evaluación. Escribe tus actividades de evaluación y relaciónalas con sus correspondientes RA y CE.

Actividades de evaluación en la programación didáctica

Una vez hecho esto puedes combinarlo con las rúbricas, tal y como veíamos en los artículos anteriores. Solo te queda determinar los criterios de calificación para poder dar una nota objetiva a tus alumnos, como veremos en otros artículos.

La función de la evaluación en la programación didáctica es clave, porque determina en qué medida los alumnos han alcanzado los objetivos, han desarrollado las competencias y adquirido los contenidos planteados previamente. En definitiva, determina el éxito, no solo de los alumnos, sino también de tu programación docente, así que préstale la atención que merece para crear un apartado impecable.

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Más como actividades de evaluación

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Cómo evaluar con rúbricas

Las rúbricas son un instrumento de calificación que ayudan mucho a evaluar actividades y proyectos teniendo en cuenta objetivos, competencias y contenidos. En este artículo vamos a ver cómo evaluar mediante rúbricas, lo cual, tal y como veremos en profundidad más adelante, nos permitirá también evaluar por competencias.

La evaluación LOMCE

La evaluación es uno de los apartados más complejos de la programación didáctica porque hay que tener en cuenta muchos aspectos. Pero si vamos paso a paso verás que la cosa se simplifica.

En primer lugar, debes saber que nuestra evaluación se construye sobre 2 pilares básicos: criterios de evaluación y estándares de aprendizaje (Primaria y Secundaria). En algunas comunidades, los estándares son sustituidos por indicadores de logro. En Formación Profesional cambian los términos, pero el funcionamiento es el mismo; hablamos de resultados de aprendizaje y criterios de evaluación. ¿Qué miden cada uno?

Los criterios de evaluación miden el grado de logro de los objetivos en nuestra programación didáctica. Por su parte, los estándares o indicadores miden el grado de desarrollo de las competencias clave. En Formación Profesional son los resultados de aprendizaje los que relacionamos con los contenidos, mientras los criterios se vinculan a las competencias de FP. Por tanto, cada vez que usemos un criterio de evaluación y unos estándares o indicadores, vamos a saber en qué medida los alumnos están cumpliendo con los objetivos y las competencias. Pero estos conceptos son muy abstractos, así que vamos a ir a lo concreto con las rúbricas de evaluación.

Cómo evaluar mediante rúbricas

En el artículo anterior veíamos cómo hacer una rúbrica. Ahora vamos a ver cómo combinarlas para evaluar mediante rúbricas toda una unidad didáctica o incluso un trimestre completo:

Cómo evaluar por rúbricas (LOMCE)

Para evaluar una serie de actividades y/o proyectos que conforman tus unidades, solo tienes que combinar las rúbricas. Incluso puedes incluir varias rúbricas de evaluación en una misma hoja para evaluar todo un trimestre (o todo el curso). Además, puedes crear una hoja nueva para cada alumno. O, si lo prefieres, incluir más columnas a la derecha para tener a todos los alumnos en una misma rúbrica. Lo importante es que crees tu propio estilo de acuerdo a tus actividades de evaluación y a tu manera de enseñar y te quedes con lo que te resulte más cómodo.

Evaluación en la programación didáctica con rúbricas

Entonces, ¿cómo implemento esto en mi programación didáctica? Primero debes pensar si quieres incluir rúbricas en tu evaluación. Para la LOMCE es lo idóneo, pero en otros niveles, como Infantil y FP, no se aplica, así que es tu elección.

Si te decantas por usarlas, tienes que pensar para qué actividades. Puede ser que evalúes todo con rúbricas o solo algunas tareas. Y, ahora, en aquellas que vayas a evaluar mediante rúbricas, busca qué criterios y qué estándares se acoplan mejor a la actividad. Así crearás tu rúbrica como te indico en el vídeo. Pero, ¿es necesario crear rúbricas para todas las actividades y ponerlo en la programación didáctica?

No es necesario. Puedes usarlas para relacionar tus actividades con el resto de elementos de la programación. También puedes usarlas para hacerte mejor a la idea de cómo son tus unidades. Lo que sí te recomiendo es que crees alguna de ejemplo y la añadas a los anexos de tu programación. Así, el tribunal podrá ver en detalle cómo vas a a evaluar. Y, además, en la exposición oral, podrás referirte a ella cuando expliques la evaluación.

En pocas palabras, si quieres evaluar con rúbricas, debes indicarlo en el apartado de evaluación de la programación didáctica y agregar un ejemplo, bien en el propio apartado o bien en un anexo.

