Programación didáctica

Haz una defensa de la programación didáctica original

Una de las mayores aspiraciones en las oposiciones docentes es ser original. Y existe un por qué: aquellos que presenten un buen trabajo con rasgos distintivos captarán mejor la atención del tribunal y jugarán con ventaja. Piénsalo. Si tú fueses miembro del tribunal, ¿qué te atraería más, una persona que cuenta lo mismo que las demás o una que hace algo totalmente diferente? En este artículo vamos a ver tres técnicas para realizar una defensa de la programación didáctica original.

Cómo hacer una defensa original de la programación y la unidad didáctica

Para hacer algo diferente, necesitas actuar de forma diferente. Lo típico a la hora de exponer un trabajo es leerlo, sacar las ideas principales y después contárselas a tu audiencia… Te contaré un secreto: los buenos oradores no siguen este patrón.

Cuando leemos, tenemos un soporte escrito sobre el que centramos nuestra atención. Si algo no nos queda muy claro, podemos volver a leer. Asimismo, nosotros controlamos los tiempos, es decir, podemos leer más rápido o más despacio. Con los discursos orales esto se pierde, ya que las palabras se las lleva el viento y el ritmo lo marca el orador. Por eso, un buen discurso tiene esto en cuenta. Así que necesitas trabajar la estructura y la presentación de la información para crear un discurso que mantenga la atención del tribunal durante 1 hora, aproximadamente, que será lo que dure tu defensa de la programación didáctica junto con la unidad.

A continuación vemos 3 técnicas que harán tu defensa de la programación didáctica más original.

Lluvia de ideas

Seguro que la conoces. Puedes utilizarla para establecer el planteamiento general de tu programación didáctica como para elegir el hilo conductor o algún punto concreto de la exposición. Se trata de anotar todas las ideas que te surjan, cuantas más, mejor. ¿Por qué? Porque la primera idea que aparece en nuestra mente siempre es la más típica. En consecuencia, probablemente todos los opositores opten por esa idea, por ejemplo, exponer en plano la programación tal cual está escrita. Este plantemiento no tiene por qué estar mal, pero no va a ser original. Si sigues escarbando en tu imaginación, tendrás nuevas ideas que a nadie más se le hayan ocurrido. Es de ahí de donde viene la originalidad de la exposición oral.

Sigue estos pasos:

  • Concéntrate en el tema
  • Anota todas las ideas que tengas (como mínimo unas 5 u 8)
  • Piensa cómo sería el planteamiento con cada una de esas ideas
  • Descarta las más descabelladas o complicadas de llevar a cabo
  • Elige tu favorita y empieza a trabajar con ella

Situaciones hipotéticas: ¿y si?

¡Vamos a potenciar el pensamiento lateral! Muchas veces, lo único que necesitamos para tener nuevas ideas es mirar desde otra perspectiva. Pero claro, no siempre es fácil de nuestra perspectiva. Por eso esta técnica nos lleva a imaginar situaciones hipotéticas en las que actuaríamos de una manera diferente. Por ejemplo, ¿y si el tribunal está compuesto por niños? Esto me lleva a realizar un plantemiento diferente. En este caso, haría una exposición más visual y explicaría las cosas de manera más sencilla. Otro ejemplo es: ¿y si la exposición durase 5 minutos? ¿Qué diría en tan poco tiempo? Y ¿cómo lo diría?

Puedes hacerte tus propias preguntas, creando así situaciones hipotéticas a las que puedes aportar soluciones inusuales. Esto te ayudará a tener ideas creativas y aplicarlas a tu defensa oral de la programación didácitca para ser más original.

Mapas mentales

Los mapas mentales imitan el funcinoamiento de nuestra memoria. Cuando accedemos a una idea, lo hacemos de manera asociativa; lo mismo que hacemos en los mapas mentales. En ellos, ponemos una idea principal en el centro y de ella sacamos ideas secundarias. En cada una de esas ideas, completamos información con palabras y dibujos. Y para que todo sea más visual, podemos recurrir a colores y asociaciones. De esta manera, puedes ir sacando ideas a partir de otras y relacionarlas entre sí. Crearás todo un mundo de ideas interconectadas que, de otra forma, no hubiesen aflorado en tu imaginación.

Como antes, quédate con aquellas más asequibles para hacer una defensa original de la programación didáctica.

Consejos para ser original en la defensa de la programación didáctica

El mejor consejo que te puedo dar para presentar una exposición original de la programación didáctica es que seas natural. Huye de todo artificio, no salgas a interpretar un papel ni intentes defender una propuesta que no sea tuya. En primer lugar porque puede que otros hagan lo mismo. En ese caso, el primero que defienda su programación o su unidad didáctica saldrá ganando y el resto serán meras copias. En segundo lugar porque cuando actúas de manera natural sacas lo mejor de ti. Tus esfuerzos van dirigidos a exponer tu trabajo, a defender tu propuesta didáctica. Vas a poder explicarle al tribunal el por qué de tu secuenciación de contenidos o el por qué de tu metodología. Expondrás tus actividades con soltura, porque para ti tienen pleno sentido y, desde la más absoluta sinceridad, podrás transmitir que son la mejor opción para tu grupo de alumnos.

Si, en lugar de eso estuvieras pensando en cómo moverte, en cómo imitar a tal persona que habla bien, en que no te tiemblen las manos… estarás menos pendiente de lo que dices. Pero ¿cómo consigo eso? La única manera es elaborar tu propio discurso, como ya hemos ido viendo, y ensayando mucho. La exposición oral de la programación didáctica es cuestión de práctica, sobre todo si te cuesta hablar en público. Así que te dejo con esa tarea 🙂

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Metodologías activas. 3 cosas que debes saber para integrarlas en tu programación didáctica

Las metodologías activas son aquellas que procuran un aprendizaje en el que el alumno toma acción. Es decir, en lugar de ser un sujeto pasivo, se convierte en el protagonista del aprendizaje con su actividad. Veamos alguna definición más y cuáles son las características de estas metodologías. Para terminar, veremos algunos ejemplos.

¿Qué son las metodologías activas según López (2005)?

Para tener un marco teórico en el que apoyar nuestra programación didáctica, en esta ocasión acudimos al autor Fernando López Noguero y a su libro Metodologías participativas en la enseñanza universitaria. En él define la metodología activa como:

un proceso interactivo basado en la comunicación profesor-estudiante, estudiante-estudiante, estudiante-material didáctico y estudiante-medio que potencia la implicación responsable de este último y conlleva la satisfacción y enriquecimiento de docentes y estudiantes.

Noguero, F. L. (2005). Metodología participativa en la enseñanza universitaria (Vol. 9). Narcea Ediciones.

Con esta definición de metodología activa de López (2005) se plantea una educación mucho más rica, al sustituir la comunicación profesor-estudiante por una intercomunicación de actores, recursos y medio. Así, por ejemplo, el profesor no es el único que posee la verdad, sino que también puede encontrarse en un libro o en un documental audiovisual (¡incluso en un videojuego!). Y a su vez el entorno se convierte en una oportunidad de aprendizaje constante que conecta el aprendizaje en el aula con el mundo real.

