Los 5 errores que debes evitar en tus próximas oposiciones

Cada vez que se convocan unas oposiciones, como puedes imaginar, hay gente contenta y otra descontenta. Concretamente, en los últimos años, el ratio de aprobados es muy bajo. Se alude a la subjetividad o a lo injusto del proceso. Lo cierto es que estos dos factores estás presentes, pero muchas personas se olvidan de la esencia de unas oposiciones: ser mejor que los demás.

Ya que existe la subjetividad, la suerte o la injusticia, ¿por qué no aprovecharlo? Estos son los 5 errores que debes evitar en tus próximas oposiciones:

1. El temario y la probabilidad

Los temarios son largos y a nadie le apetece estudiar por placer. Así que, si mi temario tiene 25 temas, me estudio 10, que seguro que alguno de esos sale el día del examen (¿sabes que hay páginas que calculan la probabilidad de que caiga cada tema?). Y si no, es que ha sido mala suerte.

Debo decirte que la suerte se busca. Si quieres asegurarte de que caerá uno de los temas que te sabes, estúdialos todos. Si en tu examen se elige entre 3 temas, puedes dejar 2 sin estudiar; si salen 4 bolas, puedes dejar 3 sin estudiar; y si salen 5 bolas, puedes dejar 4 sin estudiar. El resto es abandonarte a la suerte. Y, sí, tendrás una excusa si sacas mala nota, pero habrás perdido una oportunidad que solo aparece cada 2 años.

2. Tomar pastillas

La solución fácil y rápida a cualquier problema muchas veces pasa por la farmacia. Así, hay personas que deciden tomar pastillas para relajarse antes de los exámenes. Hay quienes escogen opciones más fuertes y quienes se van a la homeopatía o una simple tila, que tiene un efecto más psicológico que real. En cualquier caso, se trata de acudir a razones externas para justificar algo interno.

Si temes que los nervios te traicionen, utiliza técnicas de relajación y meditación, o escucha música relajante. Conseguirás, no solo calmar tus nervios, sino concentrarte y estar presente.

Los nervios surgen cuando nos enfrentamos a una situación importante, decisiva o desconocida. Es normal. Pero los nervios se descontrolan cuando no nos sentimos suficientemente preparados. Así que, en los meses previos, es conveniente que te prepares y te mentalices adecuadamente. Si sientes seguridad y confianza en ti, podrás ponerte nervioso, pero será algo controlable. Ahora imagina que vas a un examen donde te pueden caer 50 temas y te has estudiado solo 10. O pasas de todo o vas a ser un flan. Y no hay tila que calme eso. Por eso, más que el remedio inmediato, debes buscar la preparación a largo plazo.

3. Dejarlo todo para última hora

Las prisas no son buenas. Las oposiciones son una carrera de fondo. Como te decía antes, debes prepararte a largo plazo. Así que no puedes llegar a la última semana y tratar de engullir los temas que no has estudiado antes. O probar suerte en el primer examen y, si pasas, tener la programación didáctica sin empezar.

Imagínate una planta con 4 columnas. Cada columna es una prueba de la oposición: temario, prácticos, programación y unidades didácticas. Encima de esa planta vamos a poner mucho peso. Mucho. Cuanto mejor prepares cada parte, más anchas serán las columnas. Por mucha carga que pongamos encima, esas columnas van a resistir. Ahora piensa que las columnas son muy finitas. En cuanto que pongas un gramo de más, todo se viene abajo.

Podemos recurrir a nuevas excusas, como que las oposiciones son injustas, que hace mucho calor, que nos sienta mal madrugar, que el examen era difícil, que los nervios son traicioneros… Pero la verdadera razón no está fuera.

4. Comprar una programación didáctica

¿Por qué no? Comprar una programación hecha es una opción. Hay quien lo hace. Puedes pensar que no tienes tiempo suficiente, que entre el temario, los ejercicios o supuestos, el trabajo… No tienes tiempo. Así que, si hay suerte y pasas el primer examen, comprar una programación hecha y listo.

Siento decirte que hay comunidades en las que esto se penaliza. De hecho, la programación didáctica que no sea original queda inmediatamente descartada. Y los tribunales saben perfectamente cuándo una programación didáctica es original y cuándo no.

Además, ¿cómo crees que vas a defender una programación que no has hecho? ¿No crees que es mucho más fácil argumentar las decisiones que has tomado tú?

Si te organizas bien, la programación no te va a quitar mucho tiempo; para eso te ayudamos desde Vírgula :).

5. Improvisar

No quiero añadir presión, pero en las oposiciones te estás jugando tu futuro. Debes tener todo bien atado y ensayado. Vas a hacer un examen escrito de 2 horas, donde van a salir X temas al azar. Haz, al menos, un simulacro para ver cuánto puedes escribir en ese tiempo, cómo responde tu muñeca, si necesitas pararte a pensar o realizar un esquema previo. Practica los supuestos y los ejercicios; cuantos más, mejor. Y, por supuesto, cuida tu comunicación. Tanto en el tema como en la defensa, se va a ver cómo te expresas y cómo te explicas. Esto es fundamental en un profesor. ¿Quién crees que dará mejor imagen frente al tribunal, alguien titubeante que usa expresiones coloquiales y palabras comodín o alguien con fluidez y riqueza léxica? Si quieres ser de los segundos, no necesitas ser iluminado por un haz divino. Lo único que necesitas es ensayar.

¿Cómo coger ventaja?

Por suerte o por desgracia, hay personas que cometen estos errores (algunos o todos). Así que, diferénciate. Estudia todos (o casi todos) los temas, ensaya, prepárate a largo plazo, busca remedios naturales y saludables, elabora tu propio material y no improvises. Si haces esto y lo haces bien, ya vas a ser mejor que el 90% de tus compañeros.

Este es otro punto importante. Aunque compitas con el resto de opositores por una plaza o por un puesto en la lista de interinos, nunca olvides que son tus compañeros. No son el enemigo. Tampoco lo es tribunal. Aunque les haya tocado juzgarte y calificarte, no son los malos de la película; son tus compañeros.

Pero sobre todo, lo más importante es que tengas claro cuál es el objetivo de una oposición: quedar por delante de los demás. Es verdad que una nota no te define, que los exámenes no demuestran si eres buen profesor y todo eso que seguro ya has escuchado. Es cierto. Pero las oposiciones son un proceso que debes superar para ser profesor. Y debes aceptar las relgas del juego.

Lo mejor de todo (para ti) es que hay opositores que no entienden el proceso así, no aceptan las reglas del juego ni llevan ambición suficiente para ser los mejores. Ahí es donde puedes coger ventaja.

Prepárate para ser el/la mejor

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