A continuación puedes descargar el archivo .xlsx de ejemplo que uso en el vídeo para ver cómo evaluar con rúbricas:

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Cómo hacer una rúbrica de evaluación

Hace unos años la LOMCE introdujo las rúbricas en el ámbito educativo y su uso se ha extendido desde entonces. ¿Quieres saber por qué? ¿Y quieres implementarlas en tus clases o en tu programación didáctica? Pues sigue leyendo para descubrir cómo hacer una rúbrica. Más abajo podrás descargar el archivo de los ejemplos.

¿Qué es una rúbrica?

Una rúbrica es un instrumento de calificación que aglutina una serie de criterios en función de los cuales se obtiene la nota final. A su vez, es un instrumento de aprendizaje, ya que el alumno conoce qué aspectos se tendrán en cuenta para valorar su trabajo.

Piénsalo. Seguro que alguna vez te ha pasado que no has obtenido la nota que esperabas. Y se debió a que el profesor o incluso el tribunal de oposiciones tuvo en cuenta factores que tú pasaste por alto. Esto se debe a la opacidad que muchas veces tiene la evaluación. Pero no olvidemos de que estamos hablando de un proceso de enseñanza-aprendizaje, donde lo importante es que los alumnos alcancen unos objetivos y desarrollen unas competencias preestablecidas. Entonces, ¿de qué nos sirve ser opacos en la calificación?

Las rúbricas son la herramienta que habilita a docente y alumnos a hablar el mismo idioma, a prestar atención a los mismos aspectos y, aún más, a optimizar el proceso de enseñanza-aprendizaje. Así que, vamos a ver cómo hacer una rúbrica.

Cómo elaborar una rúbrica de evaluación LOMCE

Existen diferentes tipos y formatos de rúbrica, como veremos después. Ahora te voy a explicar el método más rápido y cómodo para elaborar unas rúbricas de evaluación completas en las que puedas relacionar objetivos, competencias y contenidos con criterios de evaluación y estándares de aprendizaje.

En resumen, estos son los pasos que debes seguir:

✔️ Escribe el título de tu unidad

✔️ Plantea tus actividades de evaluación

✔️ Emparéjalas con sus correspondientes criterios de evaluación y estándares de aprendizaje (o con sus resultados de aprendizaje y criterios de evaluación si estás en FP).

✔️ Asigna varios niveles de logro a cada estándar o criterio (por ejemplo, apto/no apto, 1/2/3, o cualquier otro).

✔️ Dale un valor a cada nivel (por ejemplo, 0/1 o 0/5/10).

✔️ Configura la fórmula para obtener la final ¡y listo! Ya tienes tu rúbrica creada.

Tipos de rúbricas

Como ya adelantábamos, hay diferentes formas de hacer rúbricas, aunque todas mantienen la misma esencia. Lo realmente importante es que busques tu propio estilo y apliques aquellas que mejor se adapten a tus actividades de evaluación y a tu manera de trabajar.

En el vídeo veíamos un tipo de rúbrica sintetizada, donde decimos si se cumple o no un criterio. Aquí no hay términos medios. Sin embargo, en ocasiones, sí que hay matices grises entre el blanco y el negro. Por eso podemos usar una rúbrica casi igual de sintética, pero con más de 2 valores.

cómo hacer una rúbrica lomce
Rúbrica sintética de 3 niveles

Ahora bien, seguro que estás echando en falta el tipo de rúbrica más usado en el que a un criterio le acompañan varios niveles de cumplimiento especificados en una frase, tal y como vemos en esta imagen:

cómo elaborar una rúbrica de evaluación
Rúbrica desarrollada

En verdad, es exactamente lo mismo que en la rúbrica sintética de 3 niveles. La única diferencia es que en esta rúbrica se desarrolla cada nivel de cumplimiento (son nuestros indicadores de logro).

Para crear esta rúbrica, lo único que cambia con respecto a la del vídeo es el desarrollo de los niveles de cumplimiento de cada criterio/estándar. En la columna de “Resultado” he vuelto a usar la “Validación de datos” y el “Formato condicional”. Necesito un desplegable con tres niveles (1, 2 y 3) y para que concuerde con los colores de la rúbrica le daré el color rojo al número 1, el amarillo al número 2 y el verde al número 3. Para obtener el valor de cada fila, he aplicado la fórmula lógica “SI” de esta manera: =SI(E6=1;0) + SI(E6=2;0,5) + SI(E6=3;1).

Ahora te toca elegir. Si quieres una versión clásica en tus rúbricas, créalas de acuerdo a este último ejemplo. Si prefieres ahorrar tiempo, te recomiendo el otro tipo. Aunque no se desarrolle cada indicador, ya estamos diciendo si el criterio/estándar se cumple total o parcialmente, o si no se cumple en absoluto.

Haz una defensa de la programación didáctica original

Una de las mayores aspiraciones en las oposiciones docentes es ser original. Y existe un por qué: aquellos que presenten un buen trabajo con rasgos distintivos captarán mejor la atención del tribunal y jugarán con ventaja. Piénsalo. Si tú fueses miembro del tribunal, ¿qué te atraería más, una persona que cuenta lo mismo que las demás o una que hace algo totalmente diferente? En este artículo vamos a ver tres técnicas para realizar una defensa de la programación didáctica original.