Características de las metodologías activas

Ahora que ya sabemos qué son las metodologías activas podemos entender mejor cuáles son sus características:

  • Es un sistema basado en la acción
  • El profesor actúa como guía en el aprendizaje
  • El alumno toma un rol activo para autogestionar su aprendizaje cada vez con mayor independencia
  • Fomenta el aprendizaje autónomo, también conocido como aprender a aprender
  • El discente es el centro del proceso de enseñanza-aprendizaje
  • Se apoya en el trabajo colaborativo y fortalece la convivencia
  • Facilita el aprendizaje reflexivo y el pensamiento crítico
  • Hace al alumno más responsable de sus actos y de sus resultados
  • Vincula el aprendizaje al entorno, dando herramientas para resolver problemas reales

Ejemplos de metodologías activas

Cualquier forma de trabajar en clase que implique un rol activo en los alumnos vale como ejemplo de metodología activa, así que si tienes ideas innovadoras no tengas miedo de plasmarlas en tu programación. Eso sí, tampoco conviene pasarse innovando porque nunca sabes quién te va a valorar en las oposiciones.

Algunos ejemplos de metodología activa en los que puedes inspirarte son:

  • Flipped classroom
  • Aprendizaje basado en proyectos (ABP)
  • Aprendizaje basado en problemas
  • Aprendizaje basado en el pensamiento
  • Gamificación
  • Design thinking
  • Visual thinking
  • Simulación
  • Juegos de rol
  • Aprendizaje cooperativo
  • Ambientes o rincones

Ahora llega el momento de que pongas en práctica lo que acabas de aprender. Piensa en cómo quieres que sean tus clases y anota unas primeras ideas. Date un tiempo para reflexionar y después plantéalo de una manera más formal en tu programación didáctica. Y si quieres trabajar con mayor profundidad tu metodología, te espero dentro de la Academia Intrépidos.

Metodologías activas en la programación didáctica

A estas alturas puedes estar preguntándote si debes usar metodologías activas en tu programación didáctica y por qué. En la Orden ECD/65/2015, de 21 de enero, por la que se describen las relaciones entre las competencias, los contenidos y los criterios de evaluación de la educación primaria, la educación secundaria obligatoria y el bachillerato encontramos la respuesta:

Para potenciar la motivación por el aprendizaje de competencias se requieren, además, metodologías activas y contextualizadas. Aquellas que faciliten la participación e implicación del alumnado y la adquisición y uso de conocimientos en situaciones reales, serán las que generen aprendizajes más transferibles y duraderos.

Orden ECD 65/2015 en su ANEXO II

Por tanto, es la propia legislación quien nos dice que debemos usar metodología activas para mejorar el aprendizaje de los alumnos. Esto no quiere decir que no puedas usar otras estrategias más clásicas, como la exposición de contenidos, pero sí que el mayor peso metodológico caiga en estrategias activas como las que veremos a continuación. Pero antes vamos a ver cómo integrar las metodologías activas en la programación didáctica.

Metodología activa y competencias

Podemos empezar quizás por lo más obvio. Las metodologías activas ayudan a desarrollar las competencias clave y también las competencias de FP. Porque las competencias, precisamente, se basan en dotar a los alumnos de herramientas para resolver problemas. Y no unos problemas cualquiera, sino aquellos que pueden encontrarse en el día a día o en su sector productivo.

Metodología activa y objetivos

Si seguimos con los objetivos, podemos echar un vistazo a los objetivos generales de Educación Primaria y ver la estrecha relación que tienen con las metodologías activas. Veamos algunos ejemplos:

b) Desarrollar hábitos de trabajo individual y de equipo, de esfuerzo y de responsabilidad en el estudio, así como actitudes de confianza en sí mismo, sentido crítico, iniciativa personal, curiosidad, interés y creatividad en el aprendizaje, y espíritu emprendedor

LOE/LOMCE

En este caso, el objetivo b) nos indica que los alumnos deben trabajar individualmente y en equipo. Ya dijimos más arriba que las metodologías activas se apoyan en el trabajo colaborativo. Además, el alumnado debe esforzarse, ser responsable, tener iniciativa, ser curiosos y también críticos… Todo esto sería impensable sin metodologías activas.

f) Adquirir en, al menos, una lengua extranjera la competencia comunicativa básica que les permita expresar y comprender mensajes sencillos y desenvolverse en situaciones cotidianas

LOE/LOMCE

La última parte de este objetivo recalca la necesidad de implementar metodologías activas en el aula. Porque un nuevo idioma puede llegar a entenderse solo escuchándolo, pero para desdenvolverse en situaciones cotidianas necesitamos un rol proactivo.

Además, este objetivo f) conjuga explícitamente el propio objetivo con la competencia en comunicación lingüística (CCL) y la metodología.

i) Iniciarse en la utilización, para el aprendizaje, de las tecnologías de la información y la comunicación desarrollando un espíritu crítico ante los mensajes que reciben y elaboran

Otro ejemplo muy claro son las tecnologías. Es verdad que para utilizar las TIC hace falta ese rol activo, pero una vez dentro, no debemos dejar que los niños y jóvenes reciban mensajes de manera pasiva igual que lo hacían en clase hace unas décadas. Deben desarrollar ese pensamiento crítico, dudar del mensaje y aprender a contrastar la información.

Si los objetivos generales de etapa ya están orientados a la metodología activa, tus objetivos didácticas de las unidades pueden incidir mucho más en este sentido. Así que piensa cómo van a ser tus clases, cómo vas a integrar una metodología activa en tu programación didáctica y después plantea objetivos concretos para tus unidades que ayuden a los alumnos a aprender.

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Hilo conductor para la defensa de la programación didáctica

Sois muchos los que buscáis un hilo conductor para la programación didáctica. Es un recurso que aporta riqueza a la exposición oral y que puede llegar a cautivar al tribunal, pero no siempre es fácil encontrar un tema y un enfoque para usar de hilo conductor. En este artículo vamos a resolver ese problema.

¿Qué es el hilo conductor de la programación didáctica?

El hilo conductor es un tema que le da continuidad a la exposición oral de la programación didáctica. El principal obstáculo que encontramos en las oposiciones con la programación didáctica es que es un documento largo, complejo y con mucha terminología técnica. En consecuencia, suele hacerse pesado tanto elaborarla como escucharla. Por ello, recurrir a un hilo conductor permite realizar una defensa de la programación y la unidad didáctica mucho más atractiva.

¿Cómo elegir un hilo conductor?

Antes de nada debes tener en cuenta que si elaboras la programación y las unidades como te explicamos en Vírgula, ya tienes un hilo conductor. No es un tema externo, sino la propia presentación de la programación. Al ir enlazando unos apartados con otros y darle un enfoque global, ya tienes el trabajo hecho. A esto podríamos llamarlo el “hilo conductor discursivo”. No obstante, si quieres algo diferente, vamos a ver cómo hacerlo.

