Defensa de la programación didáctica

¿Ya tienes terminada tu programación y unidades didácticas? ¿O al menos la tienes bien encaminada? ¡Genial! Entonces ha llegado el momento de preparar la defensa de la programación didáctica frente al tribunal de oposiciones. Y, en este punto, probablemente no sepas muy bien por dónde empezar o cómo encaminar la exposición oral. ¿Utilizo algún hilo conductor? ¿Cuál? ¿Debo ser muy formal? ¿Puedo encontrar mi propio estilo? ¿Qué tipo de material puedo llevar de apoyo? ¿Es recomendable escribir en la pizarra? ¿Y cómo controlo los nervios? ¿Cómo supero el miedo?

Si tienes alguna de estas dudas o cualquier otra, deja que te ayudemos. Aquí vas a encontrar respuestas claras e ideas novedosas para hacer una defensa original así que, ¡adelante!

Nuestrso artículos sobre la exposición oral de la programación didáctica

Aquí encontrarás todos los artículos en los que hablamos de la defensa de la programación y las unidades didácticas:

Consejos para la exposición oral de la programación

Ya sea que te debas defender una programación docente en Infantil, Primaria, Secundaria o FP, necesitas un discurso espectacular para convencer al tribunal de que tú mereces la plaza más que nadie. Y el primer paso para elaborar una buena exposición oral es establecer una estructura. Marca bien un principio, un medio y un final. Es la típica estructura de planteamiento, desarrollo y desenlace que todos hemos estudiado. Busca, dentro de tu programación didáctica, qué puedes ser el planteamiento, el desarrollo y el final. Por lo general, empezarás con la introducción y terminarás tu defensa con la conclusión, para dejar en el medio todo el material curricular.

El segundo paso es definir bloques de contenidos dentro de esas tres partes. La defensa de la programación en las oposiciones suele durar 30 minutos. En ese tiempo vas a decir muchas cosas y si no haces el discurso atractivo, al tribunal le costará seguirte. Por eso debes establecer bloques de contenidos (objetivos, competencias, contenidos, etc.) bien definidos y explicarlos claramente cada uno en su momento. Aquí la clave es no mezclar ideas. Cuanto más claro sea tu discurso, mejor lo verá el tribunal.

A continuación, utiliza una especie de “pegamento” para unir esos bloques. Se trata de palabras y expresiones para darle continuidad al discurso:

  • En primer lugar, en segundo lugar, por último.
  • A continuación veremos,…
  • Déjenme adelantarles una idea que veremos luego en profundidad.
  • Para empezar,…
  • Antes de nada…
  • Para terminar…
  • A modo de conclusión…
  • Aquí hay tres aspectos importantes…
  • En la misma línea…
  • Cambiando de asunto…
  • Ahora que ya hemos visto… podemos pasar a…

Elabora tu propia lista con expresiones que den riqueza léxica a tu discurso. Así no sonará como una serie de ideas sueltas, sino como un todo bien trabajado que tiene un sentido global.

Y una vez que tienes tu estructura y tus conectores solo queda ensayar. Dedícale unos minutos todos los días a practicar la exposición oral, de manera que en las oposiciones lo tengas todo bien atado. Cuanto más practiques, más confianza tendrás y mejor podrás defender tu programación de aula.

Cómo hacer una defensa original de la programación didáctica

Para hacer una exposición original de la programación didáctica debes apoyarte en tu propio planteamiento. ¿Qué quiere decir esto? Que debes buscar en tu programación escrita aquellas partes que sean tuyas propias y que más te representen. En consecuencia, con una programación didáctica comprada o plagiada nunca serás original. Necesitas realizar tu propio planteamiento desde el principio. Esto es lo que marca la diferencia. Desde el contexto y el grupo de alumnos hasta las actividades y la forma en que evalúas, tu personalidad está detrás de las decisiones que has tomado en la programación escrita (y también en tus unidades didácticas). Para la defensa debes buscar esas aportaciones más representativas de tu personalidad. Piensa que tienes tu propia forma de enseñar y que, lo más seguro, es que sea diferente a la del resto de opositores.

Por otra parte, una defensa de la programación original siempre empieza con algo diferente. Utiliza el primer minuto de tu exposición para destacar. Todo el mundo empieza diciendo su nombre y recitando todas las leyes. Tú también puedes hacerlo, pero después del primer minuto. Empieza con un plantemiento original, ya sea contando una historia, haciendo un símil o comentando una cita célebre, o cualquier cosa que se te ocurra. Lo importante es romper esa monotonía en la que se ve inmerso el tribunal al ver pasar un opositor tras otro diciendo lo mismo.

Para terminar de brillar, trabaja tu oratoria y tu lenguaje no verbal. Desde cómo suena tu voz y qué transmites con ella hasta cómo vistes y cómo te mueves, todo está lanzando un mensaje continuo al tribunal. Puede que ni tú ni ellos seáis conscientes, pero esto determina en cierta medida la nota final que obtienes. Así que debes cuidar que tu discurso no suene monótono a través de tu voz, modulándola en tono, intensidad y ritmo. Además, debes transmitir pasión por la enseñanza (esto es fundamental) y un dominio absoluto de los contenidos. Y, por último, debes vestir formal para la ocasión y transmitir seguridad y compromiso con tu cuerpo. Todo esto lo vemos con profundidad en el curso de la exposición y defensa de la programación y las unidades didácticas.