Cómo hacer una defensa original de la programación y la unidad didáctica

Para hacer algo diferente, necesitas actuar de forma diferente. Lo típico a la hora de exponer un trabajo es leerlo, sacar las ideas principales y después contárselas a tu audiencia… Te contaré un secreto: los buenos oradores no siguen este patrón.

Cuando leemos, tenemos un soporte escrito sobre el que centramos nuestra atención. Si algo no nos queda muy claro, podemos volver a leer. Asimismo, nosotros controlamos los tiempos, es decir, podemos leer más rápido o más despacio. Con los discursos orales esto se pierde, ya que las palabras se las lleva el viento y el ritmo lo marca el orador. Por eso, un buen discurso tiene esto en cuenta. Así que necesitas trabajar la estructura y la presentación de la información para crear un discurso que mantenga la atención del tribunal durante 1 hora, aproximadamente, que será lo que dure tu defensa de la programación didáctica junto con la unidad.

A continuación vemos 3 técnicas que harán tu defensa de la programación didáctica más original.

Lluvia de ideas

Seguro que la conoces. Puedes utilizarla para establecer el planteamiento general de tu programación didáctica como para elegir el hilo conductor o algún punto concreto de la exposición. Se trata de anotar todas las ideas que te surjan, cuantas más, mejor. ¿Por qué? Porque la primera idea que aparece en nuestra mente siempre es la más típica. En consecuencia, probablemente todos los opositores opten por esa idea, por ejemplo, exponer en plano la programación tal cual está escrita. Este plantemiento no tiene por qué estar mal, pero no va a ser original. Si sigues escarbando en tu imaginación, tendrás nuevas ideas que a nadie más se le hayan ocurrido. Es de ahí de donde viene la originalidad de la exposición oral.

Sigue estos pasos:

  • Concéntrate en el tema
  • Anota todas las ideas que tengas (como mínimo unas 5 u 8)
  • Piensa cómo sería el planteamiento con cada una de esas ideas
  • Descarta las más descabelladas o complicadas de llevar a cabo
  • Elige tu favorita y empieza a trabajar con ella

Situaciones hipotéticas: ¿y si?

¡Vamos a potenciar el pensamiento lateral! Muchas veces, lo único que necesitamos para tener nuevas ideas es mirar desde otra perspectiva. Pero claro, no siempre es fácil de nuestra perspectiva. Por eso esta técnica nos lleva a imaginar situaciones hipotéticas en las que actuaríamos de una manera diferente. Por ejemplo, ¿y si el tribunal está compuesto por niños? Esto me lleva a realizar un plantemiento diferente. En este caso, haría una exposición más visual y explicaría las cosas de manera más sencilla. Otro ejemplo es: ¿y si la exposición durase 5 minutos? ¿Qué diría en tan poco tiempo? Y ¿cómo lo diría?

Puedes hacerte tus propias preguntas, creando así situaciones hipotéticas a las que puedes aportar soluciones inusuales. Esto te ayudará a tener ideas creativas y aplicarlas a tu defensa oral de la programación didácitca para ser más original.

Mapas mentales

Los mapas mentales imitan el funcinoamiento de nuestra memoria. Cuando accedemos a una idea, lo hacemos de manera asociativa; lo mismo que hacemos en los mapas mentales. En ellos, ponemos una idea principal en el centro y de ella sacamos ideas secundarias. En cada una de esas ideas, completamos información con palabras y dibujos. Y para que todo sea más visual, podemos recurrir a colores y asociaciones. De esta manera, puedes ir sacando ideas a partir de otras y relacionarlas entre sí. Crearás todo un mundo de ideas interconectadas que, de otra forma, no hubiesen aflorado en tu imaginación.

Como antes, quédate con aquellas más asequibles para hacer una defensa original de la programación didáctica.

Consejos para ser original en la defensa de la programación didáctica

El mejor consejo que te puedo dar para presentar una exposición original de la programación didáctica es que seas natural. Huye de todo artificio, no salgas a interpretar un papel ni intentes defender una propuesta que no sea tuya. En primer lugar porque puede que otros hagan lo mismo. En ese caso, el primero que defienda su programación o su unidad didáctica saldrá ganando y el resto serán meras copias. En segundo lugar porque cuando actúas de manera natural sacas lo mejor de ti. Tus esfuerzos van dirigidos a exponer tu trabajo, a defender tu propuesta didáctica. Vas a poder explicarle al tribunal el por qué de tu secuenciación de contenidos o el por qué de tu metodología. Expondrás tus actividades con soltura, porque para ti tienen pleno sentido y, desde la más absoluta sinceridad, podrás transmitir que son la mejor opción para tu grupo de alumnos.