Elegir el tema

Primero debes elegir un tema. Cualquiera, tampoco te atasques en este paso porque es el menos importante. A veces pasamos días y días pensando en el tema perfecto… No te esfuerces, que el tema perfecto no existe. Todo depende del tratamiento que hagas después de ese tema. Así que escoje algo que te guste, que te llame la atención, que esté relacionado con tu asignatura y con tu nivel. Y aquí sí es importante que adaptes el tema a tu nivel educativo. En Infantil podemos elegir un cuento como hilo conductor, pero para Secundaria debemos elegir algo diferente.

Dicho esto, ese tema de partida puede ser algo concreto (un objeto, un animal, un personaje,…) o algo abstracto (la creatividad, las estaciones del año o la magia, por ejemplo). En este sentido es interesante escoger alguna habilidad que quieras fomentar en tus alumnos, como puede ser esa creatividad o el trabajo en equipo.

Definir el enfoque

El segundo paso es definir el tema buscando un enfoque. Aquí es donde sí puedes conseguir una ventaja competitiva si lo haces bien. Pero no empieces pensando en el resultado final, céntrate en definir propiamente tu tema: qué es, qué características tiene, cuáles son sus beneficios,… Y hazlo desde tu propia perspectiva. Es de aquí de donde va a salir la originalidad, así que no trates de hacer algo perfecto, sino personal. Solo así será único. Porque, al igual que la programación, no se trata de una operación matemática donde hay una única solución; existen tantas como opositores. La clave está en que tu hilo conductor tenga sentido dentro de tu contexto, esté bien cimentado y sea original.

Enlazar con la programación didáctica

Ahora que ya tienes tu tema y tu enfoque es el momento de enlazarlo con la programación y las unidades didácticas. Aquí debes visualizar tu programación como un conjunto de bloques y el hilo conductor como una línea que los atraviesea, uniendo unos con otros. Con lo cual, para pasar de unos apartados a otros, lo harás recurriendo a tu hilo conductor. ¿Cómo? Tirando del enfoque que has definido previamente (características, beneficios, etc.). Por ejemplo, puedo empezar hablando de la creatividad en la introducción. En este punto daré mi definición y explicaré qué sentido tiene en mi programación didáctica. Al hablar de los objetivos puedo decir que están enfocados a fomentar la creatividad de los alumnos, porque tiene los beneficios que he descrito en la fase anterior. Y cuando plantee mis actividades volveré a hablar de la creatividad, que tiene ciertas características que se desarrollan con esas actividades en el aula. Es decir, en cierto sentido la programación y el hilo conductor discurren paralelamente, retroalimentándose.

Así que estipula bien en qué puntos vas a rescatar el hilo conductor y qué vas a decir en cada momento, así como de qué manera irás enlazando unos apartados con otros.

Ensayar

Para terminar, queda lo más sencillo, que es ensayar. Así podrás ver cómo suena, si te gusta el resultado y si hay algo que mejorar.

Características del hilo conductor de la programación didáctica

Al utilizar un hilo conductor para defender la programación didáctica y sus unidades debes tener en cuenta algunas características:

  • Busca un tema que te resulte cómodo, porque lo vas a trabajar durante meses y lo vas a repetir muchas veces, así que es fundamental que te sientas cómodo/a con el hilo conductor para poder brillar delante del tribunal.
  • Debe ser interesante, porque buscamos captar y mantener la atención del tribunal durante una hora. Busca despertar su curiosidad, utiliza un tema de actualidad o que nunca pase de moda y dale un toque personal.
  • También ha de adecuarse a tu nivel educativo y a tu asignatura, ya que no tiene mucho sentido que use un cuento como hilo conductor para Bachillerato o las características físicas de la luz para Primaria. Sin embargo sí tiene más sentido si uso monumentos británicos como hilo conductor en Inglés o las Olimpiadas para Educación Física.
  • Aporta tu visión personal para hacerlo único, porque solo así conseguirás sobresalir.
  • El hilo conductor debe despertar tu pasión, de manera que puedas transmitírsela al tribunal. Cuando rebosas pasión, tu discurso toma un color totalmente diferente; se llena de luz.

Ejemplos de hilo conductor para la programación y las unidades didáctica

Puedes utilizar un hilo conductor tanto para la programación como para las unidades, y puedes usar uno mismo para ambas. Eso lo dejo a tu elección. Ahora, para darte ideas, te dejo algunos ejemplos:

  • Cuentos: utiliza un capítulo o personaje para cada unidad didáctica.
  • Películas y series: es una versión de los cuentos para niveles más avanzados. Puedes usar también capítulos y personajes o sucesos de la serie para ir explicando los contenidos. Igualmente puedes usar cualquier tipo de obras artísticas.
  • Procesos: ¿Te acuerdas de la técnica “dibuja tu casa”? Utiliza un proceso como hilo conductor para avanzar a medida que das pasos en ese proceso. Por ejemplo, al hacer una casa, primero se ponen los cimientos, luego se van levantando paredes y por último se coloca el tejado.
  • Habilidades: como el trabajo en equipo, que puede trabajarse con diferentes agrupamientos y dinámicas.
  • Aspectos relacionados con la asignatura: como por ejemplo la comprensión lectora.
  • Interés general: como el cuidad del medio ambiente, que es tan amplio que puede adaptarse a cualquier programación.

Más como el hilo conductor de la programación didáctica

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Defensa programación didáctica

Cómo hacer una programación didáctica

Cómo elaborar una programación didáctica

¿Te presentas a las oposiciones o estás cursando el Máster de Profesorado y necesitas saber cómo elaborar una programación didáctica? Has llegado al lugar perfecto, porque somos especialistas en la programación didáctica y te traemos una masterclass donde te contamos TODO.

Cómo hacer una programación didáctica para oposiciones

Para superar las oposiciones y conseguir una plaza, primero necesitas presentar una programación didáctica sublime. ¿Cómo se consigue? Diseñando la programación docente de cero y desde tu propia perspectiva. Solo de esta forma lograrás destacar y que el tribunal te prefiera a ti antes que a otro opositor con una propuesta menos original.

Para ello, debes entender muy bien qué es y cómo se hace una programación didáctica. Notarás que, cuando te sientas frente al ordenador para comenzar, no sabes qué poner. Puede que incluso te cueste sentarte y ponerte a ello. Es normal. Para vencer ese bloqueo, antes necesitas unas ideas de base. ¿Imaginas una planta que creciese sin tierra ni nutrientes? Aquí sucede lo mismo. Una vez que tengas unas ideas que alimenten tu programación didáctica, todo será mucho más fácil.

Para empezar, pregúntate qué es la programación didáctica para ti. Haz una lluvia de ideas y anótalas en un papel. Mientras brotas esas ideas en tu mente, no pienses en nada más. Solo una vez que hayas acabado, trata de mirarlas globalmente y relaciónalas. Ordénalas jerárquicamente y busca cuáles son más importantes. Ahora, piensa por qué es importante, desde tu punto de vista, elaborar una programación. Puedes hacer otra lluvia de ideas o usar las que ya tienes. Con ese material, ya puedes sentarte a escribir la introducción de tu programación didáctica: explica qué es y por qué es importante.

De momento, no te agobies si crees que no es brillante. Tómalo como punto de partida para desarrollar el resto de apartados y avanza con tu programación docente, tal y como te explico en el vídeo. Más adelante, dale una segunda vuelta y corrige todo lo que veas que puede mejorar.

Oposiciones de Infantil y Primaria

Elaborar una buena programación didáctica para las oposiciones de Magisterio depende del grado de personalización que le des. En este nivel educativo es muy importante poner en el centro al alumno. ¿Cuáles son sus características? ¿Qué les motiva? ¿Cómo aprender mejor? Y, lo más importante, ¿qué ofreces tú para que aprendan mejor? Por tanto, en esta etapa es fundamental la metodología y los recursos. Este será tu gran punto diferenciador.

Oposiciones de Secundaria

En Educación Secundaria cobran mayor importancia los contenidos. Por ello, necesitas prestar especial atención a la secuenciación y temporalización, pero sin olvidarte del resto de elementos que completan el documento. Aunque los alumnos necesitan absorber mucha información, no te quedes en el libro de texto. Planifica actividades variadas e interactivas, busca recursos motivadores y aplica metodologías activas.

Oposiciones de FP

La Formación Profesional configura un nivel donde los alumnos ya están “educados”. Por ello, nuestra programación didáctica debe enfocarse en los aspectos más prácticos del aprendizaje. Es la razón por la cual las competencias y las actividades acaparan el foco de atención. Eso sí, como siempre, sin olvidar el resto de elementos que completan el proceso de enseñanza-aprendizaje. Para elaborar una programación docente en FP necesitas pensar cuál es la mejor manera de aprender a hacer las tareas pertinentes.

¿Cuántas unidades didácticas debe tener una programación?

Toda programación didáctica contiene una serie de unidades didácticas (o de trabajo si estás en FP). ¿Cuántas, exactamente? Depende del nivel y la comunidad a la que te presentes te pedirán más o menos. Por lo general, rondan entre 12 y 15. Para asegurarte, debes leer bien la convocatoria de oposiciones de tu comunidad. Si aún no ha salido la de este año, puedes fijarte en la convocatoria anterior, pues no suele variar. Aun así, cuando se publique la nueva,  léela detenidamente para asegurarte.

En dicha convocatoria vas a encontrar mucho texto que debes leerte de arriba a abajo, pero ahora lo que nos interesa es la parte en la que describen las características de la programación didáctica. Verás que especifican el tipo de letra, interlineado, márgenes, etc. Unas líneas más abajo verás el número mínimo de unidades didácticas que debes presentar. Con eso ya sabes cuántas unidades debe tener tu programación didáctica.

Termina de perfeccionar tu programación didáctica

El Diccionario de la Programación Didáctica

¿Estás empezando con tu programación didáctica y todo te suena a chino? No te preocupes, es normal, pero tiene fácil solución. Aquí puedes encontrar las definiciones relacionadas con la programación didáctica. ¡Te aseguro que resolverán tus dudas! Echa un vistazo.

Qué es una programación didáctica
Concepto de unidad didáctica
Objetivos programación didáctica
7 Competencias clave LOMCE
competencias programación didáctica fp
contenidos curriculares oposiciones
Secuenciación programación didáctica oposiciones
temporalización programción didáctica
Temas transversales Primaria y Secundaria
concepto metodología programación didáctica oposiciones
Definición de Resultados de Aprendizaje Formación Profesional
qué son los criterios de evaluación de la programacion didactica
Partes unidad didáctica
Definición estándares de aprendizaje
Elementos de una programación didáctica

¿Qué es la metodología didáctica?

La metodología didáctica es el conjunto de estrategias, procedimientos y acciones organizadas por el profesor para facilitar el aprendizaje de los alumnos. Esas estrategias deben estar planificadas de manera consciente y reflexiva en la programación didáctica. Además, han de facilitar el logro de objetivos.

¿Qué es la metodología didáctica en la programación docente?

De acuerdo al Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato, la metodología didáctica es:

conjunto de estrategias, procedimientos y acciones organizadas y planificadas por el profesorado, de manera consciente y reflexiva, con la finalidad de posibilitar el aprendizaje del alumnado y el logro de los objetivos planteados

RD 1105/2014, de 26 de diciembre, art. 1, apartado g)

En otras palabras, la metodología didáctica son las acciones que planteamos en clase para ayudar a los alumnos a aprender y lograr los objetivos que hemos puesto previamente. En este sentido, la metodología actúa de bisagra entre los objetivos y las competencias, y la evaluación. ¿Por qué? Porque al principio de nuestra programación didáctica ponemos unos objetivos que queremos alcanzar. Proponemos también unas competencias para desarrollar. Al final de la programación, tenemos los criterios de evaluación, los estándares de aprendizaje y los resultados de aprendizaje. Estos nos ayudan a medir en qué medida los alumnos han adquirido objetivos, competencias y contenidos. ¿Cuál es el puente entre estas dos partes? La metodología. Solo mediante acciones educativas podemos alcanzar unos objetivos, desarrollar competencias y asimilar contenidos. Ese es el papel de la metodología.

Además, debemos facilitar el aprendizaje de los alumnos. Es decir, no vale con ir a clase y soltar el rollo. Antes se hablaba de enseñanza a secas, pero ahora hablamos del proceso de enseñanza-aprendizaje, porque es un proceso bilateral. No es solo importante enseñar, sino también asegurarnos de que nuestros discentes aprenden. Y no se trata de enseñar a los alumnos que lo cogen todo a la primera. Tenemos que buscar la forma de hacer el aprendizaje sencillo, ameno. ¿Cómo? A través de actividades variadas que ilustren los contenidos para hacerlos comprensibles, poner ejemplos cercanos a los alumnos, tratar temas de interés para ellos, hacerlos partícipes, etc.

Estrategias metodológicas para la programación didáctica

Una estrategia es, según la RAE, un «conjunto de las reglas que aseguran una decisión óptima en cada momento». Las estrategias metodológicas definen una forma de actuar de acuerdo a cómo se entiende la educación. Así que la mejor forma de ser original en tu programación didáctica es reflexionar sobre cómo entiendes tú la enseñanza y cómo puedes facilitar el aprendizaje. Nadie más llegará a tus mismas conclusiones.

Algunos ejemplos de estrategias metodológicas son:

  • Aprendizaje basado en proyectos
  • Aprendizaje basado en el juego
  • Aprendizaje por indagación
  • Mapas mentales
  • Lluvia de ideas
  • Juegos de rol
  • AICLE
  • Estudios de caso
  • Debates
  • Portafolios

Estos son solo algunos ejemplos. Seguro que puedes pensar muchos más. La clave está en cuáles vas a usar tú para facilitar el aprendizaje. Si quieres más ideas, puedes mirar este artículo sobre metodologías activas.

Ten en cuenta que puedes utilizar varias estrategias metodológicas. Por ejemplo, tu metodología puede basarse en el aprendizaje basado en proyectos, pero también puedes usar mapas mentales y portafolios.

¿Por qué es importante la metodología en la programación didáctica?