Si, en lugar de eso estuvieras pensando en cómo moverte, en cómo imitar a tal persona que habla bien, en que no te tiemblen las manos… estarás menos pendiente de lo que dices. Pero ¿cómo consigo eso? La única manera es elaborar tu propio discurso, como ya hemos ido viendo, y ensayando mucho. La exposición oral de la programación didáctica es cuestión de práctica, sobre todo si te cuesta hablar en público. Así que te dejo con esa tarea 🙂

Descubre todos los trucos para ser original en la defensa de la programación didáctica

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Metodologías activas. 3 cosas que debes saber para integrarlas en tu programación didáctica

Las metodologías activas son aquellas que procuran un aprendizaje en el que el alumno toma acción. Es decir, en lugar de ser un sujeto pasivo, se convierte en el protagonista del aprendizaje con su actividad. Veamos alguna definición más y cuáles son las características de estas metodologías. Para terminar, veremos algunos ejemplos.

¿Qué son las metodologías activas según López (2005)?

Para tener un marco teórico en el que apoyar nuestra programación didáctica, en esta ocasión acudimos al autor Fernando López Noguero y a su libro Metodologías participativas en la enseñanza universitaria. En él define la metodología activa como:

un proceso interactivo basado en la comunicación profesor-estudiante, estudiante-estudiante, estudiante-material didáctico y estudiante-medio que potencia la implicación responsable de este último y conlleva la satisfacción y enriquecimiento de docentes y estudiantes.

Noguero, F. L. (2005). Metodología participativa en la enseñanza universitaria (Vol. 9). Narcea Ediciones.

Con esta definición de metodología activa de López (2005) se plantea una educación mucho más rica, al sustituir la comunicación profesor-estudiante por una intercomunicación de actores, recursos y medio. Así, por ejemplo, el profesor no es el único que posee la verdad, sino que también puede encontrarse en un libro o en un documental audiovisual (¡incluso en un videojuego!). Y a su vez el entorno se convierte en una oportunidad de aprendizaje constante que conecta el aprendizaje en el aula con el mundo real.

Características de las metodologías activas

Ahora que ya sabemos qué son las metodologías activas podemos entender mejor cuáles son sus características:

  • Es un sistema basado en la acción
  • El profesor actúa como guía en el aprendizaje
  • El alumno toma un rol activo para autogestionar su aprendizaje cada vez con mayor independencia
  • Fomenta el aprendizaje autónomo, también conocido como aprender a aprender
  • El discente es el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje
  • Se apoya en el trabajo colaborativo y fortalece la convivencia
  • Facilita el aprendizaje reflexivo y el pensamiento crítico
  • Hace al alumno más responsable de sus actos y de sus resultados
  • Vincula el aprendizaje al entorno, dando herramientas para resolver problemas reales

Ejemplos de metodologías activas

Cualquier forma de trabajar en clase que implique un rol activo en los alumnos vale como ejemplo de metodología activa, así que si tienes ideas innovadoras no tengas miedo de plasmarlas en tu programación. Eso sí, tampoco conviene pasarse innovando porque nunca sabes quién te va a valorar en las oposiciones.

Algunos ejemplos de metodología activa en los que puedes inspirarte son:

  • Flipped classroom
  • Aprendizaje basado en proyectos (ABP)
  • Aprendizaje basado en problemas
  • Aprendizaje basado en el pensamiento
  • Gamificación
  • Design thinking
  • Visual thinking
  • Simulación
  • Juegos de rol
  • Aprendizaje cooperativo
  • Ambientes o rincones

Ahora llega el momento de que pongas en práctica lo que acabas de aprender. Piensa en cómo quieres que sean tus clases y anota unas primeras ideas. Date un tiempo para reflexionar y después plantéalo de una manera más formal en tu programación didáctica. Y si quieres trabajar con mayor profundidad tu metodología, te espero dentro de la Academia Intrépidos.

Metodologías activas en la programación didáctica

A estas alturas puedes estar preguntándote si debes usar metodologías activas en tu programación didáctica y por qué. En la Orden ECD/65/2015, de 21 de enero, por la que se describen las relaciones entre las competencias, los contenidos y los criterios de evaluación de la educación primaria, la educación secundaria obligatoria y el bachillerato encontramos la respuesta:

Para potenciar la motivación por el aprendizaje de competencias se requieren, además, metodologías activas y contextualizadas. Aquellas que faciliten la participación e implicación del alumnado y la adquisición y uso de conocimientos en situaciones reales, serán las que generen aprendizajes más transferibles y duraderos.