La metodología didáctica es el elemento diferenciador en las oposiciones. Los elementos curriculares son los mismos para todos los opositores, porque los dicta la ley. Sin embargo tu metodología es única. Si parte de tu reflexión, de tu personalidad, de tu forma de entender la educación, nadie más va a plantearlo como tú. Por eso es importante que dediques un tiempo a pensar: ¿cómo puedo facilitar el aprendizaje? Toma nota de tus ideas y elabóralas en tu programación.

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Tipos de contenidos en la programación didáctica

Conceptuales, procedimentales y actitudinales. Estos son los tres tipos de contenidos de la programación didáctica. Son una parte central del currículo y también de nuestra programación para las oposiciones. Quizá hayas escuchado más de una vez esta categorización, pero la pregunta es ¿necesito hacer esta distinción en mi programación docente?

La respuesta es no. Esta categorización surgió en los años 90, cuando se intentaba pasar de un modelo educativo tradicional y muy teórico a otro más práctico. Se perseguía una mayor implicación del alumno, un rol activo, mientras se intentaba dejar atrás una educación basada en la memorización de conceptos abstractos.

Bien es cierto que la memorización es necesaria. De hecho, si nos vamos a los niveles de aprendizaje, la memorización es el primer paso. Pero también es cierto que la inteligencia se entiende como la capacidad de encontrar soluciones a los problemas del contexto (competencias clave). Es decir, no solo necesito, por ejemplo, saber qué es un coche, sino también saber conducirlo para que me lleve a mi destino. En definitiva, el aprendizaje no tiene una única dimensión (memoria), sino que es multidimensional. Esa es la razón por la que debemos considerar unos contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales.

Los 3 tipos de contenidos educativos

Ahora que sabemos de dónde vienen estos 3 tipos de contenidos de la programación didáctica, vamos a conocer en qué consisten cada uno de ellos.

Contenidos conceptuales

Los contenidos conceptuales o declarativos se refieren a hechos, datos o conceptos que necesitan memorizarse. Por ejemplo, la Edad Media va desde el siglo V hasta el siglo XV; El Quijote es una obra de Cervantes; o 3+3 es igual a 6.

Existen ciertos contenidos que necesitan memorizarse, ya sea por cultura general o por practicidad. En nuestra vida diaria necesitamos memorizar dónde vivmos, cómo se llaman nuestros allegados o dónde hemos dejado las llaves. Así que la memoria es importante y tenemos que ejercitarla.

Algunos ejemplos de contenidos conceptuales son la definición de sustantivo o las tablas de multiplicar.

Contenidos procedimentales

Los contenidos procedimentales tienen que ver con el “saber hacer”, es decir, llevar a la práctica lo aprendido de forma teórica. Por ejemplo, puedo conocer el concepto de resumen, pero ¿sé elaborar un resumen? Para ello necesito un modo de proceder, una estrategia: primero leo el texto, extraigo las ideas principales y finalmente redacto una síntesis. Ahora he adquirido conocimientos conceptuales y procedimentales.

Los procedimientos incluyen unos pasos, una metodología, unas normas que hay que conocer y seguir. Además, requiere ciertas habilidades y destrezas para llevar a cabo la tarea. Imagina que estamos en Educación Física. Tenemos un circuito en el que hay que hacer un zig-zag, saltar el potro, pasar por debajo de un banco y disparar un balón a la portería. Si tengo mala puntería y nunca he jugado al fútbol, seguro que no marco gol. Carezco de esa habilidad. Entonces, tendré que trabajar en este procedimiento hasta lograr mi objetivo.

Algunos ejemplos de contenidos procedimentales son la investigación de las causas del cambio climático o la resolución de un problema de cinemática.

Contenidos actitudinales

Los contenidos actitudinales se relacionan con la forma de comportarse, con el saber ser y estar. Implica unos valores compartidos como el trabajo en equipo, el respeto, la ayuda, etc.

La escuela actúa como agente de socialización que enseña a los alumnos a comportarse dentro de la sociedad. Le marca unas normas, unos horarios, unos valores y unas actitudes que debe aprender para aplicar en su día a día, tanto en el aula como fuera. La impuntualidad, por ejemplo, en una quedada con amigos puede no ser importante, pero en un futuro trabajo puede ser motivo de despido. Así que es importante trabajar estos contendios actitudinales junto con los conceptuales y procedimentales.

Algunos ejemplos de contenidos actitudinales son el respeto al medio ambiente o la prevención de la violencia de género y cualquier tipo de discriminación.

Tipos de contenidos en la LOMCE

Si acudimos a la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa, esta define los contenidos como:

conjuntos de conocimientos, habilidades, destrezas y actitudes que contribuyen al logro de los objetivos de cada enseñanza y etapa educativa y a la adquisición de competencias

LOMCE (2013)

Vemos que no se alude a contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales, sino que ya están implícitos en la definición de contenidos de la programación didáctica como conocimientos, habilidades y destrezas, y actitudes. Además, tenemos las competencias clave:

capacidades para aplicar de forma integrada los contenidos propios de cada enseñanza y etapa educativa, con el fin de lograr la realización adecuada de actividades y la resolución eficaz de problemas complejos.

LOMCE (2013)

Cuando se postularon los tipos de contenidos ya vistos, no existían las competencias. Ahora sí las tenemos y se encargan de llevar a la práctica lo teórico para resolver problemas complejos. Es decir, podemos entender esta nueva propuesta como una evolución de los contenidos conceptuales, procedimentales y actitudinales.

La programación didáctica relaciona los contenidos con las competencias, los objetivos y la evaluación. Por tanto, vamos a saber perfectamente en qué grado los alumnos han adquirido esos conociemientos, destrezas, habilidades y actitudes; sabremos en qué medida aplican los contenidos para resolver problemas.

En conclusión, no resulta necesario clasificar los tipos de contenidos de la programación didáctica en conceptos, procedimientos y actitudes. Ahora bien, si te gusta esta clasificación, puedes usarla. Ya sabes que las decisiones las tomas tú y, siempre que sepas argumentarlas, estará bien.

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Más sobre los contenidos de la programación didáctica

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Tipos de objetivos didácticos

Existen diferentes tipos de objetivos didácticos dependiendo de sus características. Sabiendo qué son los objetivos de la programación didáctica, podemos prestar más o menos atención a su categorización, lo cierto es que nos ayudará a entender más a fondo qué son y cómo redactarlos en nuestra programación didáctica.

Tipos de objetivos didácticos según su nivel de especificación

En primer lugar, atenderemos a los objetivos fijándonos en su profundización, es decir, si plantean metas generales o muy específicas. De esta manera, tenemos:

Generales

Son objetivos que abarcan todo un nivel educativo o un curso completo. Se pueden entender como las directrices que orientan el proceso de enseñanza-aprendizaje y que pueden ser comunes a diferentes asignaturas. Por ejemplo, el currículo de Educación Secundaria expone, entre otros, el siguiente objetivo genral:

a) Asumir responsablemente sus deberes, conocer y ejercer sus derechos en el respeto a los demás, practicar la tolerancia, la cooperación y la solidaridad entre las personas y grupos, ejercitarse en el diálogo afianzando los derechos humanos y la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres, como valores comunes de una sociedad plural y prepararse para el ejercicio de la ciudadanía democrática.

Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato

Por tanto, en este nivel de concreción no tienes que preocuparte por formular los objetivos, por ya vienen establecidos en el propio currículo. Este es el marco general que contextualiza el proceso en enseñanza-aprendizaje. A partir de aquí, iremos concretando cada vez un poco más.

Específicos

Los objetivos específicos señalan aquellos resultados que se persiguen en una materia. Es decir, estos, a diferencia de los generales, se centran en una asignatura concreta y en sus contenidos. En función de ello, se establecen objetivos que serán diferentes para cada materia y para cada nivel. Porque los objetivos específicos de Matemáticas 1º ESO serán diferentes de los de Matemáticas 4º ESO, ¿no crees? Por tanto, los objetivos generales son compartidos por todas las asignaturas de un nivel mientras que los objetivos específicos son distintos. ¿Vemos un ejemplo?

Valorar cómo la investigación científica puede generar nuevas ideas e impulsar nuevos descubrimientos y aplicaciones, así como su importancia en la industria y en el desarrollo de la sociedad.

En este caso, este objetivo no viene desarrollado en el currículo, ni a nivel nacional ni autonómico. ¿Por qué? Porque el currículo establece un marco general con objetivos también generales. En su caso, los objetivos específicos serán diseñados por el docente o por el departamento correspondiente. Entonces, ¿de dónde he sacado este objetivo? ¿Cómo elaboro estos objetivos específicos en mi programación didáctica para las oposiciones? Muy sencillo. El currículo no nos da objetivos específicos, pero sí nos ofrece los criterios de evaluación de cada materia o asignatura. Aquí es importante que tengas claro el esquema de la programación didáctica en cascada y entiendas su filosofía. Los criterios de evaluación son, a fin de cuentas, los resultados que debemos alcanzar al final del proceso de E-A. Y los objetivos son el planteamiento de aquello que queremos alcanzar. Por tanto, objetivos y evaluación están íntimamente relacionados; son el principio y el final del proceso. Por ello podemos establecer los objetivos específicos en función de los criterios de evaluación. ¿Ves como elaborar una programación didáctica es mucho más fácil de lo que parece?

Objetivos operativos

Este es el último nivel de concreción, los objetivos que describen con más detalle aquello que esperamos lograr y se plantean a nivel de aula. Esto es, dependiendo de tu secuanciación de contenidos, de las competencias que vas a desarrollar, de tu metodología,… plantearás unos objetivos u otros. Imagina que compartes asignatura en 2º ESO, por poner un ejemplo, con otro compañero. Tú das al grupo A y él o ella da al grupo B. Vuestros objetivos generales serán los mismos, ¿sí? Así como los objetivos específicos, que dijimos que se establecían en el departamento. Genial. Ahora bien, vuestros objetivos operativos seguro que difieren. Y esto se debe a que tendreis diferentes formas de enseñar, los grupos son diferentes, realizais distintas actividades, etc. Lo entenderemos mejor con un ejemplo. Supón que hemos propuesto un trabajo individual, donde los alumnos tienen que realizar una pequeña presentación oral. Aunque el trabajo es el mismo, cada profesor puede poner objetivos diferentes:

1. Expone sus propias ideas y reflexiones de forma ordenada acerca del texto X.

2. Resumen las ideas principales del texto X, relacionándolas con los conocimientos adquiridos en la unidad.

Ves la diferencia, ¿verdad? Llevando a cabo una misma actividad, el enfoque que podemos darle es diferente. Por ello es una buena idea darle una vuelta a los objetivos y trabajarlos bien, ya que pueden ser una buena forma de destacar en las oposiciones.

Teniendo en cuenta lo anterior, también debes saber que puedes diseñar tus objetivos operativos en función de los estándares de aprendizaje. ¿Por qué? Por que son un nivel más concreto que los criterios de evaluación, los cuales usamos de referencia para redactar objetivos específicos. Vayámonos al currículo y busquemos alguno. El objetivo reformulardo será:

Resumir textos, de forma oral, recogiendo las ideas principales e integrándolas, de forma clara, en oraciones que se relacionen lógica y semánticamente.

La ventaja de fijarnos en los criterios de evaluación y en los estándares de aprendizaje para formular los objetivos didácticos es que, a la hora de relacionar los elementos en las unidades didácticas, ¡el trabajo ya estará hecho!

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Tipos de objetivos didácticos según sus características

Aquí tenemos los famosos objetivos conceptuales, procedimentales y actitudinales. ¿Te suena? Son iguales que los tipos de contenidos de la programación didáctica. Realmente, a la hora de aprender, podemos hacerlo de estas tres maneras: conceptos, procedimientos y actitudes.

Objetivos conceptuales

Son aquellos objetivos que suponen un aprendizaje teórico y que pueden redactarse con los verbos analizar, reflexionar, argumentar, demostrar, comprender, conocer, etc.

Comprender el funcionamiento de un motor de combustión.

Objetivos procedimentales

Los objetivos procedimentales se relacionan con el “saber hacer”, es decir, llevar a cabo ciertos procesos. Es un saber práctico y metodológico, y se formula con verbos como investigar, desarrollar, diseñar, observar, debatir, diferenciar, etc.

Diseñar un motor de combustión, especificando sus piezas y fases.

Objetivos actitudinales

Estos objetivos, como podrás intuir, se refieren al comportamiento, a la actitud que adopta el alumno ante el aprendizaje o la actividad. Se formula con verbos como respetar, aceptar, valorar, interesarse, apreciar, colaborar, etc.

Colabora activamente en las actividades en grupo.

Tipos de objetivos didácticos según el contexto

De nuevo, volvemos a plantear objetivos más generales o más concretos, centrándonos ahora en las personas. Así, podemos encontrar objetivos escolares, grupales y personales.

Objetivos escolares

Se plantean desde el centro educativo, asumiendo como propios los objetivos generales del currículo y de las leyes educativas y/o elaborando unos propios que rijan el centro. Por ejemplo:

Colaborar en las actividades culturales programadas, como el Día de la Paz o Navidad.

Objetivos grupales

Estos son los objetivos que incumben a todo un grupo, ya sea el conjunto de la clase o subgrupos dentro del aula cuando planteamos proyectos colaborativos. Un ejemplo:

Dialogar desde el respeto para alcanzar un consenso.

Objetivos personales

Llegamos al nivel más específico, donde nos centramos en los resultados esperados para cada alumno individualmente. En este sentido pueden plantearse objetivos iguales para todos o diferentes si tenemos algún ACNEE.

Resumir las ideas principales de un texto de forma gerárquica para llegar a una conclusión final.

Ahora que conoces los tipos de objetivos didácticos que existen y cuentas con toda la información, podrás redactar y formular mejores objetivos para impactar al tribunal. Lo último que debes saber es que no es necesario especificar estas clasificaciones en la programación didáctica, aunque puedes hacerlo si lo crees conveniente. Asimismo, no hay que aplicar las 3 clasificaciones, sino solo una, ya que, de lo contrario, nos quitaría bastante espacio. Lo que sí has de tener claro es que existen diferentes niveles de concreción a la hora de diseñar los objetivos, tanto en el contexto como en la forma de aprender de los alumnos. Así que tenlo en cuenta para ofrecer una gama de objetivos variados. Encuentra el equilibrio entre la teoría, la práctica y el comportamiento, así como entre el cumplimiento del currículo y tu propio planteamiento.