Orden ECD 65/2015 en su ANEXO II

Por tanto, es la propia legislación quien nos dice que debemos usar metodología activas para mejorar el aprendizaje de los alumnos. Esto no quiere decir que no puedas usar otras estrategias más clásicas, como la exposición de contenidos, pero sí que el mayor peso metodológico caiga en estrategias activas como las que veremos a continuación. Pero antes vamos a ver cómo integrar las metodologías activas en la programación didáctica.

Metodología activa y competencias

Podemos empezar quizás por lo más obvio. Las metodologías activas ayudan a desarrollar las competencias clave y también las competencias de FP. Porque las competencias, precisamente, se basan en dotar a los alumnos de herramientas para resolver problemas. Y no unos problemas cualquiera, sino aquellos que pueden encontrarse en el día a día o en su sector productivo.

Metodología activa y objetivos

Si seguimos con los objetivos, podemos echar un vistazo a los objetivos generales de Educación Primaria y ver la estrecha relación que tienen con las metodologías activas. Veamos algunos ejemplos:

b) Desarrollar hábitos de trabajo individual y de equipo, de esfuerzo y de responsabilidad en el estudio, así como actitudes de confianza en sí mismo, sentido crítico, iniciativa personal, curiosidad, interés y creatividad en el aprendizaje, y espíritu emprendedor

LOE/LOMCE

En este caso, el objetivo b) nos indica que los alumnos deben trabajar individualmente y en equipo. Ya dijimos más arriba que las metodologías activas se apoyan en el trabajo colaborativo. Además, el alumnado debe esforzarse, ser responsable, tener iniciativa, ser curiosos y también críticos… Todo esto sería impensable sin metodologías activas.

f) Adquirir en, al menos, una lengua extranjera la competencia comunicativa básica que les permita expresar y comprender mensajes sencillos y desenvolverse en situaciones cotidianas

LOE/LOMCE

La última parte de este objetivo recalca la necesidad de implementar metodologías activas en el aula. Porque un nuevo idioma puede llegar a entenderse solo escuchándolo, pero para desdenvolverse en situaciones cotidianas necesitamos un rol proactivo.

Además, este objetivo f) conjuga explícitamente el propio objetivo con la competencia en comunicación lingüística (CCL) y la metodología.

i) Iniciarse en la utilización, para el aprendizaje, de las tecnologías de la información y la comunicación desarrollando un espíritu crítico ante los mensajes que reciben y elaboran

Otro ejemplo muy claro son las tecnologías. Es verdad que para utilizar las TIC hace falta ese rol activo, pero una vez dentro, no debemos dejar que los niños y jóvenes reciban mensajes de manera pasiva igual que lo hacían en clase hace unas décadas. Deben desarrollar ese pensamiento crítico, dudar del mensaje y aprender a contrastar la información.

Si los objetivos generales de etapa ya están orientados a la metodología activa, tus objetivos didácticas de las unidades pueden incidir mucho más en este sentido. Así que piensa cómo van a ser tus clases, cómo vas a integrar una metodología activa en tu programación didáctica y después plantea objetivos concretos para tus unidades que ayuden a los alumnos a aprender.

Descubre cómo integrar las metodologías activas en tu programación didáctica

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Hilo conductor para la defensa de la programación didáctica

Sois muchos los que buscáis un hilo conductor para la programación didáctica. Es un recurso que aporta riqueza a la exposición oral y que puede llegar a cautivar al tribunal, pero no siempre es fácil encontrar un tema y un enfoque para usar de hilo conductor. En este artículo vamos a resolver ese problema.

¿Qué es el hilo conductor de la programación didáctica?

El hilo conductor es un tema que le da continuidad a la exposición oral de la programación didáctica. El principal obstáculo que encontramos en las oposiciones con la programación didáctica es que es un documento largo, complejo y con mucha terminología técnica. En consecuencia, suele hacerse pesado tanto elaborarla como escucharla. Por ello, recurrir a un hilo conductor permite realizar una defensa de la programación y la unidad didáctica mucho más atractiva.

¿Cómo elegir un hilo conductor?

Antes de nada debes tener en cuenta que si elaboras la programación y las unidades como te explicamos en Vírgula, ya tienes un hilo conductor. No es un tema externo, sino la propia presentación de la programación. Al ir enlazando unos apartados con otros y darle un enfoque global, ya tienes el trabajo hecho. A esto podríamos llamarlo el “hilo conductor discursivo”. No obstante, si quieres algo diferente, vamos a ver cómo hacerlo.

Elegir el tema

Primero debes elegir un tema. Cualquiera, tampoco te atasques en este paso porque es el menos importante. A veces pasamos días y días pensando en el tema perfecto… No te esfuerces, que el tema perfecto no existe. Todo depende del tratamiento que hagas después de ese tema. Así que escoje algo que te guste, que te llame la atención, que esté relacionado con tu asignatura y con tu nivel. Y aquí sí es importante que adaptes el tema a tu nivel educativo. En Infantil podemos elegir un cuento como hilo conductor, pero para Secundaria debemos elegir algo diferente.