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Mejora aún más tus objetivos en la programación didáctica

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Legislación educativa para la programación didáctica

Encuentra aquí toda la legislación educativa que necesitas para tu programación didáctica, desde la normativa general hasta la específica de cada nivel educativo. Recuerda que todos aquellos recursos que utilices debes añadirlos a tu bibliografía, incluida la legislación.

General

Ley Orgánica de la Mejora de la Calidad Educativa

Ley Orgánica de Educación

Ley Orgánica reguladora del Derecho a la Educación

Real Decreto 275/2007, de 23 de febrero, por el que se crea el Observatorio Estatal de la Convivencia Escolar

Real Decreto 694/2007, de 1 de junio, por el que se regula el Consejo Escolar del Estado

Real Decreto-ley 14/2012, de 20 de abril, de medidas urgentes de racionalización del gasto público en el ámbito educativo

Orden ECD/65/2015, de 21 de enero, por la que se describen las relaciones entre las competencias, los contenidos y los criterios de evaluación de la educación primaria, la educación secundaria obligatoria y el bachillerato

Infantil

Real Decreto 1630/2006, de 29 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas del segundo ciclo de Educación infantil

Real Decreto 132/2010, de 12 de febrero, por el que se establecen los requisitos mínimos de los centros que impartan las enseñanzas del segundo ciclo de la educación infantil, la educación primaria y la educación secundaria

Primaria

Real Decreto 1513/2006, de 7 de diciembre, por el que se establecen las enseñanzas mínimas de la Educación primaria

Real decreto 126/2014, de 28 de febrero, por el que se establece el currículo básico de la Educación Primaria

Real Decreto-Ley 5/2016, de 9 de diciembre, de medidas urgentes para la ampliación del calendario de implantación de la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa

Resolución de 11 de febrero de 2015, de la Dirección General de Evaluación y Cooperación Territorial, por la que se publica el currículo de la enseñanza de Religión Católica de la Educación Primaria y de la Educación Secundaria Obligatoria

Pruebas de la evaluación final de Educación Primaria: Real Decreto 1058/2015, de 20 de noviembre, por el que se regulan las características generales de las pruebas de la evaluación final de Educación Primaria establecida en la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, de Educación

Evaluación final de Educación Primaria: Resolución de 30 de marzo de 2016, de la Secretaría de Estado de Educación, Formación Profesional y Universidades, por la que se definen los cuestionarios de contexto y los indicadores comunes de centro para la evaluación final de Educación Primaria

ESO y Bachillerato

Real Decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la Educación Secundaria Obligatoria y del Bachillerato

Real decreto-ley 5/2016, de 9 de diciembre, de medidas urgentes para la ampliación del calendario de implantación de la ley orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa

Real decreto 562/2017, de 2 de junio, por el que se regulan las condiciones para la obtención de los títulos de graduado en educación secundaria obligatoria y de bachiller, de acuerdo con lo dispuesto en el real decreto-ley 5/2016, de 9 de diciembre, de medidas urgentes para la ampliación del calendario de implantación de la ley orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa

Orden ECD/462/2016, de 31 de marzo, por la que se regula el procedimiento de incorporación del alumnado a un curso de Educación Secundaria Obligatoria o de Bachillerato del sistema educativo definido por la Ley Orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa, con materias no superadas del currículo anterior a su implantación

Orden ECD/42/2018, de 25 de enero, por la que se determinan las características, el diseño y el contenido de la evaluación de Bachillerato para el acceso a la Universidad, las fechas máximas de realización y de resolución de los procedimientos de revisión de las calificaciones obtenidas, para el curso 2017/2018

Orden ECD/65/2018, de 29 de enero, por la que se regulan las pruebas de la evaluación final de Educación Secundaria Obligatoria, para el curso 2017/2018

Real Decreto 102/2010, de 5 de febrero, por el que se regula la ordenación de las enseñanzas acogidas al acuerdo entre el Gobierno de España y el Gobierno de Francia relativo a la doble titulación de Bachiller y de Baccalauréat en centros docentes españoles

Real decreto 1105/2014, de 26 de diciembre, por el que se establece el currículo básico de la educación secundaria obligatoria y del bachillerato

Real decreto-ley 5/2016, de 9 de diciembre, de medidas urgentes para la ampliación del calendario de implantación de la ley orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa

Real decreto 562/2017, de 2 de junio, por el que se regulan las condiciones para la obtención de los títulos de graduado en educación secundaria obligatoria y de bachiller, de acuerdo con lo dispuesto en el real decreto-ley 5/2016, de 9 de diciembre, de medidas urgentes para la ampliación del calendario de implantación de la ley orgánica 8/2013, de 9 de diciembre, para la mejora de la calidad educativa

Orden PCI/12/2019, de 14 de enero, por la que se determinan las características, el diseño y el contenido de la evaluación de Bachillerato para el acceso a la Universidad, y las fechas máximas de realización y de resolución de los procedimientos de revisión de las calificaciones obtenidas en el curso 2018-2019

Formación Profesional

Real Decreto 375/1999, de 5 de marzo, por el que se crea el Instituto Nacional de las Cualificaciones (Modificado por el REAL DECRETO 1326/2002, de 13 de diciembre)

Ley Orgánica 5/2002, de 19 de junio, de las Cualificaciones y de la Formación Profesional

Real decreto 1128/2003, de 5 de septiembre, por el que se regula la Catálogo Nacional de Cualificaciones Profesionales

Modificado por el REAL DECRETO 1416/2005, de 25 de noviembre

Real Decreto 1224/2009, de 17 de julio, de reconocimiento de las competencias profesionales adquiridas por experiencia laboral

Ley 2/2011, de 4 de marzo, de Economía Sostenible

Ley Orgánica 4/2011, de 11 de marzo, complementaria de la Ley de Economía Sostenible, por la que se modifican las Leyes Orgánicas 5/2002, de 19 de junio, de las Cualificaciones y de la Formación Profesional, 2/2006, de 3 de mayo, de Educación

Real Decreto 1558/2005, de 23 de diciembre, por el que se regulan los requisitos básicos de los Centros integrados de Formación Profesional

Real Decreto 229/2008, de 15 de febrero, por el que se regulan los Centros de Referencia Nacional en el ámbito de la formación profesional

Real Decreto 1529/2012, de 8 de noviembre, por el que se desarrolla el contrato para la formación y el aprendizaje y se establecen las bases de la formación profesional dual

Real Decreto 1147/2011, de 29 de julio, por el que se establece la ordenación general de la formación profesional del sistema educativo

Orientación educativa

Orden de 18 de septiembre de 1990, por la que se establecen las proporciones de profesionales/alumnos en la atención educativa de los alumnos con necesidades educativas

Orden de 9 de diciembre de 1992, por la que se regula la estructura y funciones de los Equipos de Orientación Educativa y Psicopedagógica

Orden de 7 de septiembre de 1994, por la que se establece la sectorización de los equipos de orientación educativa y psicopedagógica

Real Decreto 696/1995, de 28 de abril, de ordenación de la educación de los alumnos con necesidades educativas especiales

Real Decreto 943/2003, de 18 de julio, por el que se regulan las condiciones para flexibilizar la duración de los diversos niveles y etapas del sistema educativo para los alumnos superdotados intelectualmente

Guion para la defensa de la unidad didáctica

Llevar un guion para la defensa de la unidad didáctica es un recurso que el tribunal de oposiciones te permite, así que voy a contarte cómo puedes aprovechar esta oportunidad para mejorar tus resultados.