Dicho esto, ese tema de partida puede ser algo concreto (un objeto, un animal, un personaje,…) o algo abstracto (la creatividad, las estaciones del año o la magia, por ejemplo). En este sentido es interesante escoger alguna habilidad que quieras fomentar en tus alumnos, como puede ser esa creatividad o el trabajo en equipo.

Definir el enfoque

El segundo paso es definir el tema buscando un enfoque. Aquí es donde sí puedes conseguir una ventaja competitiva si lo haces bien. Pero no empieces pensando en el resultado final, céntrate en definir propiamente tu tema: qué es, qué características tiene, cuáles son sus beneficios,… Y hazlo desde tu propia perspectiva. Es de aquí de donde va a salir la originalidad, así que no trates de hacer algo perfecto, sino personal. Solo así será único. Porque, al igual que la programación, no se trata de una operación matemática donde hay una única solución; existen tantas como opositores. La clave está en que tu hilo conductor tenga sentido dentro de tu contexto, esté bien cimentado y sea original.

Enlazar con la programación didáctica

Ahora que ya tienes tu tema y tu enfoque es el momento de enlazarlo con la programación y las unidades didácticas. Aquí debes visualizar tu programación como un conjunto de bloques y el hilo conductor como una línea que los atraviesea, uniendo unos con otros. Con lo cual, para pasar de unos apartados a otros, lo harás recurriendo a tu hilo conductor. ¿Cómo? Tirando del enfoque que has definido previamente (características, beneficios, etc.). Por ejemplo, puedo empezar hablando de la creatividad en la introducción. En este punto daré mi definición y explicaré qué sentido tiene en mi programación didáctica. Al hablar de los objetivos puedo decir que están enfocados a fomentar la creatividad de los alumnos, porque tiene los beneficios que he descrito en la fase anterior. Y cuando plantee mis actividades volveré a hablar de la creatividad, que tiene ciertas características que se desarrollan con esas actividades en el aula. Es decir, en cierto sentido la programación y el hilo conductor discurren paralelamente, retroalimentándose.

Así que estipula bien en qué puntos vas a rescatar el hilo conductor y qué vas a decir en cada momento, así como de qué manera irás enlazando unos apartados con otros.

Ensayar

Para terminar, queda lo más sencillo, que es ensayar. Así podrás ver cómo suena, si te gusta el resultado y si hay algo que mejorar.

Características del hilo conductor de la programación didáctica

Al utilizar un hilo conductor para defender la programación didáctica y sus unidades debes tener en cuenta algunas características:

  • Busca un tema que te resulte cómodo, porque lo vas a trabajar durante meses y lo vas a repetir muchas veces, así que es fundamental que te sientas cómodo/a con el hilo conductor para poder brillar delante del tribunal.
  • Debe ser interesante, porque buscamos captar y mantener la atención del tribunal durante una hora. Busca despertar su curiosidad, utiliza un tema de actualidad o que nunca pase de moda y dale un toque personal.
  • También ha de adecuarse a tu nivel educativo y a tu asignatura, ya que no tiene mucho sentido que use un cuento como hilo conductor para Bachillerato o las características físicas de la luz para Primaria. Sin embargo sí tiene más sentido si uso monumentos británicos como hilo conductor en Inglés o las Olimpiadas para Educación Física.
  • Aporta tu visión personal para hacerlo único, porque solo así conseguirás sobresalir.
  • El hilo conductor debe despertar tu pasión, de manera que puedas transmitírsela al tribunal. Cuando rebosas pasión, tu discurso toma un color totalmente diferente; se llena de luz.

Ejemplos de hilo conductor para la programación y las unidades didáctica

Puedes utilizar un hilo conductor tanto para la programación como para las unidades, y puedes usar uno mismo para ambas. Eso lo dejo a tu elección. Ahora, para darte ideas, te dejo algunos ejemplos:

  • Cuentos: utiliza un capítulo o personaje para cada unidad didáctica.
  • Películas y series: es una versión de los cuentos para niveles más avanzados. Puedes usar también capítulos y personajes o sucesos de la serie para ir explicando los contenidos. Igualmente puedes usar cualquier tipo de obras artísticas.
  • Procesos: ¿Te acuerdas de la técnica “dibuja tu casa”? Utiliza un proceso como hilo conductor para avanzar a medida que das pasos en ese proceso. Por ejemplo, al hacer una casa, primero se ponen los cimientos, luego se van levantando paredes y por último se coloca el tejado.
  • Habilidades: como el trabajo en equipo, que puede trabajarse con diferentes agrupamientos y dinámicas.
  • Aspectos relacionados con la asignatura: como por ejemplo la comprensión lectora.
  • Interés general: como el cuidad del medio ambiente, que es tan amplio que puede adaptarse a cualquier programación.