Los nervios o el miedo a hablar en público pueden jugarte una mala pasada en la defensa de tu programación didáctica. Por eso es importante llevar un buen guion de la unidad didáctica, que te sirva de base y te dé seguridad.

Pero… si ese guion de la unidad y de la programación solo puede ocupar una página y no puede incluir contenido curriclar… ¿cómo me acuerdo de todo lo que tengo que decir?

Fácil. Con la técnica “Dibuja tu casa”:

Esta técnica te ayuda a recordar de forma casi involuntaria todo lo que debes tratar en tu exposición. Se trata de utilizar dibujos o imágenes mentales en las que basar el guion de tu unidad didáctica.

Piensa en una casa. Fácil de recordad, ¿no? Y piensa ahora en la estructura de esa casa y las conexiones que puedes hacer con el guion para la defensa de la unidad didáctica.

Cómo elaborar el guion para la defensa de la unidad didáctica

Para empezar, una casa es algo que hay que construir de abajo a arriba, de menos a más, igual que la unidad didáctica. Así que, podemos entender que el jardín o la entrada de esa casa es la Introducción y el Contexto o la Justificación de la unidad.

Una vez que nos hemos ubicado, colocaremos los cimientos con objetivos, competencias y contenidos. Son los que van a guiar el proceso de enseñanza-aprendizaje, son la base. Sobre ellos, voy a construir la siguiente parte.

Cuando los cimientos ya están bien sentados, podemos empezar a levantar paredes y a hacer habitaciones. Esto es, metodología, actividades, recursos, agrupaciones,… Todo el trabajo de clase. Fíjate que sin objetivos o competencias o contenidos estas actividades no tendrían un sentido completo. O al menos no tendrían una finalidad.

Por último, es hora de colocar el tejado y ver si la edificación resiste o se cae. Esta parte corresponde a la evaluación: en qué medida los alumnos han aprendido y en qué grado ese aprendizaje ha sido significativo, se mantiene en pie y no se derrumba.

Teniendo este símil basado en una imagen en la cabeza, resulta mucho más sencillo recordar la estructura de nuestra exposición y el guion de la unidad didáctica o de trabajo. Puede ser que incluso no necesites mirarlo en el momento de la defensa.

Así que ten en cuenta esta técnica y busca tu propia imagen para enlazar con tu guion. Puedes usar una casa o cualquier otro dibujo, como un árbol o un camino. Lo que se te ocurra. Lo importante es que esa imagen tenga sentido para ti, de manera que puedas recordarla sin esfuerzo. Con esto conseguimos que, a la hora de exponer, en lugar de estar recordando un guion, estemos dando un paseo por ese dibujo. Es mucho más agradable :).

Con la programación didáctica puedes hacer lo mismo. Piensa en una imagen para relacionar con la estructura de tu defensa y pasea por ella.

Hasta aquí ya has aprendido una técnica para recordar tu guion… Pero, ¿cómo elaboro el guion de la programación didáctica y el guion de la unidad didáctica para mi defensa?

Guion para la programación didáctica

Siempre que elabores un discurso, puedes apoyarte en una estructura en 3 partes: Introducción, desarrollo y final. Empieza por ahí.

Comienza numerando las partes de tu exposición y luego complétala con los apartados de tu programación de aula:

  1. Introducción: Presentación + Contexto
  2. Desarrollo:
    1. Objetivos, Competencias y Contenidos.
    2. Actividades, Recursos, Metodología, Agrupaciones, Evaluación… Todo el trabajo en clase.
  3. Final: Atención a la diversidad y Conclusión.

Guion para la unidad didáctica

Para la unidad didáctica o de trabajo sigue esa misma gran estructura de 3 partes y plantea los mismos elementos, pero centrándote mucho más en las actividades y el trabajo en clase.

  1. Introducción: Presentación + Justificación
  2. Desarrollo:
    1. Objetivos
    2. Competencias
    3. Contenidos
    4. Actividades y trabajo en clase
    5. Evaluación
  3. Final: Atención a la diversidad + Conclusión

Dentro de esta estructura básica, añade todas las notas que necesites. Por ejemplo, puedes enumerar las actividades que vas a hacer, o los objetivos que persigues, las competencias que trabajas, el número de sesiones,… Eso va a tu gusto. Eso sí: NO PUEDES INCLUIR INFORMACIÓN CURRICULAR. Es decir, no puedes añadir un objetivo o un criterio de evaluación tal cual viene en el curriculo. Probablemente os lo diga el tribunal el día de la presentación. Y aquí viene el gran problema: ¿cómo memorizo ese contenido curricular?

Algunos opositores memorizan estratégicamente dos o tres objetivos y algunas competencias o algunos criterios de evaluación para que parezca que tienen mucha idea. Pero la verdad es que eso no demuestra nada. No tiene ninguna utilidad que memorices algo que está en la ley si no le das sentido dentro de tu programación y de tu unidad didáctica. Es decir, no sirve de nada que repitas como un papagayo tres líneas de la LOMCE si no eres capaz de sacar una conclusión de ahí ni de contextualizarlo dentro de tu propuesta didáctica.

Mucho más que un guion para la defensa de la unidad didáctica

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Entonces, lo primero que tienes que hacer es coger ese contenido curricular y entender a fondo su significado. Por ejemplo, uno de mis objetivos es:

Valorar los códigos expresivos y comunicativos que confluyen en la producción de programas audiovisuales, espectáculos y eventos, analizando su estructura funcional y sus relaciones, para deducir las características formales y expresivas de los proyectos.

Este objetivo tiene sentido en mi programación porque les voy a enseñar a los alumnos a analizar y crear historias audiovisuales a través de recursos expresivos que transmitan emociones e ideas.

¿Cómo consigo acordarme de este objetivo? Cuando le hayas dado un sentido dentro de tu propuesta y entiendas el objetivo, te resultará mucho más sencillo recordar la idea. El siguiente paso es replantear el objetivo con tus propias palabras. En este caso puedo decir que el objetivo es:

Valorar los códigos expresivos y comunicativos de proyectos audiovisuales, analizando las funciones que cumplen en ellos, para deducir sus características formales y expresivas.

Hemos conseguido reducir el objetivo casi una línea y ahora es más sencillo de decir y recordar. Haz lo mismo con todo el contenido curricular que quieras introducir en tu exposición oral. Verás cómo, poco a poco, va tomando forma. Si ganas seguirdad recordando estos contenidos y te apoyas en un guion fácil de recordar (por el que puedas incluso pasear), tus nervios se reducirán a la hora de defender la programación y la unidad didáctica.

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