Más como el hilo conductor de la programación didáctica

defensa unidad didáctica oposiciones
Defensa programación didáctica

Cómo hacer una programación didáctica

Cómo elaborar una programación didáctica

¿Te presentas a las oposiciones o estás cursando el Máster de Profesorado y necesitas saber cómo elaborar una programación didáctica? Has llegado al lugar perfecto, porque somos especialistas en la programación didáctica y te traemos una masterclass donde te contamos TODO.

Cómo hacer una programación didáctica para oposiciones

Para superar las oposiciones y conseguir una plaza, primero necesitas presentar una programación didáctica sublime. ¿Cómo se consigue? Diseñando la programación docente de cero y desde tu propia perspectiva. Solo de esta forma lograrás destacar y que el tribunal te prefiera a ti antes que a otro opositor con una propuesta menos original.

Para ello, debes entender muy bien qué es y cómo se hace una programación didáctica. Notarás que, cuando te sientas frente al ordenador para comenzar, no sabes qué poner. Puede que incluso te cueste sentarte y ponerte a ello. Es normal. Para vencer ese bloqueo, antes necesitas unas ideas de base. ¿Imaginas una planta que creciese sin tierra ni nutrientes? Aquí sucede lo mismo. Una vez que tengas unas ideas que alimenten tu programación didáctica, todo será mucho más fácil.

Para empezar, pregúntate qué es la programación didáctica para ti. Haz una lluvia de ideas y anótalas en un papel. Mientras brotas esas ideas en tu mente, no pienses en nada más. Solo una vez que hayas acabado, trata de mirarlas globalmente y relaciónalas. Ordénalas jerárquicamente y busca cuáles son más importantes. Ahora, piensa por qué es importante, desde tu punto de vista, elaborar una programación. Puedes hacer otra lluvia de ideas o usar las que ya tienes. Con ese material, ya puedes sentarte a escribir la introducción de tu programación didáctica: explica qué es y por qué es importante.

De momento, no te agobies si crees que no es brillante. Tómalo como punto de partida para desarrollar el resto de apartados y avanza con tu programación docente, tal y como te explico en el vídeo. Más adelante, dale una segunda vuelta y corrige todo lo que veas que puede mejorar.

Oposiciones de Infantil y Primaria

Elaborar una buena programación didáctica para las oposiciones de Magisterio depende del grado de personalización que le des. En este nivel educativo es muy importante poner en el centro al alumno. ¿Cuáles son sus características? ¿Qué les motiva? ¿Cómo aprender mejor? Y, lo más importante, ¿qué ofreces tú para que aprendan mejor? Por tanto, en esta etapa es fundamental la metodología y los recursos. Este será tu gran punto diferenciador.

Oposiciones de Secundaria

En Educación Secundaria cobran mayor importancia los contenidos. Por ello, necesitas prestar especial atención a la secuenciación y temporalización, pero sin olvidarte del resto de elementos que completan el documento. Aunque los alumnos necesitan absorber mucha información, no te quedes en el libro de texto. Planifica actividades variadas e interactivas, busca recursos motivadores y aplica metodologías activas.

Oposiciones de FP

La Formación Profesional configura un nivel donde los alumnos ya están “educados”. Por ello, nuestra programación didáctica debe enfocarse en los aspectos más prácticos del aprendizaje. Es la razón por la cual las competencias y las actividades acaparan el foco de atención. Eso sí, como siempre, sin olvidar el resto de elementos que completan el proceso de enseñanza-aprendizaje. Para elaborar una programación docente en FP necesitas pensar cuál es la mejor manera de aprender a hacer las tareas pertinentes.

¿Cuántas unidades didácticas debe tener una programación?

Toda programación didáctica contiene una serie de unidades didácticas (o de trabajo si estás en FP). ¿Cuántas, exactamente? Depende del nivel y la comunidad a la que te presentes te pedirán más o menos. Por lo general, rondan entre 12 y 15. Para asegurarte, debes leer bien la convocatoria de oposiciones de tu comunidad. Si aún no ha salido la de este año, puedes fijarte en la convocatoria anterior, pues no suele variar. Aun así, cuando se publique la nueva,  léela detenidamente para asegurarte.

En dicha convocatoria vas a encontrar mucho texto que debes leerte de arriba a abajo, pero ahora lo que nos interesa es la parte en la que describen las características de la programación didáctica. Verás que especifican el tipo de letra, interlineado, márgenes, etc. Unas líneas más abajo verás el número mínimo de unidades didácticas que debes presentar. Con eso ya sabes cuántas unidades debe tener tu programación didáctica.

Termina de perfeccionar tu programación didáctica

El Diccionario de la Programación Didáctica

¿Estás empezando con tu programación didáctica y todo te suena a chino? No te preocupes, es normal, pero tiene fácil solución. Aquí puedes encontrar las definiciones relacionadas con la programación didáctica. ¡Te aseguro que resolverán tus dudas! Echa un vistazo.

Qué es una programación didáctica
Concepto de unidad didáctica
Objetivos programación didáctica
7 Competencias clave LOMCE
competencias programación didáctica fp
contenidos curriculares oposiciones
Secuenciación programación didáctica oposiciones
temporalización programción didáctica
Temas transversales Primaria y Secundaria
concepto metodología programación didáctica oposiciones
Definición de Resultados de Aprendizaje Formación Profesional
qué son los criterios de evaluación de la programacion didactica
Partes unidad didáctica
Definición estándares de aprendizaje
Elementos de una programación didáctica

¿Qué es la metodología didáctica?

La metodología didáctica es el conjunto de estrategias, procedimientos y acciones organizadas por el profesor para facilitar el aprendizaje de los alumnos. Esas estrategias deben estar planificadas de manera consciente y reflexiva en la programación didáctica. Además, han de facilitar el logro de objetivos.

¿Qué es la metodología didáctica en la programación docente?

De acuerdo al Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato, la metodología didáctica es:

conjunto de estrategias, procedimientos y acciones organizadas y planificadas por el profesorado, de manera consciente y reflexiva, con la finalidad de posibilitar el aprendizaje del alumnado y el logro de los objetivos planteados

RD 1105/2014, de 26 de diciembre, art. 1, apartado g)

En otras palabras, la metodología didáctica son las acciones que planteamos en clase para ayudar a los alumnos a aprender y lograr los objetivos que hemos puesto previamente. En este sentido, la metodología actúa de bisagra entre los objetivos y las competencias, y la evaluación. ¿Por qué? Porque al principio de nuestra programación didáctica ponemos unos objetivos que queremos alcanzar. Proponemos también unas competencias para desarrollar. Al final de la programación, tenemos los criterios de evaluación, los estándares de aprendizaje y los resultados de aprendizaje. Estos nos ayudan a medir en qué medida los alumnos han adquirido objetivos, competencias y contenidos. ¿Cuál es el puente entre estas dos partes? La metodología. Solo mediante acciones educativas podemos alcanzar unos objetivos, desarrollar competencias y asimilar contenidos. Ese es el papel de la metodología.

Además, debemos facilitar el aprendizaje de los alumnos. Es decir, no vale con ir a clase y soltar el rollo. Antes se hablaba de enseñanza a secas, pero ahora hablamos del proceso de enseñanza-aprendizaje, porque es un proceso bilateral. No es solo importante enseñar, sino también asegurarnos de que nuestros discentes aprenden. Y no se trata de enseñar a los alumnos que lo cogen todo a la primera. Tenemos que buscar la forma de hacer el aprendizaje sencillo, ameno. ¿Cómo? A través de actividades variadas que ilustren los contenidos para hacerlos comprensibles, poner ejemplos cercanos a los alumnos, tratar temas de interés para ellos, hacerlos partícipes, etc.

Estrategias metodológicas para la programación didáctica

Una estrategia es, según la RAE, un «conjunto de las reglas que aseguran una decisión óptima en cada momento». Las estrategias metodológicas definen una forma de actuar de acuerdo a cómo se entiende la educación. Así que la mejor forma de ser original en tu programación didáctica es reflexionar sobre cómo entiendes tú la enseñanza y cómo puedes facilitar el aprendizaje. Nadie más llegará a tus mismas conclusiones.

Algunos ejemplos de estrategias metodológicas son:

  • Aprendizaje basado en proyectos
  • Aprendizaje basado en el juego
  • Aprendizaje por indagación
  • Mapas mentales
  • Lluvia de ideas
  • Juegos de rol
  • AICLE
  • Estudios de caso
  • Debates
  • Portafolios

Estos son solo algunos ejemplos. Seguro que puedes pensar muchos más. La clave está en cuáles vas a usar tú para facilitar el aprendizaje. Si quieres más ideas, puedes mirar este artículo sobre metodologías activas.

Ten en cuenta que puedes utilizar varias estrategias metodológicas. Por ejemplo, tu metodología puede basarse en el aprendizaje basado en proyectos, pero también puedes usar mapas mentales y portafolios.

¿Por qué es importante la metodología en la programación didáctica?

La metodología didáctica es el elemento diferenciador en las oposiciones. Los elementos curriculares son los mismos para todos los opositores, porque los dicta la ley. Sin embargo tu metodología es única. Si parte de tu reflexión, de tu personalidad, de tu forma de entender la educación, nadie más va a plantearlo como tú. Por eso es importante que dediques un tiempo a pensar: ¿cómo puedo facilitar el aprendizaje? Toma nota de tus ideas y elabóralas en tu programación